Agentes especiales ;)

10 de septiembre de 2014

~After the end~ Epilogo

Epilogo

Se escucha el timbre sonar.

El tiempo había pasado y seguía sin detenerse. En su hogar reinaba la unión familiar y todos los días podían notarlo, nunca estaba en silencio pero tampoco había tristeza y eso era lo que mas agradecías.

Tom camina hacia la puerta y abre, afuera se encontraba Bill, su hermano quien venia a visitarlos como cada mes.

Tom: hermanito –sonríe. Bienvenido
Bill: Hola Tom

Ellos se saludan en un abrazo de hermanos y entran a la casa.

Bill: ¿y este silencio? ¿Dónde esta el equipo de futbol?
Tom: con (tu nombre) están terminando de desayunar
Bill: vaya, ya me parecía raro la paz.

Tom sonrió y después grito.

Tom: Niños ¡el tio Bill ya llego!

De pronto se escucharon gritos y sillas cayendo, pasos de alguien corriendo se escucharon, ambos miraron hacia el pasillo del comedor y de pronto aparecieron los gemelos sonriendo.

Habían pasado 7 años desde que los gemelos habían nacido, ya estaban grandesitos y realmente tenían una gran capacidad para hablar horas y horas de tantos temas que conocían en tan corta edad.

Los gemelos habían sido una gran experiencia en nuestra vida, habían sido los primeros bebés que habíamos tenido por nuestra cuenta y realmente nos costo algo adaptarnos a todas sus necesidades, desvelos, llantos, ropa sucia todo el momento, pañales sucios, etc. Pero aun asi de todo aquel tiempo de canas verdes, estaban esos momentos que hacían que todo valiera la pena las primeras sonrisas, muecas tiernas, manitas pequeñas, ropa tierna, primeros pasos, primeras palabras, todo lo hacia valer la pena.

Tom había estado ilusionado con ambos, esperaba siempre el momento para poder llevarlos consigo a juegos de fútbol y basquetbol mientras que yo los cuidaba lo mas que podía, los pequeños Kiliam Noé y Matias Uriel, nombre bastante diferentes que Tom me había dado el gusto de escoger.

Kiliam: ¡Tio! ¡Tio! Adivina! Adivina! –emocionado conteniendo su alegría.
Bill: ¿Qué hicieron ahora? –sospechando alguna travesura.
Matias: no hicimos, encontramos –sonrió.
Bill: a si, se puede saber del jardín de que vecino?
Kiliam: nada de eso, esta vez fue en el rancho de loa abuelos, mira, muéstraselo Mat –mirando a su hermano que rebuscaba en la bolsa de su short militar.
Matias: mira!!

De pronto el niño de cabello rubio cobrizo que cubría  parte de sus ojos, le mostró a Bill una pequeña vivora que mostraba su lengua, enredándose en la mano del niño.

Bill: ¡Ah! ¡Tira eso niño! –asustado por la sorpresa.

Ambos niños rieron del rostro de su tío por la sorpresa de ver al pequeño Kiu, una víbora de agua que hace días habían encontrado en el rió cercano al rancho de sus abuelos maternos. Tom y tu les habían permitido quedársela puesto que no eran venenosas y ademas era pequeña.

Tom: tranquilo hermanito, no te morderá –burlándose.
Bill: ja-ja gracioso, sabes que no me gustan esos animales, son tan…escurridizos ¡Eww! Me dan ñañaras de tan solo verlos.
Matias: yo creo que son lindos
Kiliam: ademas sirven para asustar a las niñas –sonrió.
Bill: niñas ¿Hu? Apuesto que a Coraline no le debe dar gusto tenerla en casa
Kiliam: ella es una niña rara Tio Bill, ella ni siquiera grito cuando la vio, solo dijo que no la quería en su recamara
Matias: ¡es cierto! ¡es cierto! Ademas la sostiene en su mano como si nada.
Tom: eso es porque es igual de valiente que su padre –sonriendo con los gemelos.
Bill: por cierto ¿Dónde esta?
Matias: debe estar terminando de desayunar con mamá, ella no es una vaca loca como nosotros –rolando los ojos al recordar las palabras que su hermana menor usaba al referirse a ellos.
Kiliam: esta chiflada –tranquilo.
Matias: lo esta
Tom: ya, ya, vamos niños, su mamá debe estar esperando a que regresen a desayunar y Matias lava tus manos antes de comenzar a comer de nuevo hijo.
Matias: sí papá!

Ellos corrieron por el corredor desapareciendo en la entrada a la cocina.

Bill: ¿Cómo ha estado (tu nombre)?
Tom: bien, ya sabes, ya no se preocupa tanto, esta acostumbrada a los síntomas
Bill: debería de, mira que ya casi tendrán el jardín de niños
Tom: -rio- no seas exagerado hermanito, ademas debo cubrir tus vacantes, con eso de que tu no le das nietos a mamá
Bill: ¡ni me lo recuerdes! Ha estado consiguiendo citas con sus conocidas para mí, es que caso no puede entender que mi trabajo es primero?
Tom: eso decía yo y mírame
Bill: pero (tu nombre) te atrapo bien y bonito, tu no tenias salvación
Tom: por favor! Si tu fuiste su cómplice en nuestra relación
Bill: agradecerme deberías en vez de reclamarme

Ambos hermanos sonrieron mientras Tom abrazaba a Bill para hacerlo cerillito en la cabeza, el gemelo menor reia y gritaba por ayuda cuando ambos entraron a la cocina.

Bill: ¡(tu nombre)! ¡ayuda! –grito intentando zafarse.
Tu: ¡Tom! Deja a tu hermano en paz –gritaste a ambos que forcejeaban luego escuchas la voz de Matias.
Matias: ¡mamá! Kilian esta robando mis hot cakes
Tu: Kiliam deja a tu hermano en paz! –repitiendo la historia. A ver todos ¡ya basta! –gritaste y todos te miraron. Quieren por favor sentarse a desayunar y después se matan todo lo que quieran. –seria mirándolos.

Todos al unisono respondieron un “ok” agradeciste y ellos caminaron a la mesa.
Luego de los gemelos había quedado embarazada por segunda vez pero esta vez de una pequeña niña a la cual Tom quiso llamar Coraline, la princesa del hogar, cuando los gemelos la habían visto habían quedado encantados por lo pequeña que era en comparación a ellos, que ya tenían 2 años y medio, ellos sabían muy bien que debían cuidarla cuando nosotros no estuviéramos porque ella era delicada y su hermana menor. Aun asi cuando ella fue creciendo comenzó a tomar las riendas, puesto que era fuerte, algo mandona y llena de energía. Era el encanto de Tom ya que el siempre había querido que tuviésemos niñas y su sueño se había cumplido. En físico se parecía a su madre pero en actitud era la misma copia de Tom y eso es decir mucho.

Coraline: ¡Tio Bill! –grito con felicidad.

Ella salto sobre la silla con su traje de tutu rosa que siempre queria llevar, soñaba con que era un hada que cumplia los deseos de la familia.

Bill: ¡Sobrina! ¡dame esos cinco! –se dan un juego de manos- y mi beso de bienvenida –se acerca y ella le da un beso en la mejilla.
Coraline: ¡me trajiste algo?
Bill: oh sí! –sonrio- ¡una Granada contra camiones blindados! ¿te gustan?
Coraline: ¡síiiii! –salto riendo de felicidad.
Tu: hey, armas en casa no, ya les dije.

Ellos te miraron y luego se miraron.

Bill: ni modo pequeña, será para la próxima.
Coraline: bien –sonrio.

Bill camino para saludarte de beso en la mejilla.

Bill: ¿Cómo ha estado la cuñada mas rechoncha de la casa?
Tu: ja-ja gracioso –le enseñaste la lengua. El que este embarazada no quiere decir que no pueda golpearte Bill, eh.
Tom: tiene razón, hazle caso –por experiencia propia.
Bill: es broma cuñadita, nunca me burlaría asi de mis futuros sobrinos y de ti –sonrio. ¿Cómo te has sentido?
Tu: lo mismo de siempre, algo de nauseas, cansancio y hambre. ¿Quieres desayunar con nosotros?
Bill: por supuesto.

Él se sentó junto a Coraline, quien por cierto lo adoraba, aun a veces mas que a Tom y eso a él lo ponía celoso. Todos desayunamos como una gran familia, desde que los gemelos habían nacido Bill venia a visitarnos lo mas seguido que podía o también actuaba de niñero cuando Tom y  y no necesitábamos un descanso, la verdad era que él era un gran hermano y un gran amigo.

Luego del nacimiento de Coraline nos tomamos un tiempo para cuidar a nuestro tres niños pero luego de  unos 5 años, la misma edad de Cora, un embarazo mas vino, ahora llevaba  6 meses y habíamos descubierto que eran gemelos de nuevo pero esta vez era un niño y una niña.  Nos había sorprendido tanto su llegada, muchas veces aun no lo creíamos pero en cuanto les contamos la noticia a los niños, estuvieron muy felices, aun mas Cora porque por fin tendría una hermanita, se sentía algo sola al ser la única niña entre los gemelos.

Luego del desayuno Tom debía llevar a Cora a su clase de ballet y a los gemelos a su clase de fútbol. Cuando todos se fueron yo por fin pude darme un baño e ir a dar una vuelta a mi tienda de ropa. Me había ido bastante bien con mis diseños y estaba pronta a abrir otra sucursal, la cual aun estaba en remo-delación pero debido a mi embarazo mi hermana era la encargada de ver como iban todas las cosas en ella.

La tarde había llegado y también los niños quienes llegaban directo a hacer todo un remolino de juguetes en la casa, no sin antes saludar a sus hermanos, es decir cada uno daba un beso a mi panza de embarazada.

Coraline: mamá ¿crees que Caroline se parezca a mi?
Tu: por supuesto, ambas serán muy, muy guapas –sonreíste.
Coraline: ¿enserio? ¿soy guapa?
Tu: por supuesto cariño, eres igual a mi, ambas somos unas mujeres muy sexis.
Coraline: y fuertes ¿verdad?
Tu: claro que sí

Sonreíste al ver como ella corría con sus pequeñas botitas de vaquera, otra falda de tutu pero roja, una blusa negra con una carita feliz y antenitas de catarina. Le gustaba vestirse a su manera y tu dejabas volar su creatividad. De pronto sientes que algo rosa tu pierna, giras y ves a Buñuelo con su correa en su boca para su paseo diario.

Tu: por supuesto que si cariño, es hora de tu paseo.

Buñuelo ya no era mas mi pequeño cachorro, era todo un guardián fuerte y cariñoso con los niños. Los gemelos amaban jugar con él y vestirle de dragón mientas que Coraline siempre le colocaba coronas y alas de hada madrina. Es decir, en esta casa tampoco había descanso de niñera ni siquiera para la mascota del lugar.

Los niños había preferido quedarse a jugar video-juegos con Bill, así que en el paseo solo iríamos Tom y yo, a pesar del embarazo me gustaba mucho caminar, eso me relajaba. En el camino Tom llevaba a Buñuelo que olfateaba todo.

Tom: que bueno que Bill vino, ahora los niños jugaran con él
Tu: sí, pobre, son sus días de descanso y siempre termina mas cansado con ellos. –sonreíste.
Tom: bah! A él le gusta pasar tiempo con ellos, con eso de que siempre esta pensando en visitarnos
Tu: quizas se siente solo
Tom: necesitamos conseguirle una novia –sonríe como si fuese una gran idea.
Tu: -lo miras recelosa- recuerdas la ultima vez que le hiciste una cita a ciegas?
Tom: -piensa- ah…sí, no me hablo durante todo un mes…-piensa de nuevo- creo que es mala idea ¿no? El que yo me meta en sus asuntos
Tu: -asientes- aprendes rápido cariño

Deslizaste tu mano hacia la suya y lo tomaste para seguir caminando juntos. All llegar a casa notaron el silencio que había en ella puesto que los tres niños y su tio veían una película  que los tenia imposibilitados de parpadear. Estabas en la cocina sonriendo de tan rara y encantadora escena. Tom llego unos segundos después y miro lo mismo que tu.

Tom: supongo que viene de familia
Tu: así es –sonreíste.
Tom: ven cariño

Él te tomo de las manos e hizo que lo abrazaras mientras el te abrazaba a ti. Sabia muy bien que te encantaba y relajaba el que te abrazara por cosas de depresiones de embarazo y eso.

Tu: estoy tan gorda…
Tom: claro que no, solo estas llena de amor
Tu: no ayudas…-pucheros- ¿recuerdas cuando estaba super delgada? Que me ponías a entrenar contigo
Tom: sí lo recuerdo, pareciera que hubiese sido ayer. Eras muy buena, lo sigues siendo
Tu: solo me mañoseabas admítelo –te recargaste en su pecho.
Tom: -sentiste su pecho vibrar en una pequeña risa- sí, la verdad sí, aprovechaba para mañosear tu cuerpo
Tu: y mira las consecuencias de tus calentura, 5 vidas mas en nuestra familia –lo miraste recelosa.
Tom: -rio un poco mas- ¿pero que dices? Si tu estuviste de acuerdo mujer.
Tu: ¿yo?! ¿Cuándo?
Tom: recuerdas que los gemelos fueron producto de aquella cena romantica tuya, de hecho hasta colocaste un colchón en la estancia que mira hacia el jardon y nos pasamos todo un dia sin levantarnos de el.
Tu: -sonrojada sonreíste- bueno no quería que la llama de nuestro matrimonio desapareciera. Ademas debo recordarte que Cora fue producto de cuando me secuestraste en tu auto y me llevaste a esa colina solitaria, donde lo hicimos en los asientos traseros toda la noche.
Tom: -rio sonrojado- dijiste que había sido la mejor noche de nuestras vidas.
Tu: lo fue –sonrojada sonreíste de nuevo- no me arrepiento de nada…-lo miraste con ternura y él a ti-
Tom: los segundos gemelos donde fueron?
Tu: esas “vacaciones” que nos regalo Bill ¿recuerdas? Que nos fuimos por una semana a vivir nuestro matrimonio
Tom: oooh cierto, soledad para dos –sonriódeberíamos hacerlo de nuevo

Lo miraste sorprendida a tremenda idea.

Tu: es que acaso no crees que los niños duelen? Si tu fueses quien los tuvieras, con gusto te embarazaría, señor poderoso

Ambos reían de todas las ocurrencias que sucedían cuando estaban juntos. Luego de unas horas los niños y Bill estaban dormidos en el sillón. Tom tomó a los gemelos, uno en cada hombro y los llevo a su recamara. Luego bajo por Coraline y la recostó en su recamara también. Tu por mientras le habías dado sabanas y almohadas a Bill para que durmiera cómodo en el sofá/cama. Te despediste de él y cuando subías pasaste a darle un beso de buenas noches a todos tus bebés. Primero los gemelos y luego Cora. Ya en le habitación ambos tu y Tom, siempre caían rendidos luego del gran dia. Lo único que hacían era darse un beso y acomodarse para dormir. Él acariciaba tu vientre cuando los gemelos aun estaban moviéndose y eso hacia que se tranquilizaran y tu pudieras dormir.

Tres meses después....

Tom: ¡Bill! Necesito que vengas rápido
Bill: ¿Qué sucede?
Tom: es (tu nombre) esta en trabajo de parto y necesito que cuides de los niños mientras la llevo al hospital.
Bill: enseguida estoy ahí, nos vemos
Tom: gracias

Ambos cortan las llamadas. Tom te ayudo a subir al auto mientras respirabas contando para controlar los dolores. Los niños se quedaban con una vecina mientras Bill llegaba y ustedes se iban. Ya en el hospital donde ya te conocían puesto que habían sido el mismo que había visto tus partos anteriores. 

Hicieron toda la rutina que conocías de anteriores experiencias. Mientras esperabas en la sala de partos por Tom y el doctor, sentías las contracciones cada vez mas fuertes. De pronto las puertas se abren y entran ambos.

Tu: ¡Tom! –gritaste y el corrió a tu lado.
Tom: ya estamos aquí, cariño, tu puedes hacerlo. Eres fuerte nena, lo eres.

Tu lo miraste con gotas de sudor cayendo de tu rostro e intentaste sonreír. En eso una contracción fuerte vino y gritaste. El doctor ordeno pujar y fue asi como diste el mayor esfuerzo de tu vida de nuevo. Ambos, tu y Tom, daban lo mejor de sí para con sus hijos, pronto tendrían dos mas y la aventura comenzaría de nuevo, por ahora solo esperaban tenerlos en sus brazos. Luego de unos minutos el primer llanto se escucho, ambos miraron al pequeño bebé que se movía valientemente en las manos del doctor, él les mostró a su pequeño hijo quien lloraba con fuerza.

Tu: Noá –sonreiste- se llamara Noá Daniel –miraste a Tom quien asintió sonriendo.

Luego de nuevo debías esforzarte porque faltaba la pequeña Caroline, ella tardo un poco mas, pero luego de un rato por fin pudieron escuchar su llanto. Tenia una voz bastante fuerte al igual que su hermano pero ella solo movia sus manitas y se mantenía calma cada vez que sentía brazos. Cuando los cargaste por primera vez ambos se quedaron bastante cómodos en tus brazos, hacían pequeños soniditos como si se sintieran tranquilos pero confundidos.

Tom: son preciosos
Tu:¿ a que si? –los miraste- el pequeño Noá y la pequeña Caroline

Luego de una semana los bebés por fin estaban en casa, la cual seguía siendo igual de ruidosa pero con mucho espacio y amor para los nuevos inquilinos. Por lo general los tenias siempre acostaditos en su porta bebés para que estuvieran con sus hermanos, los cuales siempre querían verlos.

Matias: ¡mamá! Los bebés huelen mal
Tu: deben estar sucios de sus pañales –lo miraste- ¿me harian el favor de cambiarlos?
Matías: esta bien –sonrio- los hermanos mayores son quienes mandan ¿no?
Tu: sí y son quienes deben cuidar a los bebés

El asintió y corrió con Kiliam en busca de los pañales. Debías cuidar a los 4 por igual pero a veces sí era bastante trabajo, por eso tu mamá venia a verlos también muy seguido. Ella por supuesto aun no aceptaba a Tom en la familia aunque sí queria mucho a sus cinco nietos porque decía que ellos tenían mas sangre de tu familia que la de Tom.

Tu: ¡niños llego la abuela! –gritaste desde la cocina y los tres mayores corrieron a saludarla.
Esther: ¿Dónde están mis nietos?

Los tres mayores gritaton al unisono pero pronto les dijiste que bajaran el volumen porque podían despertar a los 2 mas menores. Ellos se disculparon y luego fueron con su abuela quien les llevaba regalos, salieron a jugar al jardín con buñuelo que amaba seguirlos a todas partes o a veces dormía con los bebés haciendo guardia.

Tu: hola mamá ¿Cómo estas?
Esther: bien hija, ya sabes de aquí para allá
Tu: sí, gracias pro venir a ayudarme un poco, los niños realmente tienen mucha energía y yo aun no recupero la que perdí en el parto
Esther: y el indigno de tu esposo ¿Dónde esta?  De seguro ya huyó
Tu: mamá –la regañaste con la voz- Tom debe trabajar y eso lo sabes. No puedo creer que ya después de 5 nietos que te ha dado lo sigas odiando
Esther: mis nietos son punto y a parte a ellos los adoro pero ese canalla debería cuidarlos, va a ver cuando llegue, me escuchara –seria.

De pronto uno de los bebés lloro y tu mamá encantada corrió a cargarlo. Sonreíste al verla feliz de cuidarlos aun a pesar de todo, quizás solo fingía que odiaba a Tom, solo quería ser dura con él para que cuidara bien de ti, en fin, esa era tu familia y la querías como tal. En todo el dia estuviste al tanto de los niños con tu mamá, ya que aun debías amamantar a los dos menores. Después la noche llego y con ella Tom quien había comprado cena para que tu no te presionaras, tu madre lo regaño una y otra vez por haberte dejado sola, pero tu solo sonreías con él y él contigo.

Los días transcurrían sin tiempo para detenerse a esperar, las cosas iban como viento en popa, los días nunca eran aburridos o repetitivos en tu casa siempre había algo que hacer, si no eran obras escolares eran juntas de padres y si no era eso eran cosas de sus trabajos, pero su dia a dia parecía no tener fin.

Luego de un largo dia de travesuras y travesías, su alcoba de casados era a que les brindaba esa paz que ambos necesitaban. Siempre que entraban solo podían dejarse caer en las colchas de la cama respirando profundo y dejando el cuerpo relajarse.

Estabas recostada junto a Tom mientras ambos miraban el techo.

Tu: ¿pusiste seguro a las puertas?
Tom: sí
Tu: ¿le dejaste comida a Buñuelo?
Tom: sí…
Tu: entonces terminamos por hoy ¿no?
Tom: supongo…

Te acurrucaste en forma casi fetal mirando a Tom quien seguía pensativo mirando el techo.

Tu: ¿cansado?

El te miro directo a los ojos con bastante tranquilidad.

Tom: bastante..-susurro-

Abriste tus brazos y lo atrajiste  a tu pecho donde lo abrazaste y él te abrazo a ti.

Tu: me gustan estos momentos del dia, cuando solo estamos tu y yo –sonreíste-
Tom: los diablillos duermen y tu eres toda mía de nuevo –beso tu pecho.
Tu: como en el principio…-pensaste- quien iba a decir que terminaríamos asi ¿tu alguna vez lo pensaste?
Tom: no, siempre creí que me haría viejo y no tendría hijos…
Tu: y mírate ahora, padre de 5 –ambos rieron.
Tom: un feliz padre….

Ambos hablaban mientras se aferraban el uno al otro, a pesar de tener una gran familia cuidaban de no  dejar que su matrimonio se partiera porque sabían que eso era la base de toda su familia, no quería fallarles a sus hijos ni a las promesas que un dia se hicieron. No querían perder lo que tanto lucharon por obtener.

Nos habíamos dado un baño para poder dormir tranquilos, mientras Tom terminaban de ducharse yo cepillaba mi cabello, vestía una bata de vestido, bastante fresca, espere a que mi cabello se secara un poco y después me recosté. Minutos tarde Tom salió del baño ya con su pantalón de dormir. Lo mire dejar su toalla en una silla extendida y después camino hacia la cama. Al instante nos buscamos como siempre hacíamos cada vez que nos queríamos abrazar. Sus brazos pasaron por mi cintura y besaron mi frente, acaricie su pecho y luego bese sus labios.

Tu: te amo cariño…

Ambos se miraron con tremenda ternura y comprensión.

Tom: yo también te amo princesa…

Encantada por su respuesta volví a recostarme en su pecho, podía escuchar su corazón palpitar fuertemente, su calor se impregnaba en mi cuerpo asi como el mio en el de él.

Si alguien alguna vez me pregunta si me arrepentía de las decisiones que he tomado en mi vida, respondería que no, porque todas y cada una me llevaron hasta donde estoy hoy, en el lugar mas perfecto del planeta para mi y no lo cambiaría para nada.

Se que vendrán tiempos difíciles o mas felices pero sea lo que sea sabre que tendré a personas que me quieren y me apoyan a mi lado y que a pesar de que el tiempo pase siempre estará ese alguien quien tomara mi mano hasta el final del camino.




FIN.




Bueno chicas, eso fue todo de esta fic, espero les haya gustado
todo esta narración desde el principio de los capítulos hasta el 
final. Muchas gracias por su tiempo invertido y sé que muchas
veces tarde en subir cap pero pues como ya les he dicho antes
las cosas estan cambiando y ya no es lo mismo desde que escribí 
mi primera fic, si bien todo esto empezó por puro deshago de historias
repentinas que venían a mi mente, todo tomo un diferente rumbo después
En fin, espero haberlas ayudado a soñar tan siquiera por un rato, las quiero, 
se cuidan mucho y nos vemos en futuras fics y si no pues fue un gusto
haberlas conocido :)

¡Ciao, ciao!

Guns!, guns!