Agentes especiales ;)

10 de septiembre de 2013

Misión no.53 Sorpresa

Bill: ¿estas listo?
Tom: sí
Bill: ¿sabes a lo que te estas arriesgando?
Tom: por supuesto, pero tampoco voy a quedarme aquí sin hacer nada mientras ella corre peligro. La amo. –lo miro serio.
Bill: lo se, hermano. Por eso decidí ir contigo
Tom: ¿que? No, tú debes quedarte aquí.
Bill: claro que no, es tiempo de que ayude, ademas ella es parte de la familia y tampoco quiero quedarme aquí sin saber de ustedes.
Tom: ¿y tu puesto?
Bill: alguien mas lo ocupara, Gustav estará con los refuerzos por si damos la señal.
Tom: bien.

Ellos terminaron de colocarse sus chalecos anti-balas y de cargar sus armas. Después  cerraron sus mochilas y salieron de ahí rumbo al auto. Primero irían ellos dos para no dar señal de su llegada y si algo malo ocurría o si la situación se complicaba, llamarían a los refuerzos que estarían esperando unas cuadras antes.

Ambos subieron al auto con sus armas y el viaje comenzó, por fin ese día definiría muchas cosas. El juego entre la vida y la muerte comenzaba. Cualquier cosa podría suceder….


Capitulo 53


Bill y Tom había bajado de su auto, mantenían comunicación por medio de un  walkie-talkie que tenía manos libres, colocado en su oreja, como el de guardaespaldas de película. Se movían por entre los autos siempre con su arma en mano, eran silenciosos pero eran guiados. Lograron atravesar un tipo estacionamiento, llegaron al lugar de la bodega, estaban detrás de un contenedor grande de basura mientras observaban el silencioso y tranquilo lugar.

Tom: llegamos ¿por donde seguimos?
-delante de ustedes verán varias cajas apiladas, quítenlas y detrás de ellas habrán unas rendijas, son conductos que llevan dentro del lugar a un sótano.
Tom: de acuerdo.

Le hizo una señal a Bill y siguieron caminando hacia donde había dicho, mientras él vigilaba su hermano quitaba las cajas con cuidado para después quitar la rendija que protegía el túnel. Cuando quito la tapa entro con cuidado a través de este. Ya adentro los dos.

Bill: ¡wacala! Esto apesta y hay polvo por todos lados
Tom: ¡no te quejes! Este es un trabajo sucio en una bodega abandona desde hace tiempo, es obvio que debe oler mal, solo sigue caminando

Ambos siguieron deslizándose a través del túnel, estaba oscuro así que encendieron unas pequeñas linternas, luego comenzaron a ver varios caminos, tomaron el que les habían indicado y pronto se vieron con el termino de uno. Bill empujo con sus brazos la tapa protectora de la ventilación, no sin antes haberse fijado si había alguien. Cuando se dio cuenta de que se encontraba despejado. Se deslizo fuera del túnel seguido por Tom.

Bill: ¿ahora? –susurro.
Tom: debemos buscarla –susurro también.

Ellos comenzaron a subir lentamente unas viejas escaleras, había mucho metal oxidado, el olor a humedad se sentía muy fuerte. El gotear de agua y ruidos de ratas corriendo de vez en cuando. Bill piso levemente un escalón que rechino al instante. Él cerro sus ojos molesto del sonido ya que se suponía debían guardar silencio. Tom miro su pie y se mantuvo en silencio, ambos esperaban cualquier cosa, pero nadie apareció

Siguieron subiendo las escaleras, luego abrieron lentamente una puerta y se dieron cuenta que había un pasillo, se veía solitario pero fueron lentos. Cuando estaban por salir escucharon voces, rápidamente regresaron al sótano.

Por el pasillo iba un hombre comunicándose por radio, tal parecía ser uno de los guardias de Bartonie, guardo su radio en el bolsillo y comenzó a chiflar tranquilo mientras caminaba a través del pasillo. Cuando estaba pasando por una puerta, esta se abrió de repente, unas manos lo tomaron tapándole la boca y apretando su cuello arrastrándolo hacia el sótano  Él pataleo e intento gritar pero no pudo, aquellas manos lo apretaban fuertemente del cuello hasta hacerlo desmayar y dejarlo inconsciente en el suelo.

Bill: bien, tomare su radio

El probó la señal en espera de que se comunicaran a través de la línea. Ambos esperaron en silencio. De pronto se escucho comunicación.

-alfa 1 ¿despejado?
Alfa 1: despejado
-¿ninguna señal de los policías?
Alfa 1: nada, en espera
-bien, mandare a alfa 72 al segundo piso, cuidara la puerta de la chica
Alfa 1: entendido

Los gemelos se miraron a  sabiendas de tu ubicación. Rápidamente guardaron el radio y salieron de ahí dejando el cuerpo del hombre desmayado en el suelo.

Mientras contigo….

Había logrado deslizar un poco las ataduras de tus manos, dolían a morir pero estabas logrando liberarte. De pronto la soga cedió y lograste liberar tus brazos, sobaste tus nudillos algo rojos debido a la fricción  Rápidamente bajaste donde tus tobillos y comenzaste a desatarlos, cuando estabas terminando escuchaste que alguien venia. Rápidamente acomodaste la soga para aparentar que seguías atada. Colocaste tus brazos detrás del respaldo y esperaste. De pronto la puerta se abrió y era de nuevo Alessio.

Alessio: vaya sigues aquí –sonrió- creo que tu noviecito no están buen policía como creíamos
Tu: ¡cállate!
Alessio: en fin, mi jefe tenia muchas ganas de verte, estuvimos preocupados por ti. Es decir, somos lo únicos que sabemos de tu pasado ¿no? ¿O en el tiempo lejos recuperaste tu memoria?

El rió divertido mientras tú lo mirabas sorprendida. ¡Ellos sabían todo! ¡Los muy malditos! Entonces ¿Por qué te tenían aquí? ¿Por qué? Si ellos sabían que no podías recordar nada ¿Cuál era su plan?

Alessio: mientras esperamos ¿no te gustaría divertirte un poco?

Esas palabras te dieron mucho miedo, ¿Qué era diversión para él? Viste como metió la mano a  uno de sus bolsillos, saco un encendedor  Lo prendió y acerco la llama a tu cuerpo. Instintivamente intentaste alejarte no olvidando tu papal de estar amarrada a la silla.

Alessio: oh vamos será divertido…para mí –sonrió.

Acerco el fuego a tu rostro donde intento quemarte, alejaste tú cara y gritaste un poco aterrada del dolor. Mientras el reía disfrutando de tu miedo.

Tu: ¡aléjate! ¡Maldito psicópata!

Moviste la silla empujándote, el se irguió en su lugar y apago el encendedor.

Alessio: oh que poco divertida eres. Creo que prefieres que te refresque la memoria, quizás si te golpeo de nuevo recobres tus recuerdos.

Lo miraste asustada y aterrada, el estaba subiendo las mangas de su camisa, tomo tu cabello jalando tu cabeza hacia atrás. Cerraste tus ojos adolorida mientras sentías su aliento cerca de ti, era horrible.

Alessio: vamos no seas tan remilgosa, te gustara

Lo miraste muy apenas pero con odio. Luego le escupiste en el rostro ya que se encontraba tan cerca, al instante te golpeo con tremenda cachetada que casi te zafa del lugar, tu mejilla ardía y palpitaba aun así respiraste profundamente.

Alessio: vaya rata de alcantarilla, te trato bien y así me pagas. Muy mal.

Te giraste a mirarlo con el dolor en tu mejilla, el limpiaba tu saliva de su rostro. Apretabas tus puños para no levantarte antes de tiempo, pero sentías la sangre hervir en tu interior.
De nuevo camino hacia ti y te dio otro golpe pero ahora en el estomago, te saco algo de aire e intentaste encogerte del dolor, pero resististe, recuperaste algo de aire para tus pulmones y lo miraste.

Alessio: así es como se tratan a la ratas como tu.

El sonrió divertido de sentir aquella adrenalina de ser alguien agresivo. Te dio la espalda por unos segundos mientras volvía a subir la manga de su camisa. Fue entonces que aprovechaste para levantarte. El se giro y al instante vio un puño acercándose a su rostro, pegaste fuertemente por debajo de su clavícula noqueándolo y lanzándolo al suelo. Mientras lo veías tirado ahí algo atontado golpeaste con tus botas estilo militar entre sus piernas, te habías cambiado de calzado cuando habías llegado a  tu casa, el se encogió de ambos dolores tirado en el piso, retorciéndose del dolor como todo un cobarde.

Tu: dejame decirte, que golpeas como una niña

Con tu respiración algo agitada caminaste hacia la puerta. Diste dos leves toques que eran la señal para que el guardia de afuera abriera la puerta. El la abrió y al instante vio a Alessio en el suelo y la silla vacía  Te habías escondido detrás de la puerta y caminaste detrás de su espalada con un objeto pesado que habías encontrado ahí. Lo golpeaste por detrás de su cabeza con gran fuerza y él cayo inconsciente en el piso junto a Alessio. Rápidamente tomaste una de sus armas y saliste de ahí cerrando la puerta de nuevo. Ya en el pasillo mirabas a todos lados mientras intentabas encontrar la salida lo más rápido posible.

Bill y Tom se movían a través de los largos y revueltos pasillos, siempre alertas y con calma ya que podrían encontrarse con alguien de la banda en cualquier momento.
Estaban por llegar al cruce de dos pasillos, Tom dio un paso en reversa al darse cuenta que había dos hombres vestidos de negro hablando en uno de los pasillo. Se escondió detrás de la pared y le hizo una señal a Bill informándole. Su hermano menor busco una tipo granada en su mochila y se la paso a Tom. Este quito un seguro y la dejo rodar por el pasillo hasta los hombres. Cuando ellos miraron el artefacto desprendió un humo blanco, ellos cubrieron sus bocas pero de pronto se vieron sepultados en la niebla de lo que parecía ser un gas especial para dormir. Los chicos pasaron por el pasillo con mascaras especiales que les ayudaran a respirar.
Pasaron sobre los cuerpos de los hombres y siguieron su camino. Todo parecía fácil, demasiado fácil. Pero aun así no tenían mas opción que seguir, era su única oportunidad.

Mientras tú seguías buscando alguna salida, pasabas por varias puertas pero ninguna se veía ser la correcta. Escuchaste risas venir hacia donde estabas, miraste a todos lados buscando algún lugar para esconderte.

Había una ventila lo suficientemente grande para ti. Quitaste al tapa rápidamente pero sin hacer ruido,  te metiste dentro con el arma y después con tus dedos sostuviste la cubierta de nuevo para que no te vieran.
Esperaste unos segundos y dos hombres aparecieron en el lugar venían hablando entre ellos, repentinamente se detuvieron frente a donde estabas. Eran los segundos mas frustrantes y agotadores de tu vida, ya que en el lugar se sentía mucho calor, tal parecía que no tenían encendidos los sistemas de ventilación, una gota de  sudor acaricio tu rostro causándote una leve picazón a su paso, rogabas en tus adentros que se fueran pronto ya que tus dedos se estaban acalambrando.

Viste como uno de ellos dejo caer una colilla de cigarro  la aplasto con el pie y después se fueron de ahí  Cuando dejaste de oír sus voces por fin bajaste la cubierta, respiraste con alivio y después de nuevo te deslizaste fuera de los ductos.
Colocaste de nuevo la tapa en su lugar y sacudiste tu falda de las telarañas que había ahí.

Tu: -te dio un escalofrió- ¡uy! Que bueno que no había ratas.

Después seguiste caminando con arma en mano. Seguiste caminando por el pasillo, al oír un ruido detrás de ti te giraste apuntando pero no había nada. Seguiste caminando en reversa sin mirar hacia atrás. De pronto te detuviste para tranquilizarte.

Tu: -suspiraste- que susto…

De pronto una mano cubrió tu boca, al instante sentiste miedo. Te sorprendiste e intentaste quitarla de encima pero la persona te llevo con él.

Tu: {a no, yo no moriré sin dar batalla, ¡estoy harta de ser su conejillo de indias!}

Rápidamente todo lo aprendido con Tom en sus entrenamiento volvió a ti. En lugar de intentar quitar su mano. Golpeaste con fuerza su  pecho con el codo de tu brazo izquierdo. El hombre soltó tu boca al sentir el golpe, te giraste libre y con el codo derecho se clavaste en el hombro fuertemente, él cayo al piso y apenas lo ibas a golpear con un patada cuando una mano y una voz conocida te detuvieron.

-¡tranquila (tu nombre) o tu misma te harás viuda!

Cuando escuche esas palabras, levante mi mirada y vi a Bill mirándome sorprendido, ademas de asustado. Entonces eso debía significar que al que golpee era….
Bajaste tu mirada sorprendida y viste a Tom intentando recuperarse de los golpes que le habías dado arrodillado en el piso.

Tu: ¡mi amor! ¡Tom! Yo...eh…¿estas bien? lo siento, enserio yo…

Intentaste tocar su rostro, el te miro sonriendo y eso fue algo que te sorprendió mucho.

Tom: lo hiciste bien, eso dolió…hasta para mí.

Respiraste preocupada mirándolo. Luego entre ambos, tu y Bill lo ayudaron a levantarse.

Tu: pero ¿como? ¿Cómo me encontraron?
Bill: por el rastreador de tu anillo de bodas, tenia un chip especial por si las dudas
Tu: que suerte, es grandioso poder verlos de nuevo chicos

Te lanzaste sobre ellos para darles un gran abrazo, estabas realmente aliviada de saber que ahora ya estabas más segura con ellos o bueno lo estarían más si lograban salir de ese laberinto.

Tom: bien tenemos que sacarte de aquí lo más pronto posible

Ellos comenzaron a  avanzar pero tu de pronto recordaste algo
Tu; ¡esperen! Tom, ¿Dónde esta buñuelo?

Lo miraste desesperada esperando alguna respuesta.

Tom: se quedo con Gustav…
Tu: que alivio, pensé que también lo había capturado

Entonces siguieron caminando, ibas detrás de los chicos muy nerviosa viendo todo. Ellos caminaban con cautela de regreso por el mismo pasillo.
Estaban por regresar al mismo sótano por donde ellos habían entrado cuando de pronto todas las luces se apagaron. Te aferraste al brazo de uno de los chicos mientras estaban juntos por la incertidumbre. De pronto luces rojas se encendieron, aun así no se veía mucho de los pasillos.
Un voz comenzó a soñar por un altavoz y todos se quedaron quietos y en silencio.

-policías ¡bienvenidos! Veo que han encontrado a nuestra huésped, espero no les haya dado molestias pero ¿ya se iban tan pronto? Quédense un rato más….

De pronto aparecieron varios hombres rodeándolos con armas apuntándolos. Ustedes los miraron y solo levantaron sus brazos luego de haber dejado en el piso las suyas.

-como ven la diversión acaba de comenzar


La voz en las bocinas rió para después cortar conexión alguna. Ustedes solo miraron fastidiados a los hombres. Como los chicos pensaron el llegar hasta este lugar había sido demasiado fácil, les habían tendido una trampa ahora deberían esperar la oportunidad para escapar con vida del lugar.

Guns!, guns!