Agentes especiales ;)

30 de octubre de 2013

Misión no.56 Solo dos extraños

Miraste a Tom y el también te observaba. Él podía ver tu miedo y tu podías ver su calma.

Tu: no puedo…
Tom: debes hacerlo…
Tu: ¡NO! ¡No quiero! –Gritaste completamente aterrada-
Tom: (tu nombre) escúchame, todo va a estar bien ¿me entiendes? Todo estará bien
Tu: ¡¿Cómo lo sabes?! ¿Cómo estas tan seguro? ¿Y si te pierdo?
Tom: tu nunca me perderás

El sonrió de una manera reconfortante, tan llena de seguridad y esperanza. Podias sentir tu cuerpo temblar, tenias ganas de vomitar debido al miedo que tu estomago presionaba dentro de ti.

Apuntaste con el arma y Barton tomó una mirada sorprendida. Fue cuando lucho mas por deshacerse de Tom, ellos comenzaron  a pelar de nuevo. Tu movías el arma de un lado a otro intentando darle a Barton pero como se movían mucho temías herir de muerte a Tom.

Rogabas en tu interior que la bala no dañara a la única persona con quien querías compartir tu vida.

Tom: ¡hazlo!

Las lagrimas caían por tus mejillas presa del pánico. De un segundo a otro intentaste enfocarte en ellos y en el disparo ademas del momento. De pronto simplemente apretaste el gatillo. Cualquier sonido de pelea desapareció. Gritaste presa del horror mientras tus parpados apretaban fuertemente tus lagrimas que querían seguir saliendo. Intentaste mirar a quien habías matado pero ambos cuerpos aun estaban estáticos y de pie. De pronto viste como lentamente caía el cuerpo de…


Capitulo 56


Todo pasaba lento frente a mi, podía escuchar mi propio palpitar del corazón, era como estar sumida en una dimensión extraña donde todo en el ambiente era pesado o quizás era que mis piernas se encontraban demasiado temblorosas para mantenerme en pie.
No podía dejar de ver a aquellos hombres, cerré mis ojos presa del pánico y dolor, no podía siquiera de ser capaz de detener mis lagrimas, me estaba muriendo lentamente por dentro hasta que en medio de la oscuridad pude escuchar su voz.

-(tu nombre)…-susurro-
Tu: ¿Tom?...

Mi voz temblor al salir de mi boca, abrí lentamente mis ojos y al verlo frente a mi con su semblante preocupado fue que por fin algo de aire paso a mis pulmones. Me alivie tanto que por fin me deje caer con gusto al suelo, al instante el corrió a mi lado y me hundió en sus brazos, no resiste mas y di un gran grito lleno de dolor. Sollocé en su pecho lo mas fuerte que pude desesperada de haberme arriesgado tanto, el me repetía constantemente que estaba bien que lo había hecho bien, pero yo por dentro solo pensaba ¿y si no fuese así? ¿y si no hubiese acertado el disparo en Barton? ¿Qué hubiese hecho?
Escuche ruidos detrás de nosotros, pero no quise voltear lo único que me mantenía en mis cinco sentidos en estos momentos era su calor y su voz, el saber que estaba vivo y que todo había pasado, eso me hacia sentir bien.

Mientras ustedes vivían tu estado de shock los refuerzos entraron para ayudarles, Tom les saludo con la mano dándoles a entender que ambos estaban bien. Después de eso los para-médicos entraron y se llevaron en una camilla a Tom mientras que a ti te dieron una manta térmica para que recobraras el calor.

Ya afuera pudiste ver a Bill y Gustav quienes esperaban para verlos, los abrazaste con gran alivio y ellos a ti, luego de eso subiste a la misma ambulancia que se llevaría para atender a Tom quien te tomo la mano y sonrió durante todo el camino.

En el hospital los separaron puesto a él debían atenderlo en una sala especial, como tu no tenias heridas graves habías ido a esperar por Tom en una sala de espera, el lugar estaba algo vacío tal parecía que esa noche no era tan problemática para los demás a como lo había sido para ustedes.
Suspiraste mirando las pequeñas ondas en tu vaso con café, bebiste un poco y después solo miraste el piso frente a ti, no había nadie contigo ya que los chicos habían desaparecido hacia unos segundos, pensabas que debían estar atendiendo algo con la policía. Por lo pronto esperarías por la única persona a la cual sentías le pertenecías y te pertenecía, Tom.
Mientras esperabas viste que un hombre alto de cabello negro que vestía unos vaqueros y una camisa negra venia hacia ti, lo miraste por largos segundos y después de intentar recordarlo en tu confundida mente fue que lo reconociste.

Tu: Sr. David

Sonreíste aliviada levantándote de tu lugar, él sonrió y camino tranquilo hacia ti.

David: (tu nombre) ¿Cómo has estado? ¿Te encuentras bien?
Tu: pues los doctores dicen que solo fueron golpes superficiales y que pronto estaré bien, soy fuerte no se preocupe, ya son tantas cosas las que me han sucedido que esto no es nada.
David: es cierto has sido una mujer fuerte en todo este tiempo

Él te sonrió con cariño dándote una palmadita en el hombro, ambos se sentaron a platicar en la sala de espera sobre como habían terminado las cosas, ademas de cómo estaban Tom y los demás.

De pronto una enfermera apareció por el pasillo hacia las habitaciones, ambos la miraron y ella les dijo que Tom ya estaba listo para que pudieran verlo. Ambos se levantaron y caminaron detrás de la ella hacia donde lo tenían  Al instante que ella abriera la puerta sentiste un gran alivio al verlo en la cama del hospital con algunos vendajes.

Tu: ¡Tom!

Sonreíste entusiasmada hacia él quien sonrió también al verte, ambos se dieron un gran abrazo, tu rostro estaba cerca de su cuello podías sentir su fragancia que tanto te gustaba, el calor que su cuerpo te daba y como agradecías por poder sentir esos placeres que la vida te daba.

Tom: hola princesa ¿estas bien? ¿Te duele algo?
Tu: un poco, pero estaré bien, es superficial

Sonreíste tomando delicadamente sus manos entre las tuyas, él te miro por unos minutos asegurándose de corroborar lo que tú le habías dicho. Luego escucho que alguien se aclaraba su garganta, ambos miraron detrás de ti y vieron a David con la enfermera.

David: hola muchacho, veo que estas bien
Tom: por supuesto, eso no fue nada, estoy listo para más.
David: -sonrió- tranquilo saltamontes ya será después por ahora descansa.

David los miro a ambos con algo de tristeza, te pareció confuso pero no quisiste preguntar la razón, él y la enfermera prefirieron darles algo de tiempo y salieron de la habitación. Los miraste cerrar la puerta.

Tom: hey…-susurro-

Escuchaste su voz que te saco del trance en el que estabas, te giraste a mirarlo sus manos aun sostenían las tuyas y jugaban con tus dedos un poco.

Tom: ¿segura que estas bien?
Tu: sí, por supuesto –sonreíste- solo estoy un poco en “trauma” es decir fue un día realmente diferente a todos ¿no lo crees?
Tom: lo fue, pero ya todo esta bien, todo acabo.

Él te miro con tremenda tranquilidad en su mirada, era cálido y celestial el tan solo verlo. De alguna manera transmitía esa confianza a través de sus almendrados ojos, sentiste como tus mejillas se empezaban a calentar un poquito debido a que estabas sonrojada. Bajaste tu mirada algo apenada pero una de sus manos se coloco en tu mentón para levantar tu rostro y que lo miraras. Te sorprendiste un poco pero luego viste como se acercaba lentamente a tu rostro, cubrió con toda su mano tu mejilla tomándote de manera delicada, miraste sus labios y realmente no pudiste negar esa necesidad de besarlo.
Estaba siendo tan delicado y cuidadoso en como te besaba que sentías que el tiempo se detenía segundo a segundo.  Tus manos se corrieron de las suyas a su pecho, podías sentir el palpitar de su corazón acelerado en la palma de tu mano. El coloco sus dos manos en tus mejillas y profundizo aquel anhelado beso. Lo lleno aun mas de amor y pasión  de esa necesidad de sentirte suya de nuevo.

Cuando el beso siguió y siguió, subiste a la orilla de la cama con el recostándose debajo de ti, sus manos viajaron a tus caderas y subieron tocándote sobre la ropa hasta tu cintura y hombros, de nuevo bajaron para luego repetir el mismo proceso. Podías escuchar su ronca voz, la tuya también colocándose algo melosa de estar a su lado. Se besaron por largos minutos que querías que se convirtieran en horas, pero ambos estaban algo cansados, te recostó a su lado mientras lo mirabas estudiarte poco  a poco. Uno de sus dedos recorrió tu mejilla a tu mentón por tu cuello hasta el comienzo de tu blusa de ahí volvió a subir en una manera tan delicada que provocaba escalofríos. Sonreíste contenta de tenerlo contigo, beso tus labios de nuevo luego tu frente y te abrazo a su lado para que ambos pudiesen dormir. Así ambos cayeron profundamente rendidos en los brazos de morfeo.

Habían pasado dos días desde que Tom estaba en el hospital, pronto le darían de alta y podríamos regresar a casa, realmente anhelaba porque llegara ese día ya que por fin seriamos libres y podríamos comenzar una vida verdadera, podríamos casarnos de verdad y tener una familia…
Había regresado luego de haberme dado un baño y haberme cambiado de ropa, llevaba conmigo un vestido blanco de tirantes que acentuaba mi cintura y después caía  Terminaba de doblar una pequeña colcha de Tom para que no tuviera frío en las noches, la tv estaba encendida y nosotros hablábamos. De pronto la puerta fue abierta, ambos miramos a la persona y era el señor David quien se veía bastante tranquilo.
Nos saludo a ambos y después de que dejara la colcha a un lado salí para que ellos pudiesen platicar, camine a la cafetería y bebí algo de café después volví a subir con lentitud para hacer tiempo. Me recargue en la pared que estaba fuera de la habitación de Tom. Luego la puerta fue abierta y yo me puse derecha y mire a la persona. De nuevo era el señor David pero esta vez tenía un rostro  bastante serio, parecía algo disgustado pero ¿Por qué? Mire dentro de la habitación y Tom miraba hacia una ventana, se veía bastante perdido, parecía estar lejos de aquí, de mí.

Tu: Tom…-susurraste confundida.

Al instante él te miro, ahí de pie esperando respuesta con tus brazos tomados entre ellos frente a ti. El ambiente se sentía bastante tenso y eso te preocupo.

David: vuelvo en unos minutos

Más Tom solo asintió con seriedad. David cerró la puerta y ustedes se quedaron en silencio. Con algo de timidez avanzaste hacia él quien no hacia ni decía nada.

Decidida a saber lo que estaba pasando avancé hacia Tom quien miraba las sabanas cabizbajo  Tome sus manos entre las mías y bese su parte superior, él me miro confundido pero yo solo sonreí con tranquilidad.

Tu: ¿todo bien?

Él asintió con una pequeña sonrisa y apretó tus manos en las suyas con amor. De pronto la puerta se abrió de nuevo, bajaste las manos de ambos y miraste a las personas que ahí estaban observándolos.

Era una pareja un hombre alto de cuerpo algo robusto en la parte superior pero de rostro delgado. Sus facciones eran suaves pero en su piel y cabello ya se veía su gran edad, sin embargo tenía un porte de seriedad y categoría que envolvían el ambiente  A su lado se encontraba una mujer de tu misma estatura, ella se veía de piel un poco mas aperlada, tenia ojos cafés y risueños, su rostro era hermoso y vestía muy elegante con joyas adornándola. Ambos te miraban atentamente, eran serios pero no se veían molestos mas bien parecían felices. Fue extraño que te miraran de esa forma, sentiste que Tom soltó tus manos y te giraste a mirarlo confundida, mas él no dijo nada tan solo sonrió.

Tu: ¿Qué…
David: (tu nombre) 

Estabas realmente confundida y asustada ¿Por qué sentías que todos sabían lo que sucedía menos tu? ¿Quiénes eran estas personas y que querían? Te giraste a mirar a David quien estaba ahora enfrente de aquellos extraños, el parecía tranquilo así que no debería ser algo tan malo.

Tu: ¿Qué pasa? ¿Quiénes son ellos?

Aquellas personas al oírte decir eso se estremecieron, la mujer abrazo levemente a su esposo quien se vio realmente decepcionado. Fue confuso pero volviste a mirar a David.

David: ¿no los recuerdas?

Negaste con tu cabeza.

David: (tu nombre) –miro hacia las persona y luego hacia ti- ellos son tus padres

En ese mismo instante todo en la habitación se volvió obscuridad para ti, sus palabras se repetían en tu mente pero realmente no las creías ¿ellos? ¿Ellos realmente eran tus padres?

Diste un paso en reversa hacia donde Tom pero no lo sentiste contigo, no sentiste su apoyo ni su amor ¿Dónde estaba Tom? Miraste a David y luego a la mujer que sollozaba un poco, su esposo te miro a ti con tristeza pero ¿Por qué? ¿Por qué no podías sentirlos tu familia? ¿Por qué?

Podías sentir el palpitar rápido de tu corazón, sentías calor como si la habitación estuviese encerrada y los nervios te hacían sentir picazón en el cuerpo. Querías correr y no mirar a nadie, a nadie más. Querías que alguien te dijera que todo iba a estar bien, querías que él estuviera ahí contigo, solo podías confiar en una persona, en Tom.
Lo miraste de reojo pero él parecía no mirarte tan solo mantenía su mirada en sus manos sobre la colcha ¿Por qué te abandonaba ahora? ¿Qué era lo que realmente estaba sucediendo? ¿Por qué todos estaban actuando así? ¿En dónde terminaría esto?

-¿Hija..?

La voz de aquella mujer me resulto dulce y suave, quizás familiar pero no lo suficiente para hacerme recordar. Ella avanzo con cautela hacia mí como si yo fuese un animal siendo acorralado. Mas sin embargo no me moví de mi lugar, tan solo me tome de la cama de Tom mientras la miraba.

Tu: ¿Quién…quien es usted? –tímida.
-me llamo Esther soy…soy tu madre –sonrió de manera tranquila- quizás no me recuerdes pero…pero yo sí a ti, eres mi bebé

Sus ojos se cristalizaron rápidamente, tal parecía que aquella mujer que se hacia llamar tu madre, sufría  Coloco sus manos en su pecho con delicadeza mientras te miraba, parecía que quería abrazarte y sostenerte a su lado para nunca dejarte ir, como toda madre lo haría cuando teme por sus hijos pero ella sabia que tu estabas asustada y quizás no querrías su regazo para ser cuidada.

Tu: Esther...-susurraste pensando- ¿Esther que?
Esther: Esther Merino Perelló y tu padre…él es August Faulkes Plunkett

Ella entusiasmada te dijo todos sus nombres esperanzada de que los recordaras más, pero por más que los repetías realmente no había nada dentro de tu cabeza sobre ellos. Los miraste con miedo y tristeza para luego solo negarle con la cabeza y mirarlos algo atormentada por su desanimo.

Tu: yo…entonces…me llamo ¿(tu nombre) Merino Faulkes? 

August, tu padre asintió con tranquilidad sonriendo.

Esther: …Almedrina…-susurro-
Tu: ¿disculpe?
Esther: eres (tu nombre) Almedrina Merino Faulkes, sexta y ultima de seis hijas…mí bebé

Ella de nuevo parecía recordar con cariño todo tu pasado, oh como deseabas poder ver sus pensamientos y entender todo de una vez para todas.

Tu: ¿tengo hermanas?
August: Mei, Anabel, Kassandra, Alexia, Constansa

Lo miraste algo sorprendida escuchando los nombres de tus hermanas mayores, el sonrió con tranquilidad. Pudiste escuchar los sollozos de alguien y miraste a Esther, ella lloraba sentiste algo de remordimiento porque sabias que lo hacia por ti, no querías que ella estuviera triste, ni que siguiera así puesto que si realmente era tu madre no querías causarle dolor.

Tu: no…no llore…

Te acercaste a ella tomándola con delicadeza de sus hombros, ella te miro completamente sorprendida, las lagrimas caían por sus rosadas mejillas, pero realmente querías ayudarla. Ambas cayeron al piso sentándose, ella lloro aun mas cuando sintió que la abrazabas. Era realmente extraño y confuso hacerlo pero el abrazarla te reconfortaba de alguna manera, quizás no la recordaras pero el amor de madre te hacia querer reconfortarte en su abrazo, como cuando tienes miedo y en lo única persona que piensas para que te cuide es tu madre.


Todos miraron la escena de ambas mujeres sollozando juntas. Quizás en esos momentos no podías entender todo, pero si realmente eran tus padres, tu familia, querías estar con ellos y poder sentir lo que era tener a tu familia de nuevo.





¡ÚLTIMOS CAPÍTULOS!




15 de octubre de 2013

Misión no.55 'No quiero perderte'

Tom: ¡(tu nombre)!

Intento correr hacia ti pero en su camino apareció Alessio sonriendo como si nada mientras le apuntaba con un arma. Exhalaste asustada de que pudieran herir aun más a Tom.

Alessio: ¿A dónde tan rápido? .rió-
Tom: ¡suéltala! –gruño-
Alessio: como si te fuese a hacer caso. Ustedes nos han dado muchos problemas desde el principio, si nunca se hubiesen entrometido en nuestro negocios el plan seguiría como siempre y no estarías aquí Tom. Solo necesitábamos a la chica un poco más.

Tom lo miro con seriedad mientras que tú habías dejado de pelear y escuchabas con atención lo que ellos decían.

Tom: ¿Qué quieres de (tu nombre)? Ella no recuerda nada, perdió la memoria por sus estúpidos golpes, ahora déjenla ir
Alessio: -rió- no es por eso que le tenemos aquí, sabemos muy bien que ella no recuerda nada, pero aun necesitamos de su presencia ya sea viva o muerta ¿verdad jefe?

Cuando Alessio se giro a mirarte fue que te quedaste completamente helada, miraste detrás de ti a la persona que te retenía y fue entonces que por primera vez podías ver, de cara  a cara con Barton, el jefe de la banda. Un frío escalofrió te recorrió la espalda y al darte cuenta de la situación aun grave en la que estaban fue que por primera vez pensaste que nunca volverías a ver la luz del día de nuevo.


Capitulo 55


El aire casi no llegaba  tus pulmones, querías respirar pero tenias miedo y eso mismo te presionaba el pecho. Luego escuchaste la gruesa y fría de voz de Barton detrás de ti. Miraste a los chicos tan solo pensando en guardar su recuerdo una vez más.

Barton: la chica es solo un pequeño escalón en lo que quiero. Alessio encárgate de los policías, mientras que yo me haré cargo de ella

El te llevo casi a rastras con él, gritaste asustada intentando alejarte de él. Los chicos intentaron avanzar hacia ti pero Alessio los amenazo con que si ellos hacían algo, Barton te mataría. Todo se veía perdido en esos momentos.

Barton me había llevado por unos pasillos bastante estrechos, no podía ver ni una sola ventana o puerta, lo único que apareció en nuestro camino eran tubos de ductos. No había luz clara, todo estaba en un color rojizo debido a las luces de emergencia. Alguien había apagado el interruptor principal.
No podía parar de pensar en lo que seria de los chicos, si Alessio los mataba ¿realmente tendría sentido seguir luchando por mi vida?
Me había percatado que el viejo llevaba consigo una arma, si intentaba escapar o hacer algo seguro me mataría  De pronto mientras avanzábamos la luz de agenciar fallo dejándonos a oscuras, fue el momento en que rápidamente aproveche para empujarlo contra la pared, pude escuchar y ver el brillo de un disparo pero me había puesto a gatear en el piso, de alguna manera a ciegas alejándome de él. Pude escuchar su voz furiosa y gracias a eso me guiaba, pero él podía disparar en cualquier momento sin siquiera tener que ver.

De pronto a luz de emergencia fue encendida de nuevo, el lugar estaba de nuevo en tono rojizo. Barton miro a todos los pasillos pero no había ningún rastro de ti, tan solo se podían ver los tubos y algunos gases que estos despedían, era el vapor de los líquidos que llevaban.

Barton: no sirve que te escondas niña, ten por seguro que te encontrare y no será nada bonito verme de nuevo.

Dijo en un tono serio pero aun así no apareciste, el siguió buscándote aunque parecía ser un hombre serio en realidad la rabia y el enojo lo estaban llenando en esos momentos.

Mientras que con los chicos.

Alessio: espero te hayas despedido de tu perra, porque nunca la volverás a ver
Tom: lo único que no volveré a ver será tu asqueroso rostro, en cuanto te mate no habrá rastro de ti

Alessio rió creando un eco por todo el lugar. Tom tan solo se mantuvo erguido y serio. Su arma se encontraba en el suelo ya que hacia unos segundos Alessio le había ordenado que la bajara.
Tom tenía un plan, debido a toda la confusión y sorpresa del momento. Nadie se había percatado de que Bill faltaba. Tom confiaba en que su hermano pudiese atacar a Alessio por la espalda  antes de que algo malo sucediera. Y era así  Bill se encontraba escondido detrás de unos grandes contenedores esperando el momento para poder salir.

Alessio: ¿ultimas palabras, Tom?
Tom: te veré en el infierno

De pronto las luces del lugar se apagaron y fue cuando Tom aprovecho para quitarse de la mira del arma de Alessio. Todos se quedaron el silencio en plena oscuridad. De pronto las luces de emergencia se encendieron de nuevo y lo primero que vio Alessio fue a Bill dándole una patada a su arma para que saliera volando y cayera a unos metros lejos de ellos. La lucha cuerpo a cuerpo se dio entre ellos, Alessio intento golearlo con el brazo derecho pero Bill levanto su brazo izquierdo y logro contener el golpe, golpeo con su puño derecho el estomago de Alessio y este dio un paso en reversa. Cuando se recupero miro con rabia a Bill quien estaba en posición de ataque. Ambos se tomaron de los hombros y comenzaron a empujarse contra los muros. Pero en eso Alessio se percato de una llave de alta presión saliente de la pared, empujo a Bill con todas sus fuerzas contra ella.

Él joven policía grito adolorido por el tremendo golpe que se habia llevado en una costilla, no pudo mantenerse erguido y grito con dolor cuando se tuvo que encorvar tocando el dolor en su espalda. Alessio respiro con dificultad y se alejo de él mirándolo.

Alessio: ¿eso es todo?
-no, no lo es

De pronto escucho la voz detrás de él  y cuando se giro a encararlo, fue sorprendido por un tremendo golpe en el rostro que lo tumbo. Rápidamente Tom corrió con su hermano menor a revisar que estuviese bien.

Tom: ¿Cómo estas? ¿Fue profunda?
Bill: no…fue solo…el golpe, no perforo pero me golpeo cerca de las costillas y columna, no puedo moverme bien.
Tom: descansa yo me encargo
Bill: pero tu herida sangrara mas….
Tom: no hay mucho donde elegir ¿verdad? –sonrió.

Bill miro detrás de su hermano y se dio cuenta que Alessio se arrastraba por su arma, Tom se giro y corrió a jalarlo de los pies para detenerlo. De pronto se vieron envueltos en una nueva pelea. Tom golpeo a puños cerrados el rostro de Alessio, pero todo el esfuerzo y energía gastada se notaba en como sus vendajes se manchaban de rojo.
Alessio le dio una patada a Tom mandándolo algo lejos, este rápidamente se levanto y corrió contra Alessio para estamparlo contra un muro. Alessio se giro sangrante de su nariz y miro a Tom con furia, corrió hacia él y busco golpearlo con su puño. Tom golpeo en su espalda causando que cayera al piso.

Tom: ríndete, todo su plan fallo, muy pronto toda la policía alemana estará recorriendo este lugar.

Alesio se levanto con algo de sangre cayendo de su boca, tenia varios golpes en el rostro pero aun mantenía fuerzas para mirar con rabia a los agentes.

Alessio: tu maldita escoria, esto no se quedara así.

Tom lo ignoro puesto que el hombre ya estaba casi moribundo de los golpes que se habían dado, ademas la pelea la policía alemana la tenia ganada, lo único que debía hacer era poner a su hermano en un lugar seguro y después tendría que ir a buscarte.
Tom ayudo a Bill a levantarse del suelo ambos comenzaron a caminar alejándose de Alessio quien se encontraba tumbado en el piso. Ellos le habían dado la espalda, pero lo que no sabían era que una rata sucia siempre jugara con trampas. Alessio tenía escondido cerca de su tobillo un cuchillo de gran filo, se levanto con pesadez pero aun así logro ponerse en pie, con odio y tremenda furia avanzo hacia los chicos con la intención de apuñalar a Tom por la espalda. Fue entonces que el sonido de un disparo se escucho por todo el lugar, los hermanos se sorprendieron al oír tremendo ruido, se giraron con las pocas fuerzas que tenían y solo pudieron ver el cuerpo de Alessio cayendo sin vida.
Detrás de él se encontraba Gustav apuntándole con su arma, ellos lo miraron asombrados por su certero disparo y él sonrió.

Gustav: te dije que algún día te pagaría el favor –sonrió.

Después de eso Gustav corrió para ayudarles a mantenerse en pie. Los tres se volvieron a sentar en el piso y él examino sus heridas.

Gustav: ¿Cómo están sus heridas?
Bill: lo mio fue superficial pero no puedo enderezarme bien, Tom es el que tiene el problema mas grave

Gustav intento quitar los vendajes de Tom pero él alejo su mano.

Tom: no, debo ir por (tu nombre) Barton la tiene, tengo que traerla de vuelta
Gustav: deja el trabajo a los demás agentes, tú tienes que atenderte primero

Tom hizo caso omiso y se levanto del suelo con el dolor inundando su abdomen pero aun así su orgullo lo hizo levantarse.

Tom: ese es mi trabajo, protegerla fue mi misión desde el principio. Si la pierdo sin haber hecho nada por ella, nunca me lo perdonare…

Apretó sus labios sintiendo la rabia e impotencia de que te hubieran separado de su lado y que él tuviera esa maldita herida que le impedía salir corriendo.

Gustav: supongo que no podremos hacerte cambiar de idea, así que…

Él le dio la empuñadura de su arma para que la tomara. Tom lo miro con sorpresa pero aun así decidido la tomo en sus manos.

Tom: estaremos bien, cuida de mi hermano.
Gustav: hecho.

Tom comenzó a caminar en dirección hacia donde había visto la ultima vez que Barton te había llevado, esperando que aun se encontraran dentro del edificio para poder matar al maldito después de todas las cosas que te había hecho sufrir.

Mientras contigo…

Barton se encontraba aun enfurecido gritando miles de maldiciones, seguía buscándote en los pasillos, realmente estaba fastidiándose de tener que pasar por estas niñerías.

Barton: ¡sal estúpida mujer!

Golpeo muy fuerte un tubo que hizo eco en el lugar, aun así tu no apareciste. De pronto una voz conocida hizo eco en el lugar. Era la voz de Tom llamándote, puesto desde hacia unos minutos había perdido tu rastro en el laberinto de pasillos. Barton al escucharlo se escondió con su arma para tomar por sorpresa al ya herido Tom.

Tom coloco su mano en el lugar donde la sangre manchaba sus prendas, podía sentirse cansado y algo débil a cada instante que pasaba, pero no se rendiría si era necesario moriría desangrado por ti, después de todo él habia prometido siempre hacer lo mejor por ti y solo por ti.

Barton estaba listo en cuanto vio a Tom le apunto con su arma solo unos centímetros mas faltaban para poder matarlo a sangre fría. Pero en eso sintió que el peso de un cuerpo cayo por su espalda dando un grito demasiado agudo que le lastimo uno de sus oídos, por suerte el arma de Barton se disparo dando contra un tubo que libero en alta presión un vapor. Tom al oír el disparo alcanzo a darse cuenta de la presencia de las otras personas. Al mirar en el pasillo pudo darse cuenta de Barton quien luchaba a gritos para poder quitar a la persona que traía en sus espaldas y que le estaba mordiendo con rabia una oreja, mientras le apretaba el cuello con sus brazos.

Tom: (tu nombre)… -susurro.

Obviamente eras tu, quien habías salido del escondite para poder salvar a Tom, pero ahora te aferrabas con todas tus fuerzas al cuerpo de Barton intentando herirlo o hacer algo con tal de librarte de esta. Tom estaba sorprendido y algo confundido, miro por unos segundos mas pero luego cuando Barton aventó su cuerpo contra la pared aplastándote a ti en el golpe de espaldas, fue que el corazón se le heló aun mas. Gemiste de dolor y liberaste tu agarre, caíste adolorida en el suelo luego de tremendo golpe que te habían dado. Barton se giro furioso, te apunto con su arma, mientras mirabas el orificio de las balas fue que parte de tu vida paso por tu cabeza. Bueno solo la parte que habías compartido con Tom y los chicos.
Tom corrió contra Barton y alejo la puntería de su arma de ti, ellos comenzaron a  forcejear por el arma, los miraste algo aterrada desde el suelo como se combatían cuerpo a cuerpo.

El arma se disparo varias veces pero en ninguna ocasión daño a alguien. Luego de que las balas se terminaran ellos aun forcejeaban, te encontrabas en el piso aterrada de verlos luchar mientras cubrías tus oídos por el ensordecedor ruido de los disparos.
Tom fue golpeado contra un muro, Barton logro ver el arma que llevaba, intento tomarla pero Tom logro golpearle la mano para que la soltara.

Barton: ¡muérete ya!

Y de pronto le dio un fuerte golpe en la herida de bala, Tom grito lleno de un delirante dolor que le atravesó hasta lo profundo de sus huesos. Curvo su cuerpo completamente adolorido y exhausto. Cubriste tu boca completamente aterrada de la escena que acabas de presencias, una lagrima cayo por tu mejilla al verlo tan mal en el suelo, sentías tu corazón palpitar muy fuerte y rápido debido al miedo. Miaste a Barton y como estaba algo exhausto también, pero no herido.

El giro su mirada hacia el arma que estaba unos metros de ellos, camino para poder 
alcanzarla, estabas tan aterrada que no podías moverte de tu lugar. De pronto Barton se detuvo, te diste cuenta y lo miraste, detrás de él se encontraba Tom aferrado a su cuerpo, deteniéndolo con sus brazos para que no avanzara.

Tom: ¡toma el arma (tu nombre)! –grito-
Tu: ¿Qué?...-aterrada.
Barton: ¡¿Qué haces idiota?! ¡Suéltame!
Tom: ¡tómala (tu nombre)!

Podías ver el esfuerzo y dolor de Tom reflejado en su rostro, mientras que el de Barton se veía la furia y enojo. Veías como ellos dos forcejeaban, uno para soltarse y el otro lo retenía con todas sus fuerzas. Rápidamente gateaste hacia el arma y la tomaste en tus manos, te levantaste del piso y miraste el gatillo, tenias en tus manos un objeto que podía decidir sobre la vida y muerte de una persona para siempre.

Miraste a Tom y el también te observaba. Él podía ver tu miedo y tu podías ver su calma.

Tu: no puedo…
Tom: debes hacerlo…
Tu: ¡NO! ¡No quiero! –Gritaste completamente aterrada-
Tom: (tu nombre) escúchame, todo va a estar bien ¿me entiendes? Todo estará bien
Tu: ¡¿Cómo lo sabes?! ¿Cómo estas tan seguro? ¿Y si te pierdo?
Tom: tu nunca me perderás

El sonrió de una manera reconfortante, tan llena de seguridad y esperanza. Podías sentir tu cuerpo temblar, tenias ganas de vomitar debido al miedo que tu estomago presionaba dentro de ti.

Apuntaste con el arma y Barton tomó una mirada sorprendida. Fue cuando lucho mas por deshacerse de Tom, ellos comenzaron a  pelar de nuevo. Tu movías el arma de un lado a otro intentando darle a Barton pero como se movían mucho temías herir de muerte a Tom. Rogabas en tu interior que la bala no dañara a la única persona con quien querías compartir tu vida.

Tom: ¡hazlo!


Las lagrimas caían por tus mejillas presa del pánico. De un segundo a otro intentaste enfocarte en ellos y en el disparo ademas del momento. De pronto simplemente apretaste el gatillo. Cualquier sonido de pelea desapareció. Gritaste presa del horror mientras tus parpados apretaban fuertemente tus lagrimas que querían seguir saliendo. Intentaste mirar a quien habías matado pero ambos cuerpos aun estaban estáticos y de pie. De pronto viste como lentamente caía el cuerpo de…

12 de octubre de 2013

Misión no.54 Nada es imposible

Estaban por regresar al mismo sótano por donde ellos habían entrado cuando de pronto todas las luces se apagaron. Te aferraste al brazo de uno de los chicos mientras estaban juntos por la incertidumbre. De pronto luces rojas se encendieron, aun así no se veía mucho de los pasillos.
Una voz comenzó a soñar por un altavoz y todos se quedaron quietos y en silencio.

-policías ¡bienvenidos! Veo que han encontrado a nuestra huésped, espero no les haya dado molestias pero ¿ya se iban tan pronto? Quédense un rato más….

De pronto aparecieron varios hombres rodeándolos con armas apuntándolos. Ustedes los miraron y solo levantaron sus brazos luego de haber dejado en el piso las suyas.

-como ven la diversión acaba de comenzar

La voz en las bocinas rió para después cortar conexión alguna. Ustedes solo miraron fastidiados a los hombres. Como los chicos pensaron el llegar hasta este lugar había sido demasiado fácil, les habían tendido una trampa ahora deberían esperar la oportunidad para escapar con vida del lugar.



Capitulo 54


Tu: ¡ay! ¡no me atrevieses el hueso, bárbaro!

Le gruñiste a uno de los captores que les estaba atando las manos a las sillas.

-eres escurridiza mujer, no volverás a escapar por segunda vez

El apretó el nudo y solo hiciste un gesto de dolor mirándolo con rencor.
Habíamos sido llevados a un sótano o eso era lo que parecía para mí…habían soldado las ventilas por donde los chicos habían entrado y a  los tres nos habían atado a sillas mirándonos entre nosotros. Habían tres hombres con armas en la habitación vigilando, cuando uno de ellos termino con los nudos, se escucho que alguien había entrado al lugar. Bajo las escaleras y para mi mala suerte era Alessio.

Alessio: vaya, vaya con que no llegaste muy lejos y mira –miro a Bill y Tom- trajiste compañía –rió-
Tu: oh vaya qué bueno que te nos unas –sarcasmo- ¿cómo va ese moretón? ¿Un buen morado? ¿Eh?

Sonreíste llena de sarcasmo pero a la vez feliz de ver que con tu golpe le habías sacado un moretón, el cual estaba tomando forma. Alessio te fulmino con la mirada y solo lo ignoraste.

Alessio: muy pronto no estarás riendo mocosa…

El te miro con enojo, luego dirigió su mirada a Bill y Tom quienes escuchaban atentos su plática.

Alessio: vaya los yankees ¿Qué les trae por aquí? Oh cierto, Thomas, tomamos a tu concubina sin tu permiso ¿cierto?

Ambos, tú y Tom miraron a Alessio quien sonreía feliz de ver su sorpresa.

Alessio: oh sí, nos estuvimos informando un poco luego de encontrarte (tu nombre). –
Miro a Tom- vaya que no pierdes tu tiempo, mira que follarte a la protegida..-sonrió.
Tom: ¡Maldito bastardo!

Tom intento zafarse de su agarre pero uno de los hombros lo empujo de nuevo por los hombros deteniéndolo. Alessio se alejo para mirarte, se coloco detrás de ti tocando tus mejillas con sus asquerosas manos.

Alessio: nadie te culpa policía, ella es linda y atractiva. Cualquiera quisiera darse un rato de diversión a su lado…

El camino a tu alrededor, no querías ni que su aliento te tocara. Te producía tremendo asco, lo miraste mientras se colocaba frente a ti, luego se pone de un lado para que Tom los viera.

Alessio: es todo un deleite tocarla…

Una de sus manos se coloco sobre tu pierna, recorriéndola hasta donde empezaba tu falda y después fue levantando el pedazo de tela. Al instante diste un grito intentando alejarlo con movimientos bruscos.

Tom: ¡aléjate de ella imbécil! ¡No la toque basura! ¡Te matare si la tocas, lo juro! ¡Disfrutare derramar tu sangre!

Tom hervía del enojo mientras intentaba con todas sus fuerzas levantarse y golear a Alessio, mientras tú solo aguantabas las ganas de llorar. Habías cerrado tus ojos y apartado tu rostro de Alessio.

Alessio: en esas condiciones lo dudo muchacho –rio.

Luego de eso, ellos salieron de la habitación puesto que estaban seguros que no podrían hacer mucho en una habitación cerrada de todos lados y ustedes atados.

Tom: ¿estás bien cariño?

Asentiste con poca gana, él solo te miro aterrado de verte así.

Tom: te sacare de aquí, lo prometo…
Tu: sí…- intentaste sonreírle-
Bill: esos idiotas me quitaron mi mochila y todo lo que traíamos para comunicarnos…
Tom: al parecer también sabían de los anillos, eso no me gusta para nada
Bill: debe haber una boca suelta en la policía
Tom: sí…

Él miro el piso y todo lo que el lugar tenia, intentando idear algo para poder escapar.
Mientras afuera Gustav miraba la pantalla de su computadora, la señal de rastreo había desparecido y por las radios tampoco se lograba nada.

Gustav: ¿alguna señal?
-nada, no responden. ¿Deberíamos entrar?
Gustav: no, podríamos poner sus vidas en peligro, debemos seguir con el plan…
-¿y ese es?
Gustav: esperar la señal.

Él miro su computador esperando cualquier signo de vida, algo que le dijera que todo estaba bien y que podían entrar, cualquier cosa. De pronto se escucho una puerta abrirse de arrebato, él se giro y miro a David quien venía entrando apurado.

David: ¿Qué ha pasado?
Gustav: entraron pero perdimos conexión alguna con ellos, estamos esperando señal para poder entrar al lugar
David: ¿crees que fueron atrapados?
Gustav: es lo más probable, porque hasta la señal de los anillos desapareció
David: ¡maldición!
Gustav: tranquilo jefe, ellos sabrán apañárselas, solo debemos esperar. Estoy seguro que Tom nunca dejaría que le hicieran algo a (tu nombre) o Bill..
David: sí lo sé, pero aun así esos chicos tienen que salir de ahí
Gustav: ¿descubrió algo?

David miro a Gustav con ojos llenos de intriga, luego miro al pequeño cachorro que intentaba ponerse de pie sobre el escritorio donde tenia pequeñas croquetas, de nuevo miro la pantalla y fue cuando dando un suspiro decidió hablar.

........................

Tom: ¡tú puedes! Vamos cariño
Tu: un momento, solo denme unos minutos más, esto duele…

Estabas intentando romper las cuerdas con las que te habían atado, con un pedazo de tubería roto y algo oxidado, pero debías curvar demasiado tus ya apretados brazos, lastimando aun más tus muñecas. Los chicos te miraban esperanzados de que pudieras zafarte, Tom había visto el tubo y tú eras la más cercana, luego de que te dejaras caer de un lado con todo y silla.

Tu: ¡listo!
Sentiste que respiraste alivio cuando tus brazos por fin eran libres, de nuevo. Esperaste a que los calambres pasaran y luego desataste tus pies. Rápidamente quitaste las sogas y te levantaste, corriste donde Tom y le quitaste los nudos de sus manos y pies.

Tu: bien –sonreíste.

El se levanto rápidamente a buscar algo con que defenderse, corriste con Bill para intentar desatarlo, pero de pronto uno de los guardias entro y los vio.

-¡tú, detente!

El corrió hacia dónde estabas intentando con todas tus fuerzas desamarrar a un mega nervioso Bill. Cuando el hombre los apunto con un arma fue que gritaron pero en eso Tom salto contra él levantando sus brazos, un disparo salió pegando contra un muro detrás de ti, te agachaste para seguir intentado deshacer el fuerte nudo.

Bill: vamos (tu nombre) ¡apresúrate!
Tu: lo intento…pero esto  esta…-mordiste las sogas.

Bill observaba como su hermano luchaba contra el robusto hombre. Ambos tenían sus manos sobre el arma y cualquier accidente podría ocurrir. Tom goleo al hombre en el estomago con sus rodillas pero este aun así no soltó el arma. Luego siguieron forcejeando golpeándose contra las paredes. Ustedes estaban intentando de todas las maneras liberar a Bill para que le ayudara. Luego en eso se escucho un disparo, ambos hombres se quedaron quietos. Miraste hacia ellos pero no sabias a quien había herido el disparo. Terminaste de liberar a Bill y este rápidamente quito los nudos de sus piernas.

Estabas en shock, tu cuerpo temblaba, tenias mucho miedo, solo pedías en tus adentros que no fuese Tom el herido, él no. Pero cuando viste que su rostro demostró dolor fue que supiste lo peor.

Tu: ¡TOM!

Gritaste aterrada de verlo cayendo lentamente al suelo con una herida en su estomago, su mano cubría la sangre que salía rápidamente manchando su camisa de un rojo muy fuerte. Bill tomó una de las sillas y se la rompió en la espalda al hombre, este cayó soltando el arma. Bill la tomo y le disparo rápidamente, luego otro hombre entro por la puerta, Bill apunto y disparo con una rapidez asombrosa. El segundo hombre cayó por las escaleras y su arma también.

Habías corrido al lado de Tom asustada de perderlo. Lo recostaste en tus piernas mientras el temblaba levemente, pusiste tu mano sobre la suya donde estaba la herida.
Las lágrimas caían por tus mejillas rápidamente mientras lo veías sonreír levemente como si nada malo estuviese pasando, como si su vida no estuviese dependiendo de un hilo.

Tu: no…no...te vayas, no me dejes…-lloraste.
Tom: estoy bien es solo un rasguño –sonrió.
Tu: un rasguño que te ha sacado 3 litros de sangre en segundos…

Lo regañaste y el solo rió de tu rostro preocupado. Bill había cerrado de nuevo la puerta, atracándola para que nadie entrara y les diera tiempo para pensar. Bajo rápidamente las escaleras para ver a su hermano en el piso.

Bill: ¿Cómo te encuentras?
Tom: bien, aquí descansando un poco mientras tomo el sol
Bill: bendito sarcasmo te mantendrá vivo.
Tom: para su mala suerte

Lo golpeaste levemente en el hombro molesta y él solo rio.

Bill: debemos hacer presión en la herida.

Rápidamente te ayudo a romper la camisa de Tom y crear gasas con ella. Cubrieron la herida y luego rodearon su cintura con varios retazos presionando donde había entrado la bala. Tom gimoteo de dolor pero ustedes actuaron rápido. Ya después los tres esperaban un poco.

Tu: ¿ahora qué?
Bill: debemos ser rápidos, estás perdiendo mucha sangre. –mirando a Tom.
Tom: estoy bien, chicos, hierba mala nunca muere
Tu: eso espero

Miraste a Tom realmente preocupada de su estado, él te miro tranquilo pero se sentía culpable al ver la tristeza en tus ojos, levanto su mano y roso tu mejilla. La tomaste y besaste sus nudillos, tu rostro tenía manchas de su sangre en el. Él sonrió pero tú solo lo miraste rogándole que se quedara contigo.

Bill: si tan solo pudiéramos darles la seña.
Tu: ¿señal para qué?
Bill: para decir que estamos a salvo y que pueden entrar al edificio
Tu: ¿Cómo harían eso?
Bill: con las radios y micrófonos o los rastreadores pero los bartonie nos quitaron todo…
Tu: sí, incluso los anillos…

Todos miraron hacia la nada intentado idear algo, Tom temblaba un poco en tus brazos pero te acercabas a darle tu calor, protegiéndolo.

Bill: ¡ya se!
Tu: ¿Qué?
Bill: mi piercing, me lo acaban de dar, el de mi lengua también tiene rastreador pero no es tan fuerte, no debe dar señal aquí abajo…
Tu: y si lo sacamos tan siquiera un poco ¿crees que funcione?
Bill: podríamos intentarlo ¿pero cómo?

Miraste unas pequeñas rendijas cercanas al techo, era una tipo mini-ventana donde solo cabía una mano pequeña, estaba cubierta con algo de vidrio pero podían intentarlo.

Tu: mi mano es lo suficientemente pequeña para que entre…
Bill: ¿alcanzaras?
Tu: colocare cajas si es necesario.

Te levantaste dándole a Tom para que lo cuidara. Él abrió la boca y apenas te iba a decir que lo sacaras con cuidado cuando tu ya le habías arrancado el piercing de la lengua. Bill gimoteo de dolor apretando sus parpados.

Tu: lo siento pero es emergencia.

El asintió adolorido y después corriste hacia la ventana. Acomodaste las sillas pero dos no eran suficientes, la de Bill estaba destrozada sobre el cuerpo del hombre muerto. Buscaste algo más pero lo único que había eran pequeñas cajas. Las acomodaste en pila y subiste sobre ellas. Amarraste un pedazo de tela en tu mano y golpeaste el vidrio de la ventana. Introdujiste tu brazo y al instante sentiste la brisa del clima exterior. Levantaste lo más que pudiste en piercing de Bill intentando captar señal.

Tom moribundo y todo te miro desde el regazo de su hermano. Admiraba la gran vista de tu falda levantándose hasta lo mas posible sobre tu cuerpo y como te erguías lo mas que podías mostrando debajo de ella.

Tom: vaya….podría morir feliz con esta vista –sonrió.

Al darte cuenta te giraste levemente, lo viste con su semblante pervertido mientras Bill solo se cubría los ojos con una mano.

Tu: sí y si te mueres ten por seguro que alguien más se quedara con esta hermosa vista

Al instante Tom te miro con el ceño fruncido no contento con la noticia, pero estabas aliviada de tener motivos para que el luchara mas por su vida y no te dejara.
Mientras en la computadora de Gustav se vio una señal roja parpadeando, él estaba mirando  a Buñuelo jugando de prono su mirada giro hacia la pantalla y fue cuando se dio cuenta.

Gustav: ¡son ellos! ¡Están vivos! ¡Dieron la señal!

David lo miro sorprendido y tan pronto escucho eso, llamo por radio a los refuerzos para que entraran al edificio lo más pronto posible.
Mientras que con ustedes, habías bajado de la montaña de cajas para sentarte junto a los chicos, los tres esperaban que hubiese funcionado.

Tu: ¿Cuánto crees que tarden?
Bill: uno minutos, están a unas cuantas cuadras de aquí…-miro hacia el piso luego te miro- ¿no te encuentras asustada?
Tu: -te encogiste de hombros- me han sucedido tantas cosas que creo que ya me acostumbre a este tipo de situaciones

Él solo asintió y tú suspiraste mirando a Tom recostado y algo pálido.

Tu: está perdiendo mucha sangre…

Luego de unos minutos, escucharon a alguien correr por el pasillo.

Tu: ¿crees que ya atacaron?
Bill: quizás…

Ambos se levantaron ayudando a Tom para que se pusiera de pie también.

Bill: tenemos que salir de aquí, somos blanco fácil.
Tom: toma un arma y dame la otra

Dijo Tom en una voz baja

Tu: Tom…-susurraste-

Lo veías como a pesar de estar herido no quería ser una carga para nadie, con todas sus fuerzas luchaba por mantenerse en pie, en realidad parecía que lo que le habían puesto en la herida por presión estaba funcionando un poco.

Los tres avanzaron hacia la puerta, Bill fue el primero en asomarse y cuando vio el camino despejado les dijo que podían seguirlo. Caminabas ayudando un poco a Tom quien de repente hacía gestos de dolor. Caminaron por los solitarios pasillos esperando alguna sorpresa por parte de los bartonie, pero todo hacia ver como si en realidad estuvieran solos. Siguieron avanzando hasta que llegaron a una tipo sala de maquinas donde de nuevo todo estaba en mucho silencio. Todos escucharon unas voces a lo lejos, se detuvieron y ellos dos avanzaron un poco, te quedaste atrás asustada esperando. No dijeron nada por unos minutos hasta que oyeron de nuevo voces y sonidos de disparos.

Bill: -susurro- están aquí…

Ambos, tú y Tom, asintieron mirándolo. Ellos avanzaron unos cuantos pasos más que tu, te habías quedado observando desde atrás ya que no tenias arma y no querías estorbarles. De pronto sentiste como alguien cubría tu boca, quisiste gritar pero la persona apretó más y no pudiste decir nada, solo dabas pequeños ruidos.
Pataleaste intentando zafarte pero la persona era fuerte y te retenía, desesperada esperabas que los chicos voltearan y se dieran cuenta que alguien estaba detrás de ellos. Tom fue el primero en girarse y darse cuenta de la situación.

Tom: ¡(tu nombre)!

Intento correr hacia ti pero en su camino apareció Alessio sonriendo como si nada mientras le apuntaba con un arma. Exhalaste asustada de que pudieran herir aun más a Tom.

Alessio: ¿A dónde tan rápido? .rió-
Tom: ¡suéltala! –gruño-

Alessio: como si te fuese a hacer caso. Ustedes nos han dado muchos problemas desde el principio, si nunca se hubiesen entrometido en nuestro negocios el plan seguiría como siempre y no estarías aquí Tom. Solo necesitábamos a la chica un poco más.

Tom lo miro con seriedad mientras que tú habías dejado de pelear y escuchabas con 
atención lo que ellos decían.

Tom: ¿Qué quieres de (tu nombre)? Ella no recuerda nada, perdió la memoria por sus estúpidos golpes, ahora déjenla ir
Alessio: -rió- no es por eso que le tenemos aquí, sabemos muy bien que ella no recuerda nada, pero aun necesitamos de su presencia ya sea viva o muerta ¿verdad jefe?


Cuando Alessio se giro a mirarte fue que te quedaste completamente helada, miraste detrás de ti a la persona que te retenía y fue entonces que por primera vez podías ver, de cara  a cara con Barton, el jefe de la banda. Un frío escalofrió te recorrió la espalda y al darte cuenta de la situación aun grave en la que estaban fue que por primera vez pensaste que nunca volverías a ver la luz del día de nuevo.

Guns!, guns!