Agentes especiales ;)

29 de marzo de 2013

Misión no.36 "Compañeros"


Ella comenzó a damre clases en el porche de su casa sobre hombre y sexo tanto que me asustaba que los vecinos escucharan su enojo, tal parecía que veía a tom como una débil victim y yo la bruja que no le da dulces.

Tu: pero…pero él no me dice nada

Rita: porque te ama, y ese amor lo detiene. Pero míralo  ponle atención cuando traes algo corto, cuando en las noches tus prendas son mas delgadas y muestran mas, cuando…mm…cuando estas en posiciones con las que él fantasea.

Rita asustaba demasiado, había girado con una mano bajo la línea de su busto y la otra sostenía su quijada como si fuese Sherlock Holmes pensando, pero de alguna manera tenia razón.

Rita: te daré un consejo, coqueteale pero de una manera que lo emociones es decir que desee estar contigo en la intimidad, pero si quieres detente puesto que solo quieres saber si el realmente quiere estar contigo en ese tipo de amor, ahí te darás cuenta si la pobre criatura sufre o no. –ella casi llora- pobrecito, que cruel eres (tu nombre) tenerlo así de abstenido, eres cruel
Tu: pero..pero..

No sabia que decirle ¡oh vamos! La chica tenia bases para condenarme culpable en este juicio. Ella tenia algo de razón hace mucho que había pasado la noche de su cumpleaños donde yo no quise y quizás era tiempo de una respuesta.


Capitulo 36


Era de noche y yo esperaba en mi recamara pensativa, las palabras de Rita giraban en mi cabeza y de laguna manera había llegado a la conclusión que tenia razón y debía actuar en cuanto Tom llegara.

Corrí  a darme un baño, al salir me coloque un short con una blusa de tirantes y arriba de esto, otra blusa con mangas angostas que caía dejando un lado de mis hombros descubierto. Crema con fragancia de vainilla y pequeños toques de perfume y mi cabello al natural por supuesto.
Prepare la cena y al poco rato llegaron los chicos. Estaba en la cocina terminando de lavar algunos platos que había ocupado para poner ingredientes. Él llego como siempre y me abrazo por la cintura, hundió su nariz en mi cabello y me saludo besando mi mejilla.

Tom: ¿como estuvo tu día?
Tu: bien…fui con Rita, como te lo había dicho…-seria-
Tom: ¿y de que hablaron?
Tu: …..

En ese momento lo mire y todo lo que había dicho Rita regreso a mi mente, fue entonces que me puse roja como un tomate y mejor me gire, él ya estaba sentando en un banco del desayunador mirándome directamente, pero simplemente disimule.

Tu: na..nada importante.
Tom: ¿segura?
Tu: ajam…-asentiste.

Todo el tiempo que dure en lavando los platos pensé y pensé el alguna manera de ser sexy con él, algo para hacer que me dijera la verdad. Me gire a verlo y él solo estaba mirando pensativo las frutas que decoraban la barra. ¿Qué pensaría?
Entonces seque mis manos y a paso lento tímido camine hacia él. Estaba decidida lo haría. Pero apenas iba a levantar mis manos para atraerlo a mí, entro Bill buscando una botella de agua puesto que acababa de bañarse. Obviamente me detuve en seco.

Tu: {¡rayos! Mejor lo dejare para cuando estemos solos}

Ya llegada la noche, daba de nuevo vueltas en mi habitación. Esperaba que él llegara pero el tiempo paso y él no llego. Entonces decidí salir a su habitación, al entrar él venia saliendo de su baño con solo pantalón puesto y secando su cabello.

Tom: oh, hola…no quise molestarte esta noche, iba a dormir aquí…y…-te miro extrañado por tu seriedad- ¿algo te pasa?...

Fue entonces que mi respiración ya estaba demasiado profunda y sentía que me faltaba. Mis manos y piernas temblaban pero tenia que hacerlo, debía saber. Camine a paso decidido, lo empuje a su cama y el cayo sorprendido con su brazos extendidos. Me miro observándolo desde la orilla de la cama como examinándolo. Se veía muy confundido.

Tom: ¿(tu nombre)?

Entonces subí sobre él a horcajadas con mis piernas cada una a su costado, sus ojos se agrandaron en gran medida que me acercaba. Entonces me deje caer con mis manos a costados de su rostro, él mio se encontraba sonrojado pero con mirada seria y misteriosa. Me acerque algo brusca y lo bese al principio estaba sorprendido pero cuando se dio cuenta que sí iba enserio, me siguió el ritmo. Mi boca presionaba sobre la suya, había algo dentro de mi furioso y decidido a encenderlo  Lo bese como no tenia idea, mi lengua se hundía en su boca salvaje y profunda, luchando con la suya. La cual intentaba seguirme. Tome sus manos y las coloque en  mis caderas, él comprendió y comenzó a moverlas acariciándome. Nuestras respiraciones se estaban haciendo ahogadas y todo comenzaba a encenderse  Baje a su quijada y mordí su piel de ahí, mi lengua lo lambió y pude sentir el picor de su barba creciendo, baje mordiéndolo coqueta a través de su cuello hasta su duro pecho, lo bese ahí marcándolo como mio mientras mía manos divertidas se perdían en su majestuosidad. Baje y baje hasta que llegue por la altura de su ombligo  me levante a mirarlo y respiraba con su boca entreabierta. Subí de nuevo y él me miro con sus ojos cristalinos.

Tom: ¿Qué…-paso saliva- por que?

No respondi, solo le dedique una mirada de nuevo seria y dictadora.
Fue entocnes que me sente sobre él y comence a moverme en ondas, sus manos me apretaron mas fuerte en reacción al sentirme rosando el bulto en sus pantalones, agache mi boca hasta sus oídos y ahí comencé a hacer sonidos muy sucios.

Sus manos bajaron a mi trasero y lo apretaron empujándome aun mas fue entonces que un jadeo salió de mis labios aun mas profundo y rasposo. Abrí mis ojos y el plan seguía.

Tu: tom…-susurre- ¿te gusta?
Tom: -mordió su labio pasando saliva- me encanta nena…-susurro-
Tu: {entonces era cierto, Rita tenia razón. Oh rayos, son tan mala esposa…}

Como una delincuente me aleje rápidamente de su cuerpo, él se levanto en sus brazos respirando difícilmente mientras me miraba mirarlo, asustada y sorprendida.

Tom: ¿pasa algo?

Negué con la cabeza y solo di media vuelta para salir de su habitación algo consternada.

Tu: {soy tan mala, mala…no lo culparía si decidiera engañarme para conseguir lo que necesita. Uf! ¡bien hecho (tu nombre)}

Luego de golpearme piscologicamente llegue al baño de mi recamara, me sentía algo extraña, me mire al espejo, entonces note como mis mejillas estaban aun algo rojas, en mi frente algunas gotas de sudor estaban comenzando a aparecer. Quise olvidarme un poco de eso y comencé a quitarme mi ropa para ponerme la pijama cuando llegue a mis bragas, estas estaban húmedas  Me sonroje rápidamente de nuevo, tal parecía que él no era el único que lo necesitaba.
Quizás desde hacia un tiempo me había hecho a la idea de estar con él pero no quería verlo, aun algo de incertidumbre me cegaba pero ahora estaba segura, solo que no esta noche, esta vez ya había hecho mucho.

Mas tarde Tom fue a verme pero yo finji estar dormida. Que torpe, lo se. Pero en estos momentos me sentía mal.

Mientras en un dia cualquiera en la comisaria alemana.

Ruth: la misión de anoche fue buena
Carla: sí pero creo que ya acabo, encontraron al culpable y ya fue encerrado. Ahora mismo debe estar en juicio.
Ruth: vaya que rápido, como el hombre que encontraron acuchillado en la 14
Carla: se supone que fue un asalto pero aun están investigando. Y tu ¿Qué casos tienes?
Ruth: lo de siempre, hombre borrachos, ahora estoy cubriendo el turno de patrullar. Lorena debe guardar reposo por su embarazo.

Carla: oh es cierto, que suertuda, se saco la lotería con su marido
Ruth: bueno ambos son policías y se conocieron en servicios, algo debía pasar
Carla: su boda fue linda ¿la recuerdas no?
Ruth: recuerdo que mi copa de vino cayo en mi vestido cuando fui empujada accidentalemente
Carla: .rio- cierto, tienes tan mala suerte
Ruth: ni lo menciones

Carla: vamos algo bueno debe sucederte
Ruth: no lo creo, a este paso que voy mis gatos son lo único bueno que tengo
Carla: solo tienes 2 no seas exagerada
Ruth: por algo se empieza –rio-
Carla: apuesto que algo de suerte esta por entrar por esa ´puerta

Y en esos momentos que ella apuntaba la entrada principal, Tom iba llegando. Se quito sus gafas obscuras observando todo a su alrededor, como si buscase a alguien con la mirada.

Carla: oh por dios ¿Quién es ese bombom?

Ella miro a Tom completamente satisfecha de la mirada al verlo con su pose de chico malo, ese cuerpo siendo apretado por esa camisa tan ajustada que daban ganar de arañarla hasta mostrar sus bien marcados pectorales. Sus brazos se veían poderosos al sostener a una mujer y no se dijeran nada de lo que sus pantalones daban a desear.

Ruth: -suspiro- Trümper, son 3 nuevos están por una misión aquí pero para evitar que se oxiden se les han dado misiones
Carla: ¿yankees?
Ruth: sip
Carla: eso es lo que necesitas

Ruth: ¿Qué? –confundida-
Carla: un hombre como él.
Ruth: ¡no! No puede ser ¿Qué crees que pensara de mí?
Carla: que eres bonita y sexy. Oh vamos eres una mujer atractiva varios aquí te lo han dicho no puedo creer que no te atrevas
Ruth: él me ha visto y ni siquiera se ha sorprendido, no creo ser su tipo
Carla: seas o no, intentalo ademas aunque sea de solo una noche
Ruth: recuerda que no me gusta mezclar trabajo y amor
Carla: solo una noche, no es amor –sonrio. Necesitas despejarte esto de estar encerrada en estos lugares te hace mal
Ruth: .suspiro.- lo intentare solo porque eres tan testaruda
Carla: oh vamos inténtalo, no te arrepentirás. Solo coquetea pídele cita y lo demás esta en tus manos.

Ruth se levanto algo indecisa hacia donde Tom había caminado mientras su amiga Carla le daba ánimos

Carla: ¡atrapa a ese dios amiga! Tu puedes!

Ruth se sonrojo pero aun asi paso saliva y decidida camino hacia él. Tom se encontraba con otro hombre el cual no podía verse su rostro puesto que estaba frente a una computadora, parecía que platcaban algo importante por su rostro de seridad. Aun asi se acerco

Ruth: hola –sonrio-

Ellos la miraron, él hombre frente a la computadora saludo y Tom solo asintió en forma de saludo.

Ruth: Bill te he traido estos informes, me los dieron por error
Bill: gracias Ruth en verdad los necesitaba
Ruth: no hay de que –sonrio- oye tu eres el de la herida en el brazo ¿no?
Tom: sí, Tom Trümper –sonrio- un gusto

En esa pequeña sonrisa Ruth se sintió caer, ¡dios! Era tan lindo.

Ruth: …Ruth, un gusto también

Luego de eso ella platico un poco con los chicos sobre misiones y eso. Tiempo después camino con Carla a contarle lo que había pasado, ambas sonrieron emocionadas por el gran paso que había dado. Ruth se encontraba muy feliz de haber cruzado palabra con él y esperaba muy pronto volver a hacerlo.

Habían pasado unos días después de la primera vez que Tom y Ruth se habían conocido, ella lo miraba siempre que podía. Era una buena persona con la cual hablar sobre misiones, ambos tenían ese mismos sentimiento por las armas y adrenalina, amaban sus trabajos. Ella en algun momento se había visto compartiendo su vida con él, era el perfecto esposo que había buscado, puesto que muchos hombres no aceptaban que las mujeres fuesen policías, algun quedaba algo de machismo, pero él…él era diferente de una mente mas abierta.

Un dia a ambos les fue notificado que harían rondines juntos, como pareja policíaca  Él debía de respaldarla porque serian barrios algo peligroso para uno solo. Ruth se encontraba muy feliz puesto que podrían conocerse mas pero Tom, él lo tomo como otro trabajo.

Ruth: hey pareja ¿listo?
Tom: -rio- siempre y a toda hora
Ruth: asi me gusta, debemos patear muchos traseros
Tom: nada me haría mas feliz –sonrio-

Ella cada vez que lo veía sonreír sentía ese pequeño retortijón en el estomago, era tan bueno.
Mientras contigo, te habías disculpado con Tom por lo de la noche pasada le inventaste que de pronto te habías sentido mal, pero en realidad él no se había molestado es mas se había preocupado por ti. Después todo, no se había enojado, en realidad había vuelto  se ser el mismo de siempre.

Los días pasaban, Tom y Ruth seguían haciendo patrullaje cubriendo a otros dos policías algunas veces solo hablaban mientras vigilaban de cosas superficiales, es decir él nunca había llevado su vida privada a su trabajo. Ademas no sentía que fuera lo correcto hablar de ti, por a situación en que te encontrabas. Ruth estaba encantada de haberlo conocido y siempre lo escuchaba con atención.

Un día al terminar su día de trabajo. Ambos (Tom y tu) se habían puesto de acuerdo en ir a ver una película puesto que querías salir y Tom te había dicho la idea, aceptaste feliz de poder salir juntos, le habías dicho que irias a su trabajo para que de ahí ambos se fueran al cine.

Tom estaba terminando su turno y estacionaba la patrulla frente a la estación.

Tom: bueno otro día mas
Ruth: sí – sonrió. Y ¿Qué harás esta noche?
Tom: saldré al cine
Ruth: uuh ¿y con quien?
Tom: con…

De pronto alguien toco al vidrio y Tom se giro a ver, era un compañero de ellos quien los saludo y les dio un mensaje que se le había sido encomendado. Luego de que se fuera, ambos salieron del auto. Entraron a la comisaria a dejar las armas y ya ahí…

Ruth: bueno compañero diviértete
Tom: gracias
Ruth: nos vemos mañana – sonrió
Tom: por supuesto -sonrió.

Ruth camino hacia el escritorio de Carla sonriendo emocionada, mientras su amiga le regresaba la misma sonrisa

Carla: ¿Cómo te fue?
Ruth: como siempre, platicamos
Carla: ¿lo invitaste a salir?
Ruth: tenia un compromiso..creo que con un amigo
Carla: quizás, bueno ya será para la próxima
Ruth: si – sonrió.

Mientras, Tom salía a ver si habías llegado, en eso te vio bajando de la camioneta con un lindo vestido negro corto con encaje el cual dejaba ver tus largas y hermosas piernas, sandalias con tacón de cuña con plataforma en color marfil con tachuelas doradas decorando las cintas. Había aprendido algunos nombres de ropa o zapatos femeninos ya que tu siempre le recordabas los nombres puesto que querías grabartelos y él te ayudaba.

Giraste y lo miraste observándote, una sonrisa se aprecio en los rostros de ambos, acomodaste tu cabello y comenzaron a caminar el uno hacia el otro. Tom cruzo mas parte del estacionamiento y cuando lo viste cerca, hiciste el esfuerzo de correr con tus zapatos, cuando estuviste cerca diste un pequeño brinco hacia él quien te tomo de tus piernas, haciéndote enlezarlas en su cintura mientras se daban un gran y profundo beso, después de haberse extrañado todo el dia. Reíste feliz en sus labios mientras le decías cuanto lo
habías extrañado y ambos se decían cuanto se amaban. Después de eso subieron a la camiontea, esta vez Tom ahora conduciría. Te gustaba que él lo hiciera

24 de marzo de 2013

Misión no. 35 Esposa cruel


Andreas: Tom ¿tu esposa no es de las que solo espera a que los amigos de su esposo le den la espalda para matarlos ¿verdad?
Tom: -rio- no pero ten por seguro que si le arruinas algo te clavara cuchillos en los ojos.

Andreas y Georg pasaron saliva.

Bill: vamos hombres, después de un tiempo te acostumbras

Ellos caminaron con algunas botellas de licor, al entrar todo fue tan raro con las lucecitas.

Georg: sorpresa romántica?
Tom: no creo…

Ellos caminaron algo confundidos y extrañados por las velas y que todo estuviera tan silencioso. Tom camino frente a ellos examinando el lugar, como todos estaban acostumbrados a misiones peligrosas y asesinos ocultos  sorpresas de armas. Era fácil de que se colocaran algo nerviosos y pensaran en ponerse en autodefensa en es e mismo instante. Era por eso que Tom ya había colocado su manos sobre su arma por su llegaba a necesitarla. Pero al momento de llegar al final de las velas donde el jardín, todo fue diferente.

De pronto ustedes y unas conocidos mas comenzaron a aparecer con gorritos de cumpleaños, gritando ¡sorpresa! Felizmente mientras aplaudían y sonreían.

Bill y Tom estaban completamente plasmados, tanto que no podían creerlo. Georg y Andreas sonreían 
detrás de ellos y después aplaudieron como los demás.

Tom: ¿Qué rayos es esto? –sonriendo-


Capitulo 35


Te acercaste a ellos como los demás, sonriendo. Fuiste con Bill y le diste un gran abrazo.

Tu: feliz cumpleaños cuñadito
Bill: gracias dori!

Te correspondió el abrazo, aunque el era la torre eiffel comparado contigo, tuvo que agacharse levemente. Pero fue muy dulce.
Luego caminaste hacia Tom quien aun no lo creía.

Tu: ¿demaciado poco? –sonreiste-
Tom: demasiado bueno, mejor dicho.

Jalo de ti y te dio un gran abrazo hundiendo su nariz en tu cabello, inhalando tu aroma hasta lo mas profundo de su alma.

Tu: feliz cumpleaños cariño. –susurraste cerca de su oído-

El al oírte te abrazo aun mas a su cuerpo sonriendo. Se separaron y se dieron un beso lleno de alegría. Al separarse limpiaste algo de restos de tu lápiz labial en su boca. Sonreíste y él te presento a los demás chicos. Ellos eran amables y tu igual. Les dijiste que se sintieran en casa y dejaste que los demás invitados felicitaran a los chicos mientras ibas con Rita.

Rita: se notan muy sorprendidos
Tu: sí, que bueno porque si nos costo guardar el secreto
Rita: fue un gran gesto tuyo y de Gustav.
Tu: es solo amor a la familia.

Ella sonrio y te dio un abrazo de amigas, luego comenzaron a platicar de otras cosas mientras reian.
Estaban pasando un gran momento en compañía de personas con sangre joven al igual que ustedes. Algunos platicaban otros comían y los demás bailaban un poco con la música. Con todas las tonterías que los chicos hacían era más que suficientes, no podías parar de reír de todas las ocurrencias. También platicaste con George y Andreas puesto que eran compañeros de Tom.

Te felicitaron por la deliciosa comida y así pasaron un gran momento, todos. Luego de un rato las luces se hicieron mas tenues y la música paro. Todos miraron hacia la casa y de ahí venias tu, con un gran pastel con dos números 28 uno de cada lado y un montón de velitas decorándolo sobre el glaseado. Cantabas Feliz cumpleaños y después de unos segundos todo te hicieron coro. Los chicos se acercaron riendo y después de que la canción terminara y pidieran sus deseos apagaron las velitas.

Cuando dieron la mordida al pastel, le diste un leve empujón embarrándolos mas de la cara. Todo rieron divertidos incluidos ellos que caminaron sigilosamente a tus lados, entonces te dieron un beso en las mejillas uno de cada lado dejándote toda embarrada de los cachetes. Lo miraste como una asesina mientras todos reían.

Tiempo después…después de haberte limpiad la cara. Estabas sentada bebiendo algo  tranquila, todos estaban mas relajados y divertidos fue entonces que llego la hora de los regalos. Fuiste por los tuyos. Primero le diste una caja negra a Bill con un listón rojo amarrado elegantemente. Él se emociono y al abrirla se encontró con una chaqueta de piel negra muy bonita y elegante, sus ojos se iluminaron y te abrazo levantándote en el aire diciendo miles de gracias. Todos rieron pero luego fuiste con una caja algo mas pequeña con Tom, era de color plata con grabados muy bonitos, el dejo su cerveza y la tomo entre las manos. Te miro y dijiste.

Tu: espero que te guste – sonreíste-
Tom: lo amare

Sonreíste y él procedió a abrirla, sus ojos se vieron sorprendidos al ver su regalo. Era un reloj Cartier muy elegante y costoso. Sus detalles eran tan delicado y precisos que podía verse el buen diseño en el al instante. Paso de mirarte a ti al reloj y de vuelta. Tu solo sonreías mientras él lo tomaba en sus manos atónito.

Tom: es…es…perfecto

Tu: de oro rosa con zafiro engastado y pulsera de cocodrilo marrón. Ademas mira detrás – sonreíste-
El l dio vuelta y en la parte trasera venia grabado un mensaje.

“Has salvado mi vida de muchas maneras, gracias por ser mi esperanza en la tempestad. Te amo. 
–tu nombre-

Él no podía hacer mas que leer y re-leer el mensaje se sentía tan débil, tan indefenso contigo. Eras como su única debilidad y al ver que hacia todo esto por él. No tenia con que pagarlo. Te miro con sus ojos cristalizados mientras tu sonreías tranquila. Te tomo de tu brazo atrayéndote hacia él dándote un gran beso lleno de alegría y pasión. Se esmero en que supieras lo que l sentía por todo esto en ese jugueteo de sus labios y funciono.
Casi te dejo sin aire pero no importaba porque era él. Se separaron algo sonrojados mirándose a los ojos.

Tom: yo también te amo

Sonreíste y unos segundos después le ayudaste a colocarse el reloj. Se veían tan bien en él que no pedías nada mas.
Luego de su escena tan romántica comenzaron a bailar en parejas. Al principio fue normal pero luego todos comenzaron a molestarse entre sí hasta que llegaron a música de los 70 y todos reían de las tonterías que hacían los chicos para ganarse unos a los otros. En fin, fue una gran  reunión.

Al final estabas con Rita recogiendo las ultimas cosas. Ya era tarde, la bebida se había acabado y algunos ya se habían retirado.
Solo quedaban los que vivían en la casa y Rita. Al terminar todos estaban sentados riendo frente a una fogata improvisada. Como estabas algo cansada te disculpaste con todos puesto que ya querías dormir. Tom te miro ir y luego de unos segundos de ser echado por los chicos para que te siguiera, se fue.

Bill: ah estas parejas de ahora
Rita: se ve que se quieren pero son tan serios entre sí
Gustav: sí pero es su manera de ser, saben que el sentimiento esta así
Bill: que muchachos, yo solo espero que llegue el día en que digan que se casan
Rita:: que no están casados ya?
Bill: -nervioso- ah…sí pero en la versión de iglesia – sonrío- ellos querían el civil primero y luego la religiosa
Rita: ohh por si algo salía mal
Bill: exacto – sonrió aliviado-

Mientras contigo, habías terminado de quitarte tu ropa y te habías colocado una pijama muy coqueta, era un vestido de seda carmesin de tirantes. Podias sentir la suave tela acariciando todo tu cuerpo puesto que estabas desnuda bajo de este. Cepillaste tu cabello con los dedos para poder recostarte. De pronto escuchaste la puerta de tu recamara abrirse, te giraste sorprendida y viste a Tom quien te miraba algo enternecido. Cerro la puerta colocándole seguro y fue entonces que pasaste saliva. (violación! Jajaja xD ok ya)

Se acerco al acecho y te miro directamente a los ojos. Podías verlo en sus ojos, el deseo que lo estaba quemando desde algún tiempo, ya lo habías notado antes y tu algunas veces también lo sentías pero ambos se controlaban  Mas él quien en verdad quería hacer todo esto bien, pero tal parecía que al alcohol lo había hecho bajar sus barreras.
Te tomo de los hombros acariciando tus brazo hasta tus dedos y de regreso, su toque era bueno y relajante. No le impediste nada. Luego sus labio se entreabrieron en busca de los tuyos, al sentir esa delicada piel ardiendo en deseo por tocarse, ninguno de los dos puso excusa. Te tomo de la cintura apretándote a su cuerpo posesivo  No hiciste nada amas que inhalar aun mas profundo algo sorprendida pero gustosa de corresponderle. Sus besos eran ardientes y llenos de sabor a él, ademas de un poco de cerveza. Pero no te molestaba puesto que tu también había tomado un poco, aunque aun mantenían la lucidez  Esto era cuestión del corazón.

Sus voces eran profundas y llenas de deseo, cada beso llevaba a la sangre algo mas de adrenalina y ese toque de felicidad. No podía detenerse simplemente sus lenguas luchaban entre sí. Podias sentir la suya explorándote por completo en una manera mas de quererte sentir mas suya. De pronto te abrazo levantandote del piso a una altura mas grande que él, diste una leve sonrisa en sus labios abrazándote a su cuello. Abriste tus ojos y lo miraste debajo de ti ilusionado y completamente enamorado de la mujer en sus brazos.

La sabanas eran suave y calidez junto a él. Me recostó suavemente en la cama mientras se mantenía sobre mí besándome y tomándome como suya. Sus manos eran expertas en cada toque que daban, me hacían sentir hermosa y seductora.
Beso mi cuello, mi quijada y mordisqueo mis labios. Me estaba perdiendo por completo en un mundo de sensaciones y sentimientos. Sus forma de probarme era enloquecedora y atrayente.
Ambos nos colocamos de un lado mirándonos, me abrazaba por la cintura mientras nos seguíamos besando, respirando profundamente el mismo aire del otro robado.

Luego sus manos bajaron a través de la suave tela, por sobre mi piernas mis glúteos hasta el dobladillo del vestido. Su suave toque sobre mi piel estaba lleno de deseo y seducción, al instante me sentí débil.
Sentí sus mano subir junto con mi vestido, dejando mis piernas mas desnudas. Inhale profundo cuando sentía su mano hundirse entre mis piernas por la parte de atrás y luego subir mas arriba a lugares privados.
Rápidamente escondí mi rostro en su cuello, lo bese ahí hasta que sentí su mano rosando mi delicada piel interna. Un lloriqueo que no era de miedo sino de timidez e inexperiencia se escucho por parte mía  Fue entonces que el quito su mano y bajo i vestido, estaba confundida pero algo aliviada. De pronto acaricio mi cabello y beso mi oreja. Lo mire confundida y él sonreía.

Tom: nunca haré nada que no quieres o te haga daño

Mi corazón se hizo mas pequeño arrugándose de la ternura por él.

Tu: pero yo…

El coloco su dedo índice en mis labios

Tom: cuando estés lista lo sabremos

Sonreí para acercarme a sus labios en busca de mas de él. El sonrió y giro conmigo dejándome acostada sobre su pecho. Lo bese hasta que mi alma se cansara, hasta que nuestros labios desaparecieran y hasta que nuestro deseo estuviera saciado.
Luego solo me recosté en su pecho y acaricie sus duros pectorales. El nos cobijo y coloco sus manos cerca de mis caderas.

Tom: que perfecto cumpleaños, dormiré con una mujer hermosa semi-desnuda sobre mí

Reíste sonrojada recordando tu atrevimiento con él. Besaste la piel suave y cálida de su cuello, la cual era tan tentadora de siempre besar y morder que no culpabas a los vampiros de siempre morder ahí, ahora los entendías.

Eran las 7:00 cuando escuche música hip-hop sonando, abrí mis ojos somnolienta recobrando los sentidos. Me sentí algo rara pero luego recordé todo y lo recordé a él y que ahora dormía conmigo y tenias que acostumbrarme a compartí la cama.
Mire hacia abajo y lo vi como un pequeño niño durmiendo recargado en mi pecho sus manos me tomaban con poderío de mi cintura a él como si tuviera miedo de dejarme ir. Una de mis piernas estaba sobre sus caderas y la otra se mantenía en medio de sus piernas. Deslice mis manos hasta bajar un poco mas mi vestido ya que la sabana estaba hasta nuestros pies y no había nada que cubriera mis semi-desnudes. Intente alcanzar el celular de Tom pero con él apretándome cerca de su cuerpo era algo casi imposible. Hasta que con mis dedos alcance a tomarlo y apague la alarma. Al terminar me deje caer de nuevo sobre los almohadones. Baje mi mirada y aun estaba abrazándome  Me preguntaba si de en verdad estaba tan dormido o solo se hacia para no tener que soltarme.

Nuestra relación iba para dos meses y todo estaba…bien, sí bien. Supongo. A veces dormíamos juntos, pero dormir de verdad. Aunque Tom aun seguía sin decir las palabras mágicas, creo que nunca lo hara. Puesto que para él el simple hecho de qu estemos aquí porque estamos “casados” es suficiente para unirnos, pero si deseo que las diga.

En fin, estos días había estado algo, mucho, concentrado en su trabajo  Me llenaba de orgullo el saber que estaba casada con un policía tan sexy, no se el imaginarlo con su chaleco antibalas, cubriendo sus duros pectorales, con esas botas gruesas cuidando de sus lindos pies masculinos que me helaban mis piernas en las noches cuando yo ya estaba calientita, pero también como era tan rudo cuando seguía a los criminales, esas facciones aperas pero atractivas…bueno todo eso me hacia sentir, desmayar.

No puedo negar que algunas veces me imaginaba desgarrándoles la ropa y tirándolo a mi cama, pero luego de que mi faceta de perversión dejara un rostro estúpido en mi y los demás lo notaran borraba esos oscuros pensamientos.
Entre Tom y yo no había pasado nada de nada, quizás era mi inmadurez .no, no era eso. No es cuestión de ser maduros o no, simplemente es cuestión de saber si estas lista o te sientes psicológica-mente preparad y si tus sentimientos son VERDADERAMENTE correctos, por mas que me gustara no podía darle algo tan mío si no estaba cien por ciento segura.

Obviamente lo había estado pensando mucho, también había pensando el hecho de si en mi vida pasada habría estado con algún otro hombre, quizás y yo era una pecadora de la vida, o metí la pata con algún novio anterior. Para ser mas clara no tenia idea si era virgen y en realidad no quería saberlo. Si algún día me enteraba esperaba que él me lo dijera.
No confió mucho en mí, debido a que ahora soy una pero cuando todo estaba bien con mi mente pude haber sido otra, algunas veces era como estar en el cuerpo de una extraña.

Te encontrabas en la casa de Rita puesto que había invitado a que la acompañaras en una tipo comida para distraerse en este dia de calor.
Ambas estaban sentadas en el porche de su casa en un tipo lugar especial, en una mesita muy linda redonda y no muy grande. Disfrutaba de un dia tranquilo, mientras los chicos trabajaban.

Rita: fue una buena elección, era muy bonito
Tu: ¿lo crees?
Rita: claro era de muy buen calidad, te lo dice una experta en compras. Oh por cierto ¿recuerdas el vestido morada de cóctel?
Tu: sí…-confundida-
Rita: ¿adivina quien lo tiene? – sonríe abiertamente-
Tu: ¡no puede ser! –sonriendo- ¿enserio? ¿Cómo?
Rita: ¡hubo rebajas! –se retorció de felicidad-
Tu: wao! ¿Cómo supiste?
Rita: bueno estaba yo dando una vuelta por l plaza comercial, entonces accidentalmente hablaba con Romí, mi amiga y ¡fium! Un montón de chicas  afuera de Lousi Vuitton,

Obviamente corrí a investigar y pues nada, que estaban haciendo venta de toda su ropa porque iban a re-modelar el lugar y venia la nueva temporada, te juro que estuve en el cielo e infierno, el primero porque tome toda la ropa bonita que pude y el segundo porque tuve que arañar a varias chicas
Comenzaste a reír de su rostro de miedo

Rita: no, espera algunas me quitaban la ropa de los brazos y todas estábamos en tacones, lo bueno es que soy toda una experta –te guiño el ojo- y esas compras en mercados normales me hicieron super fuerte contra quienes me quitan lo que quiero. Pero sí lo conseguí ahora mi hermoso bebe duerme con mis demás hijos en mi armario – sonrió ilusionada-
Tu: -reías a mas no poder- a la próxima me invitas
Rita: por supuesto que sí linda, hay que intrigarte mas a esos mundos y te compras algo sexy para tu hombre
Te sonrojaste.
Tu: claro…
Rita: vamos (tu nombre) ¿nunca te has puesto a pensar que tu marido trabaja con mujeres policías?

Fue entonces que rita lo susurro muy intrigante como si alguien pudiese escucharla. Te pusiste algo seria y escuchaste

Tu: ¿mujeres…policías?
Rita: sí siempre qe las veo en C.S.I o Hawaii 5-0 todas son tan sexys y fuertes que me asustan. Chica no lo hago por ser mala, si no para que cuides lo tuyo, que Tom no  es nada feo, serio quizás sí pero no feo. ¿Cuánta diversión le das a la semana?
Tu: ¿ diversión? –confundida-
Rita: -te miro sorprendida- ¿sexo..?
Tu: oh…-sorprendida pensando- pues….{nada, pero obviamente no le puedo decir eso…}
Rita: ¿tan poco?
Tu: supongo –culpable-

De pronto ella aventó su silla hacia atrás mientras se levantaba en sus tacones de 12 cm a pesar de estar en su casa, apoyando fuertemente sus manos en la mesa mirándote como una madre enojada con su hija.

Rita: ¡no puedo creer que seas tan cruel con tu pobre esposo!

Me había asustado tanto su ceño fruncido que había quedado recargada en el respaldo de la silla mirándola asustada.

Tu: ¿Qué?
Rita: sí ¡mujer! ¿en que mundo vives? Estas bien que los tengamos en la palma de nuestra mano y siempre cuidándolos de que no anden mirando faldas cortas, pero dale mas motivos para que se quede, sí el amor es importante –rolo los ojos- pero ellos aman el sexo si pudieran vivirían de sexo

Ella comenzó a darme clases en el porche de su casa sobre hombre y sexo tanto que me asustaba que los vecinos escucharan su enojo, tal parecía que veía a Tom como una débil victima y yo la bruja que no le da dulces.

Tu: pero…pero él no me dice nada
Rita: porque te ama, y ese amor lo detiene. Pero míralo  ponle atención cuando traes algo corto, cuando en las noches tus prendas son mas delgadas y muestran mas, cuando…mm…cuando estas en posiciones con las que él fantasea.

Rita asustaba demasiado, había girado con una mano bajo la línea de su busto y la otra sostenía su quijada como si fuese Sherlock Holmes pensando, pero de alguna manera tenia razón.

Rita: te daré un consejo, coquetea con él, pero de una manera que lo emociones es decir que desee estar contigo en la intimidad, pero si quieres detente puesto que solo quieres saber si el realmente quiere estar contigo en ese tipo de amor, ahí te darás cuenta si la pobre criatura sufre o no. –ella casi llora- pobrecito, que cruel eres (tu nombre) tenerlo así de abstenido, eres cruel
Tu: pero..pero..

No sabia que decirle ¡oh vamos! La chica tenia bases para condenarme culpable en este juicio. Ella tenia algo de razón hace mucho que había pasado la noche de su cumpleaños donde yo no quise y quizás era tiempo de una respuesta.


El reloj C:

Guns!, guns!