Agentes especiales ;)

19 de marzo de 2014

Mision no .61 Un ramo de rosas

Escuche pequeños suspiros de felicidad de los presentes, luego mordí mi labio intentando contener el mar de lágrimas que me ahogaba por dentro. Entonces levante mi rostro protegido por el velo al padre.

Padre: (tu nombre) Almedrina Merino Faulkes ¿aceptas a Jackson Pierre Iskinov 
Melguire por esposo para amarlo, respetarlo……hasta que la muerte los separe?

Mi respiración se detuvo, me mareaba de manera lenta, tenía la presión de todo un mundo sobre mí, intente hablar pero el aire me faltaba, cerre mis ojos esperanzados de que algo me detuviera, de que alguien entrara y gritara o de que alguien me dijera que no lo hiciera, pero por más que espere nadie dijo nada. Todos se pusieron bastante nerviosos e incluso Jackson me miro, el padre parecía estar confundido ya que no respondia, entonces…

Padre: ¿(tu nombre)? ¿Aceptas?
Mordí mi labio mirándolo, cerre mis ojos y con un lento suspiro asentí.
Tu: sí, acepto.

Escuche la voz de alivio de todos, entonces el padre asintió y miro de nuevo su libro. Mis manos temblaban, pero esto se detuvo cuando Jackon tomo una de ellas, lo mire y el solo miraba hacia el padre. Yo también lo tome con algo de fuerza y simplemente calle. Si esta seria mi vida de ahora en adelante debía aprender a acostumbrarme a ello, debería aprender a amarlo y esperar que mi existencia no se amargara aun mas de ahora en adelante.


Capitulo 61


El padre recito lo restante de una frase, despues vendría su aprobación y el cierre de la ceremonia con un beso.

Padre: si hay alguien que se oponga a esta unión, que hable ahora o calle para siempre…

Esperamos unos leves segundos pero nadie dijo nada, el padre miro a los presentes y entonces asintió.

Padre: bien…con el poder…

Pero de pronto unos gritos se escucharon al fondo de la iglesia, Jackson y yo nos giramos a mirar, aun tomados de la mano. De una de las filas de los asientos salía humo, fue entonces que escuhe una voz gritando ¡¿fuego?!

Todos gritaron aterrados, de pronto varias de las puertas del lugar fueron abiertas y unos hombres con trajes negros entraron al lugar. Uno de ellos hablo fuerte y claro.
Hombre: todos salgan ¡rapido! Este lugar es objetivo de un ataque terrorista!
La gente entro en desesperación, todos corrian hacia las salidas con rapidez. Yo me encontraba completamente congelada en mi lugar aun tomando la mano de Jackson, miraba todo a mí alrededor pero era un caos que no se podía controlar. Fue sorprendente.

Mi madre corria tomada del brazo de mi padre, los gritos de las mujeres, mis damas de honor corrian a toda marcha en tacones, por algun momento quise reir de lo gracioso que me parecía pero a la vez era algo trágico asi que preferí esperar.
Sentí el leve tiron en mi mano, Jackson me dijo que debíamos salir de ahí lo más pronto, tome la parte baja de mí vestido para poder correr con él. Mire hacia el padre quien nos seguía pero de pronto fuimos interceptados por aquellos hombres.

-debemos evacuarlos rápidamente, permítame escoltarlos

Pero a pesar de eso, ese hombre hizo que separamos nuestras manos, otro de ellos vino por Jackson y casi lo llevaron a jalones para salir, mientras que el hombre con mascada frente a mi me retenia, todo era tan confuso.

Pasaron varios minutos y no nos movíamos, era raro, le habia gritado a Jackson para que me diese su mano antes de que se lo llevaran y él a mi pero nos habían separado.
Fue entonces que jale mi mano para que aquel extraño hombre me soltara. El se giro hacia mi con un semblante sombrio y aterrador, mire hacia el lugar y ya todo estaba vacio, quedaban algunos hombres de negro, el padre aun seguía encerrado como yo y con él alguna que otra persona que le ayudaba con la misa.

Tu: ¡oigame! ¿Qué le pasa? ¡¿Cómo se atreve a interrumpir?! Este es un evento privado ¡sabe! ¿Sabe quien es mi padre? Estoy segura que tendrá un severo castigo por parte de su mayor, ¡como se atreve! ¡Usted no sabe cuanto me ha costado esto! ¡Maldito! ¡Odioso!

Comenzaste a golpear el pecho de aquel hombre con tus manos, aunque el traia chaleco anti-balas, sabias que no le dolia pero la rabia que te comia por dentro era necesaria de sacar. En todo el lugar lo único que podía escucharse eran tus gritos de enojo y desesperación, aquel hombre tan solo se mantuvo firme frente a ti, respirabas algo cansada, tu cabello se había desacomodado un poco en tu frente y tan solo no podias quitarte esa maldita sensación de saber que todo estaba mal, de saber que de alguna manera estabas aliviada de que tu estrés por toda esta boda hubiese acabado, pero que al mismo tiempo sintieras que todo el valor que reuniste para enfrentar los hechos anteriores hubiesen sido para nada por culpa de ellos. Ahora mismo ya no podias mantenerte tranquila, ya no podias ser la chica refinada, silenciosa que a todo decía “sí”. Querias simplemete golpear a alguien, quien sea, alguien que ta haya hecho enojar con algo tan simple como para culparlo de todo lo que te había pasado.

Jadeaba algo exahusta, supongo que mi molestia interna me quitaba mas energía de la que pensaba.

-¿estas mejor?

Recupere un poco el aliento, y me endereze para mirar a aquel hombre. Su cara no me era conocía puesto que llevaba un pasamontaña y gafas especiales, ademas de un cazco negro. ¿Qué decir? Todo el estaba vestido perfectamente de negro.

Tu: ¿mejor de que? –Molesta- acaba de arruinar todo por lo que he estado esperando…
-¿de verdad queria casarse con ese hombre?
Tu: ¿y eso a usted que le importa?! ¡Atrevido! Es mi vida y yo se lo que hago o deshago con ella.

Tome levemente la falda esponjada de mi vestido, debía salir de ahí rápido y enterarme bien de lo que había pasado. Me aleje unos cuantos pasos de todos pero la voz de ese hombre de nuevo me detuvo.

-aun no hemos terminado, no puedes salir de aquí.

Me gire a mirarlo y después mire las puertas, frente a ellas estaban mas hombres de su unidad impidiendo el paso. Estaba que la sangre me hervía y realmente un estúpido engreído y chismoso agente no me estaba ayudando a calmarme. Lo mire de tal manera que si mis ojos hubiesen sido rayos lazer, él seria polvo en esos momentos.

Tu: ¿Qué rayos le pasa? Esto...esto es negligencia! ¡No puede hacerlo! Esta abusando de su poder, ¡idiota! ¡No soy ninguna niña y no me pude decir lo que puedo o no puedo hacer!

Me acerque de manera efusiva a él mirándolo directamente a los ojos, estaba realmente fastidiada, ahora todo mundo se creía mi dueño. Aquel hombre tan solo se quedaba ahí mirándome sin decir nada ni hacer nada.

-digame ¿realmente queria casarse con ese hombre?
Tu: ¿Qué? –Confudida- ¿eso que? No le importa, ¡metiche!

El hombre se quedo ahí mirando, fue entonces que todo esto ya acabo con mi paciencia y explote de manera figurativa en mi mente.

Tu: ¡no! ¡No! ¿Ok? ¡No! Yo no queria casarme con Jackson, es mas ni siquiera conozco nada de él, mas que es un hijo de un amigo de mi padre, solo acepte porque no queria terminar sola con una mediocre vida, porque fui abandonada por un cabron imbécil que se las jugo de “lindo” y mi madre… ¡mi madre! –Enojada- ella es…es una controladora y que dios me perdone por hablar asi de ella pero es la verdad, estoy cansada de que todos en mi familia sean solo objetos, no amo a Jackson, no soy feliz en mi maldita vida y no yo no queria nada de esto. Es más una obligación que una felicidad ¿Contento?

Harta mire a aquel hombre y todos los presentes tenían su atencion en mi, el padre tan solo tenia ojos de sorpresa, mientras que yo…yo solo estalle y lo dije todo, rasque mi cabeza un poco debido a que todo esto ya me estaba estresando.

-padre… ¿ha escuchado usted esto bien?
Padre: s-sí –pasa saliva- hija si esta no era tu decisión, no debiste seguir adelante con algo tan…tan delicado…
Tu: no tiene importancia padre, toda mi vida siempre ha sido una farza desde que tengo memoria, tal parece que solo puedo vivir mentiras para los demás…

Me sente en el suelo y todo mi vestido se inflo de la parte baja, mordí una de mis uñas con angustia, podía escuchar las leves voces fuera de la iglesia pero realmente no queria ver a nadie.

Tu: ¡oigan! –Reaccionando- esperen un segundo, se suponía que este lugar se estaba incendiando ¿Dónde esta el fuego?

Tomaste tu vestido y de nuevo te levantaste hablando contra aquel hombre quien seguia como estatua en su lugar. Levantaste tu mano y con tu dedo índice comenzaste a apuntarlo.

Tu: ¡usted! ¿Quién rayos se cree? ¿Quién creo todo esto? ¡Quiero saberlo todo ahora mismo! –ordenaste-

Estabas realmente enfada, mirabas a aquel hombre, reamente te parecía molesta su pose tan pacifcia y tranquila, era desesperante. Como él no respondia comenzaste a golpearlo de nuevo, apuntándolo y pegándole en su pecho con tus manos.

Tu: digame! ¡Ahora! Digame! ¡Conteste maldito cobarde! ¡conteste!

Aquel hombre te tomo de una muñeca y te detuvo, lo miraste y el con la otra mano se quito sus gafas, sus ojos eran…lindos. Luego quito su casco y después la mascara, fue entonces que tus ojos se mostraron sorprendidos, tu boca se abrió un poco de la sorpresa y tu puño se cerro.

Tu: …tu…-seria-
-hola –sonrio- cariño…
Tu: ¡Tom!

Tu voz resonó por todo el lugar, mientras que él solo sonreía de manera tierna mientras te seguía tomando.

Tu: …tu…tu…-tartamudeo-
Tom: sí, yo. Vine por ti…yo….quiero remediar mis errores y…no quiero dejarte ir, no mas…-serio-

Mi cabeza daba muchas vueltas, él ¿enserio estaba aquí? Había venido… ¿por mi? ¿Por qué? Con una de mis manos tome mi confundida cabeza, mire el suelo y luego lo mire de nuevo.

Tu: ¿errores? –confundida-
Tom: yo…puedes decirme todo lo que quieras, maldecirme a tu antojo, entenderé si me odias pero no te puedo asegurar de que te deje alejarte de mi lado. Realmente lo jodi esta vez ¿verdad cariño?

El como siempre me miraba con esos ojos de perrito regañado. ¡Por dios! Me derretía de tan solo ver sus almendrados ojos brillar de esa manera, me hacia ser la débil yo de nuevo. Verlo ahí deteniendo mi boda…

Tu: sí, realmente lo hechaste a perder….-triste.

Mis ojos se cristalizaron, baje mi mirada y cubri uno de mis ojos con mi mano intentando limpiar las lagrimas. El solto mi otro brazo y me acerco a su pecho, donde realmente llore como una niña pequeña. Era extraña nuestra escena, el con su traje especial del FBI, abrazando a una chica en pleno vestido de novia. Graciosa realmente.
Pasaron unos minutos y recobre la cordura, limpie mis lágrimas y luego lo mire con seriedad.

Tu: ¿Por qué ahora? –Molesta- ¿no se suponía que tu y yo no podíamos estar juntos? Me dijiste que fuera feliz…
Tom: sí, sí lo se y realmente tenia toda una explicación para este momento pero…se que tu aun asi no me querras aceptar de nuevo. Solo puedo decirte que realmente lo siento, perdóname por favor, fui un idiota al dejarte ir de esa manera tan cobarde. Cree excusas para cubrir el miedo de la situación, deje que te fueras creyendo que era lo correcto para ambos, cuando solamente estaba pensando en mi y en los que los demás dirían, sin tomar en cuenta lo que tu querías o esperabas…yo soy el mas grande idiota del mundo, lo se…
Tu: lo eres, podría decirte peores etiquetas para el tipo de persona que creo que eres, pero esta es una iglesia y debo controlar mi vocabulario. ¿Qué esperabas de todo esto? ¿Qué te viera y corriera a tus brazos diciendo que te amaba aun? ¿Qué saliera huyendo de aquí contigo tomandome de la mano? ¿Eso realmente era?

Tom tan solo mantuvo su vista en ti, sonreíste con ironia mientras te alejabas de él. Luego diste media vuelta y caminaste pensando las cosas. Aun llevabas tu ramo de flores en mano, apretaste fuerte el ramo y después lo aventaste contra el pecho de Tom con fuerza. Se esucho un eco de sorpresa por parte de los demás, al ver como las flores se estrellaban contra el y caian esparcidas en el suelo,  mientras que el solo se mantenía ahí en silencio mirándote en uno de tus estados mas malo.

Tom: yo…

Levantaste tu mano pidiendo tiempo.

Tu: cállate, por favor. ¿Entiendes que nada de lo que digas me hara sentirme mejor?
Tom. Sí…-susurro.
Tu: eres el peor de los idiotas, enserio que sí. Te amaba ¡maldicion! Mas de lo que me he amado a mi misma, eras mi única salida Tom, eras lo único que pedia de este mundo, te entregue todo a ti, mi vida, mi corazón, mis sueños, expectativas y tu…tu tan solo lo botaste todo en cuanto tuviste la oportunidad. ¡Te odio! –gritaste frustrada- maldito creido…
Tom: cuando…recibi la invitación de tu boda fue que entendí que ibas enserio, fue una de las cosas que me hizo reaccionar, primero me callaba diciéndome que todo estaría mejor para ti con alguien mas pero luego mire a mi alrededor, ya no era lo mismo, por alguna razón la soledad ya no era mas mi amiga, es decir, hasta ella se había ido. Lo único que pedia encontrar en cada paso que daba era tu presencia, pero nunca aparecías, las noches eran frias aun si el ambiente fuese calido, para mi eran frias. 
Comenze a imaginar que le pertenecerías a alguien mas, que sonreirías para otra persona, que tus brazos serian el templo de alguien mas y que en un futuro por mas que quisiera tenerte tu ya nunca volverias, eso me destrozaba mas de lo que yo mismo pensaba. Siempre me crei fuerte y valiente pero contigo, tu…tu  te volviste mi debilidad, la falta de tu amor no tenia cura por mas que la buscara, yo solo te queria a ti y me di cuenta demasiado tarde…

Las palabras de Tom eran como música para tus oídos, pero tenias miedo, esto no era un juego, el no podía decir no y otro dia sí a su antojo, asi no eran las cosas.

Tu: ¿entiendes que debes ser responsable de tus palabras y acciones? Me enamoraste y me prometiste las estrellas para luego simplemente decir que no podias alcanzarlas y me dejaste atrás. Me hundi en la miseria por todo lo que sentía ¿me entiendes? Me perdi del tiempo y el espacio, fui solo una sombra mas gobernada por cualquiera que quisiera mandarme…fue horrible…

Tom quiso hablar pero las palabras no salian de su boca, él realmente habia hechado a perder todo pero parecía que realmente queria arreglarlo.

Tom:…te amo…aunque no me lo creas, enserio te amo y juro en este santo lugar que nunca jamás te dejare ir de mi lado por mas oscuras que se vean las cosas, por mas desolado que sea nuestro camino, te prometo que te cuidare y tomare de tu mano, nos guiare por el mejor camino posible porque lo que siento es algo que no puedo ni explicar, sonara cursi pero es asi como me siento, quiero que estes conmigo (tu nombre) que seas mi mujer y compañera de nuevo, como siempre fuimos y como debimos ser ¿puedes darle a este bastardo asqueroso una segunda oportunidad?

Tu corazón palpitaba mas rápido y tu estomago se apretaba de las palabras que él te decía, todo te decía que debías correr y besarlo como nunca lo habías hecho. Querías, realmente, deseabas estar a su lado pero tu orgullo y dignidad te decían lo contrario. ¿A quien ecucharias? ¿A tu razón o a tu corazón? ¿Qué era lo mejor?

Apretaste tus puños y miraste el suelo pensando, escuchabas las voces de los invitados fuera queriendo entrar al lugar, eso te decía que no tenias mucho tiempo. Miraste hacia Tom de nuevo y el solo se mantenía ahí con su mirada arrepentida, su mirada era cristalina y realmente deseabas correr a su lado a pesar de todo, pero antes…
Camine con decisión hacia él, me miro y lo mire, ambos manteníamos miradas de poder el uno al otro. De un momento a otro levante mi mano derecha y con toda mi fuerza estampe la palma de esta contra su mejilla. El sonido de mi cachetada retumbo por todo el lugar, todos se sorprendieron y él solo giro su rostro debido al dolor y el fuerte golpe. La mano me palpitaba por el golpe pero no demostré arrepentimiento. Se lo merecia. Lo mire con furia y sospecha, el solo miro unos segundos en la posición que el golpe lo habia dejado, asintió y luego me miro de nuevo.

Tu: eso es por abandonarme cuando mas te necesitaba –muy seria- pero…esto es por haber vuelto en el momento correcto.

La mano que antes lo había golpedo ahora lo tomaba de su nuca para acercarlo a tu boca, donde sus labios fueron recibidos por los tuyos para darle paso a un gran y exitante beso. Lleno de pasión y deseo, que a ambos los intoxicaba hasta lo más profundo del alma.

Las puertas del lugar se abrieron y por ellas entraron tu familia, invitados y prometido. Todos se congelaron al ver la sorprendente escena tuya y de Tom besándose. Nadie dijo nada tan solo miraban como ambos se aferraban el uno al otro. Él te tomaba de la cintura apretándote a su espectacular cuerpo, mientras que tú te parabas de puntitas y lo abrazabas con fuerza para poder besarlo aun más, con más amor que antes.
De pronto tu madre molesta y sorprendida por tu escena fue que grito.

Esteher: ¡(Tu nombre)! –Grito-

Al escuchar su vos, ustedes dos se separaron. Pero no de sorpresa ni susto, si no lentamente, sin quitarse la mirada el uno al otro. Luego giraste a mirar a donde ella estaba.

Tu: hola mamá –sonreiste.
Esteher: ¿Cómo que “hola mamá”? ¿Se puedes saber que estas haciendo? ¿Por qué besas a ese hombre?
Tu: yo lo beso porque lo amo y porque yo quiero estar a su lado, formar mi vida junto a él y nadie más.

Miraste a Jackson quien observaba sorprendido. Caminaste hacia donde él y tan solo sonreíste con tranquilidad.

Tu: lo siento Jackson, lo nuestro nunca habría funcionado, yo tengo a alguien mas, no se realmente lo que sientas por mi y la verdad no puedo asegurarte que sentí por ti en el pasado. Quizas si no me hubiese sucedido aquel accidente hoy seria otra historia, pero ahora soy otra y mi destino ya no es contigo. Por favor perdoname y realmente espero que encuentres la felicidad donde quiera que tu quieras que sea, no dejes que manipulen tu vida, es tu decisión, es tu amor. Gracias por todo lo que has hecho por mi pero es momento de decir adiós.

Quitaste el anillo de compromiso de tu mano (era el único que tenias aun) y tomando su mano, lo colocaste en su palma, cerraste su puño y tan solo sonreíste.

Tu: cuidate mucho…

Soltaste su mano y él tan solo asintió con algo de tristeza en sus ojos, tu madre miraba todo sorprendida. ¿Qué decir? Todos lo hacían. Miraste a tus hermanas y a tu papá

Tu: lo siento pá, no soy la mejor de tus hijas, quizas en algun momento lo fui pero ahora soy realmente yo y esta es mi vida, esto es lo que quiero y luchare por ello.

Tu padre se mantuvo serio ante tus palabras, entendías que debía estar molesto y por eso no quisiste molestarlo mas. Caminabas de regreso con Tom cuando sentiste que te tomaron del brazo, te giraste y era tu madre.

Esther: ¿Qué crees que estas haciendo? ¿Estas dejando tú…tu estatus, tu vida por ese tipo? No me lo puedo creer, recapacita hija ¡ese hombre no puede darte nada! ¡Ni siquiera una vida honorable!
Tu: ¡mamá! Ya basta! Nada de lo que digas me hara cambiar de opinión.
Esteher: es que tú no puedes hacer esto, ¡te lo prohíbo! Tienes que ser una mujer de 
sociedad, no puedes hacer estas tonterías.

De pronto la voz de Ana se escucho en el lugar.

Ana: ¡ya mamá! Dejala ir, ella no es como tu, es su vida, ella sabe lo que hace.
Esther: ¡tú no te metas! De seguro fuiste tu la que le lleno la cabeza de esas absurdas ideas de liberalismo y viajes, tu hiciste que mi hija hechara a perder su vida.
Tu: ¡NO! No la culpes de mis decisiones! Ella es la mejor hermana que pude haber tenido, todo esto es mi mera voluntad, desde que estuve con la amnesia todo esto empezó, es mi vida ahora y realmente no me arrepiento de nada y si ese accidente fue para que yo cambiara mi forma tan boba de ser y obtuviera una verdadera vida, entonces me alegro mucho de haber sido secuestrada y que me hallan borrado la memoria. ¡Me alegro! Asi que mamá te pido que aceptes mi decisión porque te quiero y mucho, pero aunque seas mi progenitora tendre que dejarte atrás si no aceptas mis decisiones…

Fue un silencio total, tu madre se veía sorprendia de tus palabras, todos se mantenían a la línea. De pronto la voz de tu padre resonó en el lugar.

August: dejala Esther…

Por primera vez la voz de tu padre sonaba tan seria y llena de vida al mismo tiempo. Tu madre se giro a verlo sorprendida mientras el solo se mantenia con sus manos en los bolsillos y la miraba.

Esther: pero…
August: ¡que la dejes! –subio el tono de voz y ella te solto- por mucho tiempo has tomado las decisiones de tus hijas sin siquiera preguntar, no puedo culparte totalmente por ello porque yo también calle. Mas sin embargo tampoco era mi decisión luchar, era de ellas. (Tu nombre) y Ana te han hablado con la verdad, ellas son dueñas de su destino, ellas aprenderán con sus propias decisiones si estuvo bien o mal, no tu. –el te miro- si esto es lo que quieres y deseas yo te apoyo hija, al igual que he hecho con Ana. –Miro a Tom- mire usted muchacho que se esta llevando a la ultima de mis hijas, por nada del mundo permitiré que alguien dañe a alguna de ellas ¿me entiende?
Tom: claro que sí señor.
August: espero cuide de ella como se debe, porque si no es asi y mi pequeña resulta herida yo mismo me encargare de hacerle sentir su dolor a usted ¿me comprende? Soy poderoso y no hay lugar donde alguien se pueda esconder de mí cuando lo tengo en la mira.

Tom asintió y camino para tomarte de la mano con valor y fuerza.

Tom: la protegere con mi propia vida si es necesario.
August: le creo, puesto que ya lo ha hecho antes, asi que no tengo nada más que decir que vayan con bien y sean felices.
Tu: gracias papá -sonreíste feliz y el te sonrio a ti.
August: tu madre no hara nada mas en contra de su relación, solo denle tiempo de asimilarla por favor.
Tu: ¡claro! –sonreíste-
Tom: bueno ahora si me permiten, tengo una novia que robar.

Él te miro y tú lo miraste, ambos sonrieron, mordiste tu labio inferior y lo abrazaste con gran alegría al igual que él a ti. Todos aplaudieron para que después ustedes dos salieran corriendo de ahí como una perfecta huida de amantes debía ser. Afuera un auto los esperaba, frente a él estaban Bill y Gustav, les dieron las llaves y ustedes subieron a el. Te despediste de ellos y Tom  arranco para seguir su huida de la iglesia donde hacia unos segudos estabas por arruinar tu vida. Luego de unos minutos, miraste a Tom y sonreíste, él te miro y también sonrio.

Tom: ¿Qué sucede?
Tu: nada –sonreiste. Solo quiero saber que sigue.
Tom: bueno…-penso. No lo se bien…
Tu: ¿Cómo que no sabes? –sorprendida.
Tom: la verdad hasta aquí llego mi plan, despues de eso escribi “vivieron felices para siempre”

Comezaste a reir sorprendida mientras que el sonreía mirando el camino.

Tu: ¿osea que no hay plan de escape?
Tom: puedo improvisar
Tu: ¿enserio? Bueno ya que lo dices por esta vez dejare que me sorprendas –sonreiste-
Tom tomo tu mano y la beso con delicadeza para después mirar el camino de nuevo.
Tom: estoy seguro que te gustara.

Habian pasado un largo tiempo conduciendo, no sabias a donde iban ni que harian, solo confiabas en él. Estaba comenzando a atardecer, podias ver como el sol se comenzaba a ocultar y ustedes lo seguían. Toda la presión te había dejado algo cansada y de pronto sentiste como tus ojos se querían cerrar, te mantenías en calma intentando resistir pero la carretera podía dormirte rápido. De pronto sentiste que comenzaron a parar, Tom estaciono el auto y despues ambos se miraron. Él sonrio y después bajo del auto, tomaste algo de la falda de tu vestido y bajaste por igual. Cuando saliste el aire estaba algo fresco, no sabias donde estaban pero parecía haber más gente porque había otros autos. Él te dio su mano y la tomaste, comezaron a caminar con cuidado. Hasta que depsues viste un puerto escondido detrás de unas pequeñas montañas. Al llegar a él tus zapatos comenzaron a sonar en la madera. Había muchos yates estacionados meciéndose con el agua. No querías emocionarte de mas pero si iban a donde tu pensabas eso iba a ser genial. Luego como lo pensaste, comezarona a cercarse a un gran yate, el cual se veía lujoso y bastantes espacioso a demás de comodo.

Tu: ¿subiremos? –sorprendida.
Tom: subiremos –sonrio.

Él te ayudo a subir con tu vestido y despues quito los amarres, lo miraste hablar con el encargado del lugar y ya después Tom subió contigo. Escendio los motores y tú lo miraste.

Tu: ¿sabes conducir?
Tom: por supuesto cariño, básico en la vida de un oficial

Hiciste una mueca de sorpresa ironica a lo que él solo sonrio. Como estaban en la parte alta del barco podias sentir la brisa del atardecer frente a ustesdes. Miraste hacia el fondo y podias ver como se alejaban de tierra. Tu velo se movia con el viento de manera mágica. Lo tomaste y quitaste para después dejarlo ir con el viento. No te sentías triste ni dudosa, sabias que habías hecho lo mejor.

Habían estado unos minutos asi, alejándose de todo un poco. Tom paro el barco y solto anclas. Bajo a revisar algunas cosas a los camarotes, mientras tú fuiste a ver el frente del barco detenido. Era hermoso, todo, la brisa, la imagen del sol brillando con sus últimos rayos en el agua crstalina mientras qu en el fondo podias ver el puerto muy pequeño. El meser del yato era lento y realmente relajante, te sentaste en el suelo a observar la grandiosa imagen del lugar. Sentiste que algo caliente cubrió tus hombros, te giraste y Tom te habia colocado una pequeña manta. Ambos sonrieron, él se sento a tu lado y coloco una de sus manos en tu espalda. No decían nada, tan solo miraban juntos el mundo siendo solo para ustedes. Suspiraste parpadeando para después lentamente caer dormida profundamente en los brazos de morfeo.

Fue tan celestial la manera tan calida y suave de dormir en esos momentos, era una paz que no habías sentido hacia mucho tiempo.



Disculpen la tardanza u_u sé que es mucho el tiempo entre capis, 
pero la universidad no es cualquier cosa y sí te roba tiempo 
o te deja super cansada, no se preocupen terminare esta fic,
 no la dejare incompleta :) gracias por la espera <3

Guns!, guns!