Agentes especiales ;)

25 de febrero de 2014

Mision no. 60 Lo que parece un final

Ambos gritaban sus sentimientos y dolores ambos buscaban herir al otro en busca de consuelo al enojo que los ahogaba, ninguno de los dos notaba las cosas horribles que se decían.

Tu: él me besara…-comenzaste a llorar como si la vida se te fuese a ir en ello- él me dira que me ama, él despertara a mi lado cada mañana luego de haberme amado…él será el que llene mi interior y tu solo seras un error del pasado. Pero lo mas importante de todo, él borrara cualquier caricia que tu me hayas dado…y tú, tu Tom, te arrepentiras de haberme dejado ir. –Limpiaste las lágrimas que caian de tu triste rostro para después mirarlo con la poca fortaleza que tenias- eso te lo prometo. Lloraras cuando yo no este a tu lado.

Con ese último juramento de dolor diste media vuelta y saliste a toda prisa de ahí. Pudiste escucharlo llamarte pero tu ya no querias verlo, ya no querías herirlo y que te hirieras mas. Llorabas y no podias parar de hacerlo, pero ya no querias que él te viera, él no lo valia. Caminaste con tus tacones sonando en el piso de madera, te agachaste y tomaste a Buñuelo quien dormía en su camita y asi dormido te lo llevaste en tus brazos. 

Escuchaste la voz de Tom hablarte y fue cuando tu mano se detuvo en la perilla de la puerta.

Tom: (tu nombre)…-susurro.
Tu: Adios agente Tom, gracias por su trabajo, espero que le vaya bien.

Y con esas ultimas palabras abriste la puerta y saliste rápido de ahí con el corazón cayendo pedazo a pedazo en cada gota de lagrima que caia por tu mejilla.

Tom tan solo se quedo observando en medio del silencio la puerta que había quedado entre abierta. Solo, era como se encontraba en esos momentos, miro las corquetas de buñuelo y por primera vez también extraño al pulgoso que ahora iria dormido en tus brazos. Que decir los extrañaba a ambos, pero esta era la mejor decisión aunque doliera. Aunque tuviera que arrancarte de su alma, él te olvidaría como tú lo harías con él.


Capitulo 60


Como si estuvieras en un maratón corriste por el largo pasillo, empujaste la puerta de cristal y bajaste los escalones del frente. Ahí estaba tu hermana estacionada, escuchaba algo de música pero al verte como ibas de ánimo apago la radio y escendio el auto. Apenas entraste ella arranco y condujo por las solitarias calles. El clima raramente se había tornado grisaseo y el viento comenzaba a soplar algo frio. En el camino ninguna de las dos pronuncio palabra. Ambas eran mujeres grandes y maduras, sabían entender ciertas situaciones y ella entendía muy bien lo que había pasado, aun asi sabia que cuando fuese el momento le dirias todo lo que había pasado. Por el momento tus rojos y humedos ojos le daban un poco de información.

Luego de haber llegado a casa, subiste a tu habitación sin saludar a nadie, dejaste a buñuelo dormido en tu cama y después con rapidez te deshiciste de tu ropa y entraste a la tina con agua tibia a darte un baño. Hundiste tu cuerpo por completo en el agua intentando borrar sus caricias y besos, querías alejar su aroma porque entendías que el sentirlo cerca era lo menos que querías en estos momentos. Todo había acabado. El había acabado. Necesitabas lavar las heridas y hacer un conteo de daños.

Luego de estar casi una hora dentro del baño, saliste con una bata envolviendo tu cuerpo. Una toalla cubriendo tu cabello. Miraste las cortinas del balcón moverse con algo de furia debido al viento de afuera que azotaba con fuerza.
En realidad no pensabas en nada, todo a tu alrededor estaba en silencio y era como querías sentirte.

Dos toques en tu puerta sonaron en la habitación, miraste hacia la madera café de la cual estaban hechas y respondiste que entrara. Viste los curiosos y timidos ojos de tu hermana mayor como intentando descifrar si estaba bien el que quisiera hablar contigo.

Tu: hola Ana…

Dijiste en voz baja y tranquila, miraste a tu cama y comenzaste a acomodar algunos de los cojines que tenias en ella. Buñuelo camino como pudo entre ellos y al encontrar un espacio comodo se acosto a dormir tranquilo, sin imaginar el dolor que su dueña estaba sintiendo en esos momentos.

Ana: (tu nombre)…hermanita –dudo en seguir- ¿Qué paso?

Seguías mirando a Buñuelo dormir, respirabas con tranquilidad y en lugar tan solo se escuchaba un silencio sepulcral. Ana no te reconocia, te veias tan palida y vacia que dabas miedo. Luego de unos minutos suspiraste con desanimo y seguiste acomodando tu cama.

Tu: paso…que…-mordiste tu labio inferior para luego mirarla directamente a los ojos-…Tom término conmigo…

Esas tres simples palabras dolían y pesaban más de lo que alguien podía imaginar. El decirlas  te cortaba por dentro, pesaban tanto que tu voz temblo al pronunciarlas. Pensabas que habías llorado suficiente por él pero no era asi, puesto que tus ojos comenzaban a cristalizarse debido a las lágrimas que se aproximaban.

Ana: ¿Qué?...-sorprendida- pero…p-pero…él te quiere ¿no?
Tu: eso era lo que yo también pensaba –sonreiste irónicamente mietras las primera lagrima cai por tu mejilla- pero ya vez que no…

Suspiraste con pesar y secaste tu mejilla, seguiste acomodando la cama como si lo que estuvieses hablando no te doliera, como si el mundo no se te estuviera derrumbando y como si tus ojos no estuviesen llorando. Ana confundida y aterrada de tu forma de actuar, camino con decisión hacia ti y te obligo a dejar lo que estabas haciendo y se sento contigo en la cama. Te miro con ternura y pena.

Ana: a ver hermanita…dime bien lo que paso…
Tu: pues eso Ana, él me dijo que ya no me queria a su lado.
Ana: ¡pero razones debió dar! –molesta-
Tu: que nuestros mundos eran diferentes, que yo lo seria, en el momento en que recuperara mi memoria le pediría las cosas a las que siempre estuve acostumbrada, cosas que él no puede darme…ademas le ofrecieron un puesto en el FBI y si el acepta no podremos estar juntos. Nuestra relación aun asi no funcionaria.
Ana: pero ¿que clase de bobas excusas son esas? –seria.
Tu: no lo se…-suspiraste- pero si él no quiere estar conmigo ¡bien! no puedo obligarlo a que me quiera cuando no lo siente de verdad.
Ana: (tu nombre)…-susurro.

Ana miraba como tus lagrimas paraban de caer, como lentamente intentabas levantarte de tu derrota, a ella le dolia verte asi, intentando luchar con una enfermedad que te carcomía el corazón lentamente. Conocía muy bien lo que sentías en esos momentos, desilusión, amor, rabia, desesperación, confusión, tantas cosas que asimilar en tan poco tiempo. Pero entendía que no había nada que ella pudiese hacer, más que darte su apoyo y cariño. Tomo tu mano y la apretó con cariño.

Ana: tranquila hermanita, yo estoy aquí contigo y prometo que te apoyare en cualquier cosa que decidas.

Mirabas el techo intentando parar las lágrimas que querían salir, pero cuando tu hermana te dijo eso, fue que sentiste un poco de luz en el camino. La miraste sorprendida y mientras ella sonreía la abrazaste con fuerzas y recargandote en su regazo comenzaste a llorar de nuevo. Pero esta vez en esas lágrimas iba la felicidad de la esperanza de algo nuevo y mejor. Ella acaricio tu cabello todo el tiempo, intento arrullarte para que te recuperaras y asi, ambas enfrentaron la soledad de la noche juntas. Lloraste lo que debías y ya después vendrían nuevos días para arreglar las cosas.

Paso  un mes agotador y solitario. Un mes en el que pase casi todo el tiempo encerrada en mi habitación, no queria hablar con nadie que no fuese mi hermana Ana. Aun asi cuando ella venia no tocábamos el tema de Tom ni de mi compromiso con Jackson. En realidad de lo único que hablábamos era de cómo le había ido en sus conferencias de salvar el mundo. Ademas le mostraba bocetos de una línea de ropa que estaba creando, en momentos de descanzo me hablaba de cosas de mi pasado o nuestro pasado. Pero aun asi ningún recuerdo volvia a mi mente.

Mi madre seguía intentando imponer sus decisiones de la boda, al final la dejaba puesto que yo no tenia ningún interés en esas decisiones. Sí bien era cierto que había aceptado casarme con Jackson, no tenia ninguna intención en participar mas que en decir “sí, acepto” en el gran dia. Mi madre feliz con esa respuesta se puso en marcha para que mi boda estuviese lista en una semana. De Tom no sabía nada, ni siquiera me preocupaba en preguntar, él había tomado la decisión y yo lo respetaría, ahora solo me quedaba mirar hacia mi futuro con uno de los hijos de uno de los millonarios más grandes del mundo.

Buñuelo estaba creciendo, pero de ancho puesto que comia bastante y su pancita estaba regordeta. Mi madre lo había odiado desde el primer dia que lo había visto, lo llamo “rata” y en realidad pensó que lo era, hasta que yo lo sostuve en mis brazos y le dije que era mio. Por supuesto la idea no el agrado, mas sin embargo, le dije que el se quedaba conmigo si queria que yo me casara con Jackson. Después de eso ella no dijo ni ‘pio’ de la presencia de mi pequeño cachorro. Ahora él era el único que me hacia compañía todo el tiempo. Dormía en mi regazo o mis piernas mientras yo trabajaba arduamente en mis diseños.

Un sonido de alguien pidiendo entrar a la habitación se escucho, acariciaste a buñuelo y entonces le dijiste a la persona que entrara. Era Ana quien venia luego de haber hecho un encargo tuyo.

Ana: listo hermanita, ya las entregue.
Tu: ¿se las diste directo a ellos?

Ella te miro y luego camino hacia tu cama, donde se sento cruzando una pierna sobre la otra. Veía la seriedad que te cargabas esos días, pero sabía que debía intentar entenderte.

Ana: sip, aunque aun no entiendo que ganas con esto
Tu: bueno no mucho, quizas me haga un poco feliz el verlos y hacer que el otro se retuerza de arrepentimiento.
Ana: no creo que lo haga y tú eres la única que va a salir herida, (tu nombre)
Tu: no me importa, es algo que no dejaría pasar, ademas el haber invitado a Bill y Gustav a mi boda no tiene nada de malo, ellos son mis amigos y no dejare de hablarles solo porque al estúpido de Tom se le antoje.
Ana: y henos aquí hablando de nuevo sobre él, cuando tu misma me habías dicho que no lo  mencionara.

Hiciste un chasquido con tu lengua en ademan de darle poca importancia al tema.

Tu: el que hablemos de él, no quiere decir nada. Las cosas seguirán a como están, ahora ninguno de los dos quiere revivir una relación que quedo en el pasado.

Anabel se mantuvo en campo de paz y tan solo te miro desde lo lejos, no quiso seguir hablándote sobre un tema del cual las dos habían hecho miles de platicas y siempre quedaban en las mismas negativas palabras tuyas. Aunque ella también entendía el por qué de tu decisión y no tenias toda la culpa, lo habías intentado.

….................


-No puedo creerlo ¿ya viste Gsutav?
Gustav: ¿Qué sucede? ¿A que te refieres?

Girando su silla para mirar a Bill quien estaba con alguna correspondencia en su mano.

Bill: ¡(tu nombre)! ¡Se casa! –sorprendido.
Gustav: oh sí, yo también recibi una invitación

Mostrándole el sobre ya abierto con tranquilidad.

Bill: ¿Cómo puedes decirlo asi de simple? El didiota de mi hermano se va a morir cuando vea esto
Gustav: no lo creo.
Bill: ¿Por qué lo dices?
Gustav: porque él también recibió una invitación, creo que fue un golpe bajo por parte de ella pero nadie la culparía, ademas una mujer dolida es capaz de todo.
Bill: ¿osea que el lo sabe y no ha hecho nada para impedirlo?
Gustav: estas en todo lo cierto. Ademas no creo que pueda hacer algo
Bill: ¿Por qué?
Gustav: porque fue él mismo quien rompió su relación con ella
Bill: ¡¿Qué?! ¿Por qué yo no estaba enterado de nada de esto?
Gustav: porque tu hermano sabía que tu lo obligarías a ir tras ella, él sabe muy bien que tu apoyabas la relación de ellos dos, asi que prefirió no decirte nada para evitar problemas.

Bill se quedo sin palabras, se sintió aglo desanimado por las malas noticias que estaba recibiendo, él quien ya había pensado en verlos casados, en que por fin su hermano había encontrado a alguien especial y él, el mas grande idiota del mundo te dejo ir. Pero esto no se quedari asi, pensó Bill. Él tenía que hablar con su hermano y hacerle ver su error, solo esperaba que no fuese demasiado tarde.

El gran dia había llegado, las campanas de la iglesia sonaban anunciando un gran acontecimiento. Mucha gente caminaba de un lado a otro llevando y trayendo objetos de decoración. Mesas, manteles, cubiertos de plata y vajillas de gran calidad.

Mientras en la residencia Merino se encontraba una chica, mejor dicho una hermosa mujer, cubierta de blanco admirándose frente a un espejo. Todo era bello, como un cuento de hadas solo faltaba una sonrisa por parte de ella.

Era asi como vivías tu boda, mientras para los demás ese espectáculo se les presentaba de una manera encantadora y feliz, para ti era todo lo contrario. Sentir el mundo en tus hombros no era lo mejor del mundo, ver a todos felices por ti, mientras que tú quieres hablar mordiendo tu labio y aprisionando palabaras incesarias en tu garganta. Es entonces cuando prefieres callar y solo seguir lo que los demás te dicen que sigas.

Coloque mi velo de novia cubrieno los costados de mi rostro, mi rostro estaba perfectamente maquillado, mi cabello tenia un hermoso peinado. Un ramo de flores en colores pasteles era sostenido por mis propias manos, aunque ellas me pareciecen de una extraña. Afuera los murmullos de mis damas de honor, mi madre y la madre de Jackson ademas de las mujeres quienes nos arreglaron se escuchaban. Podia escuchar sus risas y como sus copas tintineaban en plena felicidad. Mi estomago era un gran nudo y yo tenia miedo, pero no había nadie a mi lado. Nadie.
Desecha por dentro, camine hacia la puerta que nos dividia la habitación, al verme todas sonrieron y yo sentí un gran asco. Flashes y flashes segaban mi rostro, todo era tan exagerado. Sonreí y mi padre apareció a mi lado, diciéndome lo hermosa que me veía, a él no lo culpaba puesto que no sabia nada de lo que realmente pasaba, mi madre controlaba todo, incluso a él. Pero aunque el pareciese darse cuenta en realidad creo que había preferido ignorar ese curioso dato y simplemente mantenerse lejos de los problemas que ella daba. Quizas en algun momento el fue como yo y yo algun dia seria como él, un observador mas. Suspire cansada de todo esto y avanze con él hacia la salida de la mansión donde un carro clásico y lujoso nos esperaba.
Entre en el y mire el jardina  través de la ventana, quzias seria la ultima vez que lo veria. Despues de esto viviría en muchos lugares, donde sea que mi “adorado” esposo quisiese mientras me pudria en una nueva jaula de oro hasta morir. Como un pequeño gorrión prohibido de su libertad.

Nadie notaba la gran tristeza que tus ojos representaban, nadie mas que tu hermana Anabel quien por dentro sentía que debía gritar por ti, quien sabia como realmente te rompías en cada pedazo que dabas. Pero esa no era su decisión, era la tuya, mientras tanto ella lloraría por las dos, lloraría la tristeza que tu nunca representarías frente a nadie. En silencio intentaría ayudarte a seguir adelante aunque tu no quisieses ayuda de nadie.

El carro avanzo con lentitud por el camino hacia la gran entrada de la mansión, después de ahí se perdio entre las calles para llegar a la iglesia donde se daría el gran acontecimiento de los hijos de los millonarios mas grandes.
Luego de que el auto recorriera las calles mas largas de mi vida, estaciono detrás de la iglesia donde me llevarían a otra habitación, a enserrarme de nuevo para que nadie, ni el novio me viese vestida y lista. Pude escuchar el cerrar de cerrojo de la puerta mientras yo miraba detrás de una ventana como todos corrian de un lado a otro esperando lograr tener  todo a tiempo. Mi madre no había pensando en gastos cuando preparo toda esta boda, había “sacado la casa por la venta” como dicen en algunos lugares. Mire una silla de madera en la solitaria pared, a como pude me sente en ella y mire la ventana, la luz de un hermoso dia entraba por ella y yo tan solo me detuve ahí a admirarla. Una silenciosa lagrima cayo por una de mis mejillas pero yo no quise prestarle atención, yo solo queria volar fuera de este lugar y ser feliz, ser solo yo.

El reloj marcaba las seis en punto. La iglesia estaba llena, voces de las personas retumbaban en el lugar. Damas de honor con vestidos dorados, hombres con trajes muy elegantes, un novio lleno de seriedad y elegancia mientras saludaba a todos los invitados. Risas y sonrisas, una novia presa de la soledad y tristeza.

Escuche que alguien tocaba a la puerta, abri mis ojos con lentitud, había sido un sueño. Hacia unos segundos mi imaginación me había hecho una mala jugada, de mis espalda dos alas blancas habian aparecido, era como las de un angel y ellas me habían ayudado a salir de este lugar, soñé que había volado hasta los mas lejos del mundo, un lugar donde nadie podía tocarme ni decirme que hacer, había reido tanto y la felicidad me había inundado tanto el alma que me sentí en el paraíso. Pero eso no era cierto, era solo un sueño. Me levante de mi lugar, despidiéndome de todo, abri la puerta y mi padre sonrio, me tendio su mano y yo la tome, cerre la puerta y con ella encerre todas mis esperanzas y razones de vivir.

Ya casi era un zombie cuando por fin toque el primer escalon de la iglesia, es decir, no seguía ninguna acción comandada por mi cerebro, solo avanzaba sin ninguna razón. Las puertas se abrieron ante mi y toda una ola de sorpresas me cubrieron. La gente me miraba con alegría pero yo solo podía verlos con confusión, mis pasos eran pequeños y lentos. Mire hacia el frente y ahí estaba Jackson sonriendo, la música de fondo de aquel piano me ayudaba a seguir el compas de lo que debía hacer y para cuando menos lo pensé mi mano era tomada por la mano de mi prometido. Mire a los invitados y en primera fila estaba Ana. Dos filas atrás Bill y Gustav quienes tan solo me miraban con seriedad. Nada de Tom. Agache mi mirada y el padre por fin dijo que los invitados se podían sentar. Entonces mi boda comenzó.

Padre: Hermanos, estamos aquí reunidos, hoy 23 de febrero de xxxx para bendecir y presenciar la unión de estas dos personas en sagrado matrimonio…

El padre siguió hablando, dijo nuestros nombres muchas veces en sus oraciones, como siempre nos debían dar sermones sobre el matrimonio lo respetable e importante que era el unir tu vida a alguien mas, etc. Mantuve silencio y mi mirada fija en el suelo todo el tiempo. Mi velo protegía mi rostro, nadie podía notar como mis ojos brillaban por las lagrimas en ellos, había suspirado tanto en estos días que toda mi felicidad se habia ido en cada aliento de tristeza. Tan solo queria que este dia acabara y que nos fuésemos lejos de aquí, tan siquiera a lo lejos ni la imagen de Tom ni las presiones de mi madre me acosarían.

Padre: Jackson Pierre Iskinov Melguire ¿aceptas por esposa a (tu nombre) Almedrina Merino Faulkes para amarla, respetarla……hasta que la muerte los separe?

Mi corazón se detuvo por segundos, estaba sorprendida de que tan rápido habían pasado las cosas, escuche el silencion de todo el lugar, luego como la voz decidida de 
Jackon habló…

Jackson: sí, acepto –sin duda alguna.

Escuche pequeños suspiros de felicidad de los presentes, luego mordí mi labio intentando contener el mar de lágrimas que me ahogaba por dentro. Entonces levante mi rostro protegido por el velo al padre.

Padre: (tu nombre) Almedrina Merino Faulkes ¿aceptas a Jackson Pierre Iskinov Melguire por esposo para amarlo, respetarlo……hasta que la muerte los separe?

Mi respiración se detuvo, me mareaba de manera lenta, tenía la presión de todo un mundo sobre mí, intente hablar pero el aire me faltaba, cerre mis ojos esperanzados de que algo me detuviera, de que alguien entrara y gritara o de que alguien me dijera que no lo hiciera, pero por más que espere nadie dijo nada. Todos se pusieron bastante nerviosos e incluso Jackson me miro, el padre parecía estar confundido ya que no respondia, entonces…

Padre: ¿(tu nombre)? ¿Aceptas?

Mordí mi labio mirándolo, cerre mis ojos y con un lento suspiro asentí.

Tu: sí, acepto.


Escuche la voz de alivio de todos, entonces el padre asintió y miro de nuevo su libro. Mis manos temblaban, pero esto se detuvo cuando Jackon tomo una de ellas, lo mire y el solo miraba hacia el padre. Yo también lo tome con algo de fuerza y simplemente calle. Si esta seria mi vida de ahora en adelante debía aprender a acostumbrarme a ello, debería aprender a amarlo y esperar que mi existencia no se amargara aun mas de ahora en adelante.





D: 
Solo pondre es acarita porque no se que decir y pues aqui esta el capi, disfruten xD

Guns!, guns!