Agentes especiales ;)

27 de enero de 2013

Misión no. 24 Bipolar


Tom: ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que salio?! ¿A dónde? ¿con permiso de quien?
Bill: no se y con el mío –serio-
Tom: ¿la dejaste salir sin preguntarle a donde iba?
Bill: -lo miro por un segundo- sí –y después siguió limpiando-
Tom: ¡ag! ¡rayos!

Tom golpeo levemente la pared, molesto de no poder encontrarte. Bill había mentido por ti pero sabia que lo que sea que hubieses ocurrido necesitabas pensar.

Volviendo contigo.

Limpie mi rostro de las lagrimas y mire de nuevo el mar, tan tranquilo y fuerte a la vez. Estaba tan sumida en mis pensamientos que no escuche los gritos de alguien diciéndome

-¡CUIDADO!

Fue entonces que voltee y todo fue diferente. Sentí la arena caer sobre mí junto con algo pesado. Fue una experiencia que nunca olvidare….

Tu: ¡auch!


Capitulo 24


Cuando toda la polvadera se detuvo abrí mis ojos. Me encontré con un par de ojos grisaseos mirándome asustados. De pronto su mirada se concentro en algo frente a nosotros o bueno arriba. 
Ya no sabia había perdido la coordinación.

De pronto me miro de nuevo y pregunto.

-¿estas bien?
Tu: lo estaría si no estuvieras encima de mí

Se levanto asustado y algo sonrojado rápidamente.

-lo lamento yo..yo..intente detenerlo pero no pude. Lo lamento enserio –sonrojado y arrepentido.
Tu: jajaja no importa yo tampoco estaba escuchando al mundo
-vaya. Sí pero si no fuera por ese perro que me trae de un lado a otro nada malo hubiese sucedido. 
Siempre hace lo mismo

Me decía mientras miraba a un hermoso perrito Golden Retriever, bueno ya no era un cachorrito pero sí estaba grande.

Tu: ¡que lindo!

Me acerque al perrito y le acaricie su suave pelaje. Eran tan manso y juguetón.

Tu: ¿Cómo se llama?
-Flash – sonríe-
Tu: que apropiado nombre, ni siquiera lo vi venir cuando corría
-sí es algo travieso – sonríe-
Tu: dicen que las cosas se parecen a su dueño – sonreíste-
-oh, jajaja bueno –se sonrojo tímido rascando su nuca-
Tu: jajaj tranquilo fue un buen alago
-gracias – sonríe-
Tu: y el dueño ¿Cómo se llama?

Seguía acariciando al perro mientras mirabas al chico de ojos grises y pelo rubio que se encontraba sentado frente a ti, lleno de arena.



-Alessandro, mucho gusto -extiende su mano- ¿y tu?
Tu: (tu nombre) –extiendes tu mano a la de él- y mucho gusto también
Alessandro: no eres de aquí ¿verdad?
Tu: no vine con mi es….-recordaste a Tom- con mis hermanos de vacaciones –sonries-
Alessandro: ¿enserio? Yo también vine de vacaciones con mi abuela, que coincidencia ¿no?
Tu: sí

Seguí acariciando la pancita de Flash mientras Alessandro y yo nos conocíamos mas, vaya sí que tenia el acento italiano. Pero era alguien realmente encantador y genial. Muy gracioso pero a la vez tenia un toque de torpeza. Sin embargo me había hecho olvidar el por que había venido a este lugar.

Seguimos jugando con Flash, corríamos de un lado a otro con varitas para aventárselas. Luego Alessandro me invito un helado y yo acepte puesto que me había agradado estar con alguien y simplemente platicar sin peleas o apodos.
Mientras en tu casa

Tom: ya se tardo mucho 

Tom estaba desesperada caminando de un lado a otro viendo cada reloj que encontraba esperando a que llegaras. Bill y Gustav veían una película en la sala tranquilos, mientras Tom seguía caminando detrás de uno de los sillones muy molesto.

Tom: ¡¿y tu?! ¿no dices nada? Mira la hora que es y aun no llega

Apunto a Bill muy enojado, él solo se encogió de hombros y siguió comiendo palomitas

Tom: ¿y si le paso algo? David me va a matar, no debió salir sola, no sabemos que le pueda pasar –se detiene- o con quien pueda estar –asustado- tengo que ir a buscarla

Tomo su chaqueta para subir a su auto, pero Bill hablo

Bill: ya llegara, dijo que tenia que pensar un rato –miro a Tom enarcando una ceja- de casualidad ¿tu sabes de que?

Tom se encontró rígido y nervioso

Tom: no…¿por que tendría que saberlo? Pf! Ella sabe sus cosas..
Bill: no se, se veía mal anoche que llego. Solo divague 
Tom: ¿no querrás decir que le hice algo? (hablando sexualmente) –asustado y molesto-
Bill: no. Te conozco y se que no eres asi. Pero pudiste haberle dicho algo, con eso de que eres un insensible –miro el televisor de nuevo-
Tom: pf! –desesperado restregó su rostro- 

Mientras contigo

Tu: bueno Alessandro me divertí mucho hoy contigo
Alessandro: ¿de verdad? Vaya no muchas chicas dicen eso de mí –sonrojado-
Tu: ¿Por qué?
Alessandro: pues suelo ser algo tímido y no soy el chico super divertido extravagante –rolo los ojos- suelo ser tranquilo muchas veces, me gusta la lectura y cosas así
Tu: pues no se que tipo de chicas sean esas, pero yo realmente aprecio que seas agradable y lindo – sonreíste-

Alessandro: oh vaya gracias (tu nombre) – sonríe sonrojado- quizás un día te muestre mi lado salavaje
Tu: jajaja ¿ salvaje?
Alessandro: bueno no llego al extremo pero estoy en un grupo de skaters 
Tu: wao! ¿enserio? 
Alesandro: sí, me he roto mas huesos de los que puedo contar por eso trato de mantenerme tranquilo ya que no quiero que mi abuela termine con un ataque al corazón

Él sonrió bastante divertido recordando los regaños que se había llevado por parte de su abuela cada vez que terminaba en el hospital.
Unas horas después

Tu: ya llegue 

Dijiste tranquilamente mientras cerrabas la puerta. En la sala aun estaban Bill y Gustav quienes te miraron

Bill: hol…
Tom: ¡¿Dónde estabas?!

Cuando apenas Bill te iba a saludar Tom salió de la cocina como madre sobre-protectora muy enojado.

Tu: en la calle, daa –sin importancia-
Tom: no me digas lo obvio. –molesto- quiero decir ¿Por qué llegas a estas horas? ¿crees que estamos por vacaciones aquí o que? ¿A dónde fuiste y por que tardaste tanto?
Tu: a ver, a ver Tom. Vamos dejando las cosas en claro, no me paso nada, salí a caminar ¿Por qué? ¿no puedo? Solo quise despejarme de todo esto. Ademas regrese, ya estoy de nuevo aquí, asi que olvídalo ¿mejor? 

Lo dijiste en un tono de fastidio para que dejara de molestarte

Tom: no, no lo estoy. ¿con quien estabas?

Habías pasado a un lado de él para dirigirte hacia la cocina pero en cuanto te dijo eso diste vuelta

Tu: ¡sola! Quieres dejarme en paz. ¡Dios! Eres tan molesto –enojada-
Tom: No (tu nombre) solo me estoy preocupando por ti
Tu: pues no lo hagas. No te necesito.

Ambos habían entrado a la cocina. Él se giro para ver que los chicos no oyeran lo que hablaban

Tom: mira (tu nombre) se que estas molesta por lo de ayer…
Tu: ¿molesta? Ja! Por favor. No te creas tan importante en mi vida ¿Qué no recuerdas? –diste unos leves toque en tu cabeza- perdí mi memoria, no recuerdo muchas cosas

Entonces el te miro como creyéndote a tu actitud de desinteresada

Tom: no ¿enserio? –Sarcasmo- que raro, actúas como si te importara
Tu: ¿si? Pues tu actúas como un perfecto imbécil

Tomaste un vaso de agua y lo pasaste de largo para ir hacia las escaleras

Tu: y deja de molestarme. Yo no me meto en tu vida y si lo hice créeme que ahora ya no sera así.

Subiste muy molesta pero sind arle importancia a su mirada que te seguía. Cuando desapareciste de su vista, quedo muy sorprendido de tu actitud ¿Qué había pasado contigo? Se pregunto.
Cuando subiste a tu recamara te sentías muy irritada por la actitud tan egoísta de Tom. Es decir, ¿Qué le importaba tu vida ahora? Se suponía que el señor “no te quiero” no quería que estuvieras cerca de él para que no siguieras hiriéndote y ahora que estabas intentando hacer eso, venia  él con su cuestionario de novio celoso. Ni quien lo entendiera. Te decias.

Después de eso busque algo de ropa y me di un baño, me cambie y seque el cabello. En ese momento recordé la dulce sonrisa de Alessandro y como era tan diferente a Tom. Es decir, uno era rudo, frio y misterioso mientras que el otro era dulce, tímido y encantador. Vaya diferencias de actitudes, aunque estaba segura que por mas que quisiera Alessandro no podría a pasar a mayores, debido a los chicos. Aunque nada me impedía salir una que otra vez con él a distraerme y tan siquiera poder sacar a Tom de mi corazón. sí eso haría, de alguna forma Alessandro me ayudaría a olvidar al hombre quien se hacia pasar por mi “esposo”.
Bajaste luego de terminar. Entonces viste a Bill con el teléfono en mano.

Bill: la cena esta lista
Tu: wao ¿enserio? – Sorprendida- ¿cocinaste-
Bill: na! ¡Que va! Pedí pizza –sonrie-
Tu: uf! Por un momento me crei en una dimensión desconocida, pero bueno amo la pizza asi que no tengo objeción. 

Unos minutos después tocaron el timbre. Era el repartidor, Bill pago y después los llamo a todos para que fuesen a comer. 
Estabas tomando un plato para servirte el primer bocado cuando tu celular sonó. Los chicos te miraron que  leias el mensaje y mientras lo hacias sonreías muy feliz. Fue algo raro para todos. Más para Tom.

Tom: {¿con quien hablara?}

Reíste negando con tu cabeza y luego guardaste tu celular. Después como todos, comenzaste a comer.

Bill: y ¿Cómo te fue hoy? –a ti-
Tu: bien, la playa es un bonito lugar. Aquella noche no pude aprecia cuan atractiva es para las personas.
Tom: {con que ahí estuvo…}
Bill: sí, suele suceder. Muchas veces no notamos lo que tenemos enfrente –le tiro la indirecta a Tom-
Tu: supongo.

Te encogiste de hombros y le diste el primer bocado a la deliciosa pizza, comiste tranquila sin tomar tanto en cuenta la presencia de Tom. A pesar de que él se veía bastante serio y pensativo. 

Después de terminar esperaste a que se te bajara la comida un poco y después fuiste a tu cuarto para dormir. Te sentías muy tranquila, cada vez que un pensamiento sobre lo que había pasado la noche pasada se te venia a la mente, lo matabas con una sonrisa de Alessandro de cuando estaban en la heladería. Así pudiste dormir tranquilamente sin llorar.

Tu: bueno al menos soy lo suficiente para otras personas

Te dijiste a ti misma mientras veias el collar del caballito de mar. Después lo colocaste sobre tu mesita de noche y te cobijaste quedándote profundamente dormida.

Mientras con Tom. Practicaba algo de ejercicio en su cuarto, subia y bajaba con sus brazos tomados de un aparato especial que se ponía en la estructura de la puerta. Sostenido por sus bien torneados brazos, su cuerpo se veía bastante brillante debido a las pequeñas gotas de sudor que caían a través de su cuerpo. Esperaba que un poco de ejercicio acabara con todo lo que le estaba molestando. No quería seguir pensando en la misma tontería. Quería que todos los pensamientos de tristeza se fueran de su mente.
Por su cabeza pasaba Paulina, recordaba los momentos en que estaba con ella, pero lo raro era que en lugar de hacerlo feliz como antes, ahora le causaba una pequeña molestia en el corazón. Es decir, se sentía molesto.

Él buscaba de alguna manera un consuelo en los recuerdos que tenia con ella, pero por mas que lo hacia no lo encontraba. Luego a su mente venia Mimí quien solo había sido una noche solitaria. Puesto que quizás sí era bueno hablar con ella, pero realmente no era lo que él precisamente buscaba en una mujer. A pesar de todas las cosas que decía su hermano Bill, él había sido un hombre que había tenido muchas mujeres en su vida, pero muchas no pasaban mas de una noche. Incluso llego a salir con algunas que ya tenían pareja, pero realmente le molestaban ese tipo de mujeres. Que no sabían querer y aprovechar lo que ya tenían con alguien que en verdad las quería. Con ellas era con quien es no le importaba que solo fueran de un rato.

Pero se sentía dolido a sus 27 años de edad se estaba tornando algo extraño y solitario no tener una pareja fija. Una mujer con quien pasar el tiempo en el dia donde pudieran reír y hablar de sus cosas. No importaba que ella lo arrastrara a un mundo retorcidamente femenino con zapatos y ropa de marca. Él lo único que quería era tener a alguien a quien consentir y querer mutuamente y que en las noches se entregaran con amor y locura. Olvidándose juntos del planeta entero.
Pero tal parecía que eso nunca sucedería. Bajo del aparato para hacer brazo y hombros y se seco su rostro con una toalla que traía en el cuello, de pronto mientras bebía agua y pensaba. El recuerdo y la sensación de aquel beso contigo se le vinieron a la mente. Recordó tu rostro carmesin al decir que lo querías, tu sonrisa al ser feliz y tu inocencia del mundo que empezabas a conocer de nuevo. 

Tom: no, no, no – sacudió su cabeza- esto esta mal, mejor debo dormir

Se levanto al pensar que el recordarte no era algo bueno que debía hacer. Pero al estar en la ducha. Bajo el agua mientras mantenía su cabeza cabizbaja podía escuchar tu voz mientras hablabas, tu risa y como gritabas cada vez que te asustabas. Una sonrisa escurridiza se aprecio en sus labios cuando en su mente apareció tu rostro angelical e infantil.

Tom: ag! Vamos Tom! No puedes hacerte esto! –golpeo el mosaico del baño-

Cuanto termino salió envuelto en una toalla y se coloco unos bóxers junto a un pantalón de pijama gris. Sin camisa se metió bajo las sabanas de su cama tallando su rostro. Por mas que quisiera no podía quitarse de la mente aquella sensación de calidez y felicidad al sentir tus labios sobre los suyos, como inocentemente le habías permitido a su cuerpo entrar en el tuyo. Como ese simple beso había cambiado tantas cosas, que lo habían asustado.
Se giro convencido de que esa noche serias parte de sus sueños, luego de un rato se quedo dormido.

A la mañana siguiente se levanto tranquilo, se cambio de ropa y bajo a desayunar  Al entrar sintió que su cuerpo se coloco rígido sin poder moverse. Estaba sorprendido, tanto que su boca no podía cerrarse, era algo asi como estar en el cielo. Realmente era extraña la sensación.
Estabas con algo de harina en tu rostro mientras que tu cabello se ataba en un amarre mal hecho dejando algunas curvas de tu cabello volar coquetas. Estabas concentrada cocinando con una blusa y short de pijama cortos, pero en realidad no te preocupaba puesto que ya conocías  a los chicos. De pronto levantas tu mirada y vez a Tom lentamente como te miraba embobado de tanta belleza a la cual nunca le había puesto demasiada atención antes. 
Pero… ¿Por qué hoy era diferente? ¿Por qué ahora tenias un brillo especial que no tenias antes?

Tu: buenos días –seria-

Sale de su transe

Tom: bu..buenos –se acerca- ¿Qué haces levantada tan temprano?
Tu: no tenia sueño –te encogiste de hombros mientras dejabas caer la masa para los hot-cakes en el sarten- y me dio por cocinar

Te giraste buscando sencillamente una pala, en ningún momento habías sonreído te notabas seria y calmada. Demasiado podría decirse.

Tom: aa…

Él se sentó en el desayunador mirando como cocinabas, te veías bastante concentrada como si él no estuviera ahí. Aunque era algo extraño ya que podía sentir que… dolía. El saber que ya no eras tan atenta y sonriente con él , lo lastimaba. Pero las cosas eran asi ¿no?

Tom: { ¿Qué le pasara? Sé que como toda chica enamorada debe estar herida pero ella actúa como si no hubiera sido nada, como si no le hubiera dolido tanto saberlo…es raro. Bueno (tu nombre) siempre ha sido rara pero…realmente..no lo se.}

De pronto tus ojos  brillaron y una sonrisa apareció en tu rostro.

Tu: buenos días Bill
Tom: {no puedo creerlo con Bill hasta le brillan los ojos ¿sera que ahora le gusta él? No, no creo realmente, se veía convencida con lo que dijo. Pero no puedo creer que realmente sienta una pequeña patada en el corazón al reconocer que ella le habla mejor a él}
Bill: hola dori –sonrie- Tom –lo ve nada mas-
Tom: que hay –saludo-
Bill: ¿y esto? –mira el desayuno-
Tu: pues hoy me dio por preparar hot cakes – sonreíste tierna con él- ojala les gusten, nos vemos después
Bill: ¿A dónde vas? –te miro-
Tu: a darme un baño daa, tengo que quitarme la harina de encima.

Por un momento Tom se encontró avergonzado debido al pensamiento de su lengua sobre tu 
cuerpo quitando rastros de comida. Rápidamente reacciono y sacudió su cabeza intentando cambiar de tono a su imaginación.

Bill: bien, te esperamos
Tu: ok

Subiste corriendo las escaleras para apresurarte en bañarte. Mientras abajo

Bill: ¿y tu que?
Tom: ¿Qué de que? –confundido-

Otra vez contigo. Habías cerrado la llave del agua saliendo envuelta en una toalla, buscaste un pantalón ajustado negro, una blusa floja de cuadros estilo leñadora y converse. Bajaste y te serviste algo de leche y después comenzaste a desayunar.

Bill: necesito que vayan de compras
Tu: ¿Cómo?
Bill: sí bueno necesitamos rellenar la despensa y creo que una mujer es mejor para el trabajo, te acompañara Tom –sonrie-
Tu: si no me queda de otra

No levantaste tu mirada en todo el rato. No querías toparte con aquellos ojos cafés claros mirándote y que te colocaran débil.

Tom: {bien gracias a mi hermanito pasare un dia de miedo total. No puedo creer que nos haga estar 
juntos cuando estamos como agua y aceite}

Luego de terminar de desayunar coloque los trastes en el fregadero mientras Bill le daba una lista de compras a Tom, en realidad no tendía porque hacia esto. Bueno sé que quería que estuviéramos juntos aunque…después de lo que me dijo Tom preferiría alejarme los mas posible.
Luego subimos al auto. Estaba un poco nerviosa de tenerlo a mi lado pero me enfocaría en el hecho de que le resultaba una mujer no atractiva.

Tu: y bien ¿son muchas cosas?

Él reviso la lista y contó

Tom: unas…50 
Tu: -sorprendida- ¿Qué? ¿de donde saco tanto?
Tom: pues…Bill es un loco de la limpieza asi que considera importantes  a las cajas de pañuelos, asi que…-te miro- ya te imaginaras 
Tu: supongo

Después de eso no dijimos nada tan solo me concentre en el camino. No quería realmente estar hablando con él puesto que el tema podía irse fuera del camino.

Al llegar al supermercado tomamos un carrito de compras y empezamos   a buscar cada una de las cosas de la lista. Algunas nos las repartíamos y cada quien iba en un pasillo  buscándolas. Llevaba conmigo el carrito mientras veía el area de cereales. Camine rumbo al area de lacteos, de la cual se podía ver el area de carnes donde estaba Tom comparando precios. Al pasar algunas mujeres lo miraban encantadas de tan majestuoso hombre frente a ellas. Role mis ojos al pensar que yo había sido una de ellas.

Tu: {ni se preocupen chicas él no tiene otros ojos mas que para sus “noviecitas”}

Tome los 3 cereales que necesitaba era uno para cada quien pero raramente Tom y yo compartíamos el gusto por el mismo. En fin camine de nuevo buscando el área de jabones. Mientras miraba dos marcas levante mi mirada para encontrarme con la de Tom siendo seguido por un par de chicas timidas. Realmente esto era molesto.

Cuando llego conmigo deposito lo que traía  Pude escuchar un sollozo por parte de las chicas al ver que venia conmigo.

Tu: ¿encontraste todo?
Tom: sí, ¿Cuál de los dos elegirás?
Tu: ah?

Mire mis manos y había olvidado lo que estaba haciendo, mire a las chicas pasar a nuestro lado. Mientras no dejaban de mirarlo luego me miraron a mí pero con mala cara.

Tu: {genial –sarcasmo rolando los ojos-} llevare este, mira huélelo

Abri la botella de suavizante y Tom la olio

Tom: huele bien, a cerezas con rosas…mm…espera

Tom me miro mordiéndose el labio pensativo. De pronto se acerco a mi cuello colocándome en una situación bastante vergonzosa. Podía sentir su respirar en mi piel, hizo que un escalofrió me recorriera por toda la columna. Bajo lentamente hasta la blusa que tenia y la olio.

Tom: es como hueles tu, delicioso – sonrió-

Quite mi mirada de él, distrayéndome en otra cosa debido al calor de mis mejillas

Tu: sí bueno, entonces seguiré con este.
Tom: bien

Tom se dio vuelta colocando sus brazos detrás de su nuca, camino tranquilo sin mas importancia.

Tu: {¿Qué le pasa? A eso se le llama invadir demasiado el espacio personal –avergonzada- es tan 
raro algunas veces}

Seguimos caminando hasta que él tuvo que ir por mermelada, yo lo espere en el pasillo de sopas pero en eso mi celular sonó. Era Alessandro

Llamada telefónica---

Tu: hey Al, ¿Qué paso?
Alessandro: hola (tu nombre) bueno quería decirte si…-se notaba nerviosa su voz- si querías salir conmigo hoy
Tu: ¿salir? ¿A dónde?
Alessandro: quizás a cenar o…al cine o ambas – sonríe-
Tu: bueno…-dudaste pensando- 

Miraste todo el pasillo viendo si Tom no venia, cuando pensaste que estabas sola le contestaste.

Tu: claro ¿a que horas nos vemos? Creo que estaría bien con ir al cine…hace mucho que no voy
Alessandro: ¡genial! Bueno…¿a las 6? 
Tu: claro nos vemos entonces
Alessandro: sip, esta bien. nos vemos mas al rato
Tu: sí. Bye, nos vemos luego.

Colgaste mordiendo felizmente uno de tus labios. 

Después de eso llego Tom, estaba tan feliz de poder salir de nuevo con Al que lo único que quería era llegar rápido a casa. Fue algo realmente bueno su invitación aunque después de que Tom regreso pude notar algo seca y seria su actitud, como si algo le hubiese sucedido en el tiempo en que había ido por la mermelada. Pero en fin, no era algo nuevo de él.

Terminaron las compras y regresaron donde vivían  Al llegar bajaron todo y ayudaste a acomodarlo. Subiste corriendo para darte una enjuagada rápida ya que no estabas tan sucia y te colocaste un vestido corto de volantes en un color pastel con sandalias estilo romanas color café y un cinturón delgado sobre la línea de la cintura.
Tu cabello estaba en una trenza colocada de un lado en un estilo despreocupado. Bajaste y ahí estaban Bill y Tom en la cocina. Gustav por lo general era mas reservado y pasaba mas tiempo en su habitación.

Tu: ¿Qué les parece?

Ambos te miraron. Bill tenia una cuchara en su mano con salsa de tomate y un gorro de chef.

Bill: wow! –sorprendido-

Tom estaba sonriendo con Bill ya que parecía se estaba burlando de él y su estilo chef, pero cuando giro a mirarte su cara dejo de ser bromista a convertirse en una de impresión. Te miro de arriba hacia abajo sin parpadear.

Bill: ¿A dónde vas y quien es el afortunado?
Tu: saldré al cine con…-pensaste- una amiga
Tom: ¿amiga? –enarcando una ceja-
Tu: sí Rita a quien conocimos en la fiesta –seria- ¿puedo ir Bill? Anda di que sí, por fis
Bill.que mas puedo hacer si ya hasta te arreglaste –rendido-
Tu: sí, gracias! – sonreíste feliz-
Tom: wow, wow espera ¿la dejaras ir asi como asi? ¿Cómo sabes que no miente?

Ambos miraron a Tom. Tu estaba empezando a enojarte puesto que él no era la mejor persona para decir eso.

Tu: da igual si miento o no. Regresare y no es nadie por el que se deban preocupar. Ademas mejor para ti ¿no? Así no tendrías que hacerte cargo de estorbos
Tom: a no, señorita. No me cambies el tema, esto es otra cosa
Tu: ahora vienes a ser la niñera que se preocupa –molesta- por favor Tom, no finjas. 
Bill: a ver ya!, tranquilo ambos. (Tu nombre) debes regresar a las 9:30 aquí ¿ok?
Tu. Bien 
Bill: bueno vete anda

Sonreíste feliz y tomando tu bolso saliste de ahí corriendo. Tom estaba que la sangre le hervía de tan solo ver como ibas vestida para verte con quien sabe quien.

Bill: si no te conociera diría que estas celoso
Tom: por favor –bufo- me molesta que le des tanta libertad
Bill: tampoco la podemos tener como una monja, debe vivir
Tom: pero no sabes con quien va ¿y luego si es un hombre?
Bill: bueno,  ella es mujer no le veo nada de malo. Ademas (tu nombre  no es una tonta si la persona fuera mala, ella ya lo hubiera dejado.
Tom: ella es tonta, no se da cuenta a quien le da su confianza.

Bill se giro molesto con su cuchara en mano pero represento tranquilidad.

Bill: ¿sabes que? Tienes razón  ella no se da cuenta a que tipos de personas le da su confianza y menos a quienes le  da su corazón, pero pienso que son estúpidos si la dejan ir porque ella realmente es una chica de  buen corazón. –lo miro acusándolo-
Tom: y ¿Por qué me miras así? ¿Qué quieres decirme o que?
Bill: nada mas, de lo que tu no sepas ya.
Tom: pf! De cualquier forma la seguiré
Bill: como quieras pero no la molestes
Tom: no, solo la vigilare para que no sea tan tonta
Bill: quizás ya lo es desde el momento en que decidió que tú debías gustarle

Tom se detuvo después de haber tomado su chaqueta y se giro con su hermano confundido.

Tom: ¿tu como…?
Bill: era obvio –tranquilo-
Tom: hablaremos de esto después, si no la perderé de vista
Bill: como quieras

Bill se giro a seguir cocinando mientras que Tom salía a paso veloz para seguirte a donde te dirigías  Realmente no se explicaba la pequeña molestia que sentía dentro suyo al haberte visto salir tan arreglada para estar con alguien más. Realmente le habías parecido una chica muy linda y no pudo evitar sentir una pequeña punzada de celos al verte feliz por alguien ajeno a ustedes.

Tom era un hombre realmente impulsivo y para no quererte actuaba como una persona contraria a eso. 

19 de enero de 2013

Mision no. 23 Huir y esconderse


Acaricie su rostro tímida de hacer algo mal, pero por dentro, en mi interior estaba hecho una confusión aunque me sentía feliz por estarme besando con él. ¡Oh dios! Besaba tan delicioso y varonil, al fina sentía lo que tanto les había envidiado a ellas…él por fin era mío también…
Pero de pronto todo tu cuento de hadas se vio interrumpido cuando Tom retrocedió de tu boca, alejándote levemente. Estabas aun hipnotizada por él pero después el frió y la realidad regresaron.

Tom: No –asustado-
Tu: ¿Qué? –confundida-
Tom: No (tu nombre) yo no puedo gustarte –serio y directo-
Tu: ¿por…por que no Tom? Yo pensé que…que…-asustada-
Tom: No, esto esta mal. Tú no me gustas

Y ahí fue cuando sentí que algo dentro de mí se rompía  Como un vidrio interior cayendo pedazo a pedazo. Las lágrimas se acumularon en mi sorprendió y estático rostro mientras lo miraba arrepentirse de lo ocurrido.
Era así como se sentía que te rompiera el corazón. Solo un horrible dolor, lleno de vergüenza y sin salida, sin cura….


 Capitulo 23


Tu:…¿Qué?....-decepcionada-…
Tom: lamento si te confundí o te engañaste pero lo nuestro no puede ser. Es mejor que te olvides de lo que sientes por mí. No esta bien… yo no puedo quererte –avergonzado e intentando no ser muy cruel-
Tu: ¿Por qué no? –herida-
Tom: yo…quiero a alguien mas –me miro con lastima-

Fue entonces que apreté mis mejillas en una mueca de tristeza, baje mi rostro para que él no viera mis lágrimas correr. Pero estaba que quería que el mar o la tierra me tragaran. Podía sentirme vaia y rota por dentro. Su presencia mirándome solo lo empeoraba todo.

Tom: no se que decirte…lo lamento…yo…-culpable-

Cubrí mi rostro avergonzada de mi derrota. Yo no era suficiente para hacerlo olvidar a alguien, me dolia mucho. Quería salir corriendo del ahí.

Mientras ustedes vivian esa incomoda situación la rueda de la fortuna había dado vuelta de nuevo para que todos bajaran. De pronto fue su turno y en cuanto aquel hombre levanto la baranda de seguridad te levantaste herida y caída en batalla. Corriste rápido lo mas rápido que pudiste, alguna gente te miro pero no te diste cuenta. Tan solo querías llevarte las piezas rotas de tu corazón muy lejos de su asesino.

Había corrido con todas mis fuerzas me sentía la mayor tonta del mundo. Me había enamorado como una estúpida pero él quería a alguien más. Alguien mejor que yo…
Escuche la voz de Tom gritar mi nombre pero no quería que me viera asi, no siendo débil. Me intriduje entre la gente porque podía oírlo correr tras de mí. Me escabulli hasta perderme entre todos. Corri tan fuerte como pude no importándome nada.

Luego de unas horas caminaba en lo mas alejado de la playa donde las luces de la feria se veian 
lejanas y muy poca gente caminaba. Estaba abrazada a mi misma mientras que sollozaba e intentaba respirar. Caminaba con la cabeza baja llena de vergüenza y dolor.

Tu: soy una estúpida! ¡Una estúpida! –Avergonzada y molesta- nunca debí haberle dicho lo que sentía…

De pronto me detuve y mire la vista del mar siendo aluzado por las pocas luces del lugar. Camine rumbo a la playa mientras me sentía hundir en la arena. Me sente y tan solo mire las olas del mar acercarse a la orilla. Limpie mi nariz con la parte trasera de mi mano y suspire asustada con mi corta respiración.

Versión de Tom

Bill me había convencido de traer a (tu nombre) a la feria decía que ella necesitaba salir y distraerse. Decia que la castigábamos mucho teniéndola encerrada y ademas después de lo que le había hecho el gilipollas de Ernestos necesitaba respirar de nuevo puesto que había sido traumatizante.

Accedí a sabiendas de que en mi parte había sido mi culpa por ser un pendejo calenturiento. Si hubiese estado con ella nada malo le hubiese sucedido…
En fin, ella se veía bastante emocionada. Y debo admitir que cuando la vi arreglada para la salida se veía muy bien. Ese vestido la hacia ver encantadora por decirlo asi, cuando se giro hacia Bill no pude negarme a ver un poco de sus piernas y su trasero. Que vaya el ejercicio le estaba haciendo bien. Por desgracia mi hermano se dio cuenta de mis inapropiadas miradas y me regaño con otra. Sonreí al ver su cara de enojo y advertencia.

Conduje todo el tiempo en silencio, (tu nombre) había permanecido igual ¡vaya, por fin!
Cuando llegamos se le veía bastante feliz asi que solo la deje ser.
Cuando caminábamos se ilusiono con un tonto collar, las mujeres podían enamorarse de cosas tan raras. Aunque podía ver el brillo en sus ojos cada vez que lo veía por eso decidi comprárselo ademas de que la tonta no traia mas dinero y no le alcanzaba. Lo pague con la excusa de un “regalo de cumpleaños” pero al menos la hacia feliz.

Seguios caminando tranquilos. El lugar estaba lleno de parejas riendo felices, de pronto mire a una mujer que me recordó mucho a Paulina por un momento mi corazón latio algo ilucionado. Pero al verla bien me pude dar cuenta que tan solo era un espejismo, eso me entritecio un poco y me sentía decaer en cuanto animo.
Pero para (tu nombre) todo era como un mundo nuevo por conocer, algunas veces envidiaba su 
felicidad y frescura, quizas era porque no recordaba nada doloroso de su pasado.

En fin, seguimos viendo todo pero de un momento a otro ella habia desaparecidó la busque con la mirada hasta encontrarla intentando disparar a unos cuervos. Pero no estaba del todo concentrada y no pudo ganar lo que quería. Me acerque a ella, la cual no había notado mi presencia porque se sorprendió cuando le hable. Me dijo que quería un peluche de un pingüino. Como lo dije las mujeres y las cosas que quieren. Pague a aquel hombre y tan solo me concentre, recordando todos aquellos momentos de entrenamiendo con armas. Dispare 4 intentos pero falle en un uno, respire profundo y dispare de nuevo ¡listo! Había ganado. Le di su tonto peluche a (tu nombre) y le puso señor pingüi vaya imaginación la suya, pero me parecía gracioso.

Seguimos caminando y las cosas fueran cambiando como si ella me hubiese contagiado de su buen humor, tomaba mi mano en muchas ocasiones y eso me hacia sentir algo…¿torpe? Sí como si me robara energía, pero ella solo sonreía feliz. Me alegraba que se sintiera mejor, abrazaba a cada momento ese muñeco en sus brazos el cual casi media la mitad de su cuerpo. Parecía una pequeña niña y eso me hacia enternecer como si me recordara cosas que había olvidado. Pero, esperen. Esto no era yo. Sacudi mi cabeza intentando regresar a lo que era y como pensaba.
Me había convencido de subir a la rueda de la fortuna pero yo le tenía algo de miedo a las alturas, sin embargo me convenció y no podía dejarla ir sola. Bill me mataria si se enteraba. Subimos con nuestros algodones de azúcar e intente concentrarme en el lugar y no en el momento. Mientras subíamos podía sentir ese retorcijon de miedo en mí, pero me concentre en lo que ella habia dicho. La vista de las luces de la ciudad.

Vaya la mocosa si que tenia razón todo se veía muy bien desde aquí. Me gire a verla y pude ver como sonreía fascinada, el viento del mar movia su cabello dulcemente en su rostro, por un segundo logre perderme en ella, pero después reaccione debido al movimiento de esta maldita cosa. Me base en la ciudad de nuevo para distraerme pero un movimiento brusco me hizo tomarme con fuerza del barandal.

Me sorprendi cuando sentí su pequeña y suave mano bajo la mia que la tomaba fuerte.
Las mire unidas y como se veian asi. Vaya…que raro…mire a (tu nombre) y ella me miraba enternecida y sonrojada aun asi no la había quitado. Estaba muy sorprendió por todo el momento ¿Qué era esto? ¿Por qué me sentía asi?

Estaba asustado y confundido, pero al verla quitar su algodón de azúcar me perdí. Su labio había quedado con un pedadoso rosa restante pero cuando ella remojo su labio lo desapareció. Trague saliva al sentir ese sensación de querer probar sus labios, estaba asustado y muy confundido luego ella dijo esas palabras.

Tu: …tu…tu…me gustas….

Se veía nerviosa pero hacia un gran esfuerzo en decírmelo. No, no podía ser cierto..
La mire acercarse lentamente hasta mí. Quede perplejo al sentir sus labios sobre lo mios y mas aun cuando presiono sobre ellos. Pero lentamente me deje vencer y cerre mis ojos haciendo lo mismo que ella. Su tibia mano cubrió mi mejilla y acaricio cada vez que nos besábamos. Timida abrió su boca a mi lengua queriéndose abrir paso. Entre y su boca me hizo sentir bien recibido. Fue algo nuevo un beso que hace mucho no sentía. Era algo tierno y lento nada parecido a lo que había sentido antes. Era como si volviera a ser un crio de secundaria besando por primera vez …
Después de besarnos reaccione a lo que estaba haciendo y estaba mal. No podíamos, no debíamos. 

Me separe de (tu nombre) y ella me miro sorprendida. Me pregunto que era lo que pasaba y yo tuve que ser sincero.

Tom: tu no me gustas

Fue lo que dije y ella entristeció. Depsues de explicarle todo. Pude ver como agacho su rostro intentando ocultar su dolor. No sabia que hacer ella estaba dolida, me quería pero no podía corresponderle. No ahora.

Al juego detenerse la vi correr entre la gente. Mire su asiento y ahí estaba el señor pingüi. Lo tome y salí corriendo tras ella. Le grite que se detuviera pero corrió mas recio perdiéndose entre la gente. 

Al final la busque y busque pero no la encontré. Mire el peluche colgando en mis manos y el 
recuerdo de su sonrisa regreso a mi mente. Solo esperaba que ella estuviera bien y no le sucediera nada malo…
Camine hasta el auto esperando por ella, pero las horas pasaron y nunca regreso. Decidi regresar a casa para ver si ella había regresado. Baje del auto con el peluche en mi mano. Al entrar todo estaba en silencio. De pronto oí ruidos en la sala y corri a ver si era ella. Pero solo estaban Bill y Gustav viendo tv, en cuanto me vio mi hermano se levanto hecho una furia.

Bill: TOM! ¿Que mierda le hiciste?! –Molesto-
Tom: (tu nombre) ¿esta aquí?
Bill:. Sí llego hace un rato llorando ¿Qué fue lo que paso?

Respire aliviado de que regresara

Tom: tengo que hablar con ella
Gustav: no creo que quiera
Tom: ¿Por qué?
Bill: se encerro en su habitación y no ha querido ni hablarnos a nosotros –preocupado-
Gustav: ¿Qué fue lo que les paso?
Tom: después les digo

Subi al segundo piso intentando poder hablar con ella. Debía explicarle todo y que llegaramos a un acuerdo o algo.

Termina versión Tom

Me quede largas horas mirando el océano y sintiéndome patética. Avente varias piedras lejos mientras trataba de tranquilizarme. Luego me dio mucho frio y decidi regresar a casa. Tome un taxi y le dije la dirección. Al llegar le pague al taxista y camine a la entrada. Sabia que si los chicos me veian regresar sola me harian preguntas y la herida aun dolia.

Entre y me encontré con Bill quien me miro confundido

Bill: ¿Qué te paso? ¿Dónde esta Tom?

Tan solo lo mire y baje la mirada. Comenze a llorar como una estúpida enamorada. Él se asusto tanto que me abrazo rápidamente pero el ver a Bill era recordar a Tom. Lo aleje de mí y comenze a correr a mi habitación en el camino me encontré con Gustav quien  me miro preocupado.

Entre a mi habitación y cerre la puerta con seguro. Corri hasta las sabanas y me oculte en ellas intentando borrar al mundo de mi alrededor. Los chicos tocaron a mi puerta pero no les abri, no quería hablar con nadie y menos ahora. Luego de un tiempo dejaron de insistir.
En ese tiempo había recordado al señor Tomi y que lo había dejado abandonado. Pobre lo extrañada. Me quite el collar que me había dado Tom y lo coloque en la mesita de al lado. Cuando las lágrimas estaban parando pude oir el auto de Tom. Me cubri aun mas con las sabanas e intente olvidar lo sucedido pero no podía. Me habia rechazado porque quería a alguien mas. Yo no era suficiente y eso me había destrozado por dentro. Pero debi haberlo visto venir, era obvio.
Escuche un gran silencio luego mi puerta sono y la voz de Tom se escucho del otro lado. Cubri mis oídos para no esucharlo.

Tom: (tu nombre) se que estas ahí. Abreme por favor necesitamos hablar

Pero no me levante, no quería verlo ahora.

Tom: vamos, no seas tan dura…

Espero unos segundos pero yo no dije nada.

Tom: tengo al señor pingüi ¿no lo quieres?
Tu: {señor Tomi…él lo tiene…pero no podre recuperarlo ahora}

Me dolia pero debía dejar al señor Tomi abandonado por esta noche. No me sentía con la suficiente fuerza para ver a su padre en estos momentos.
Luego de uno rato de intentarlo. Tom se canso y lo escuche irse a su habitación. Todo era mejor así, me sentía muy avergonzada y no quería verlo en estos momentos.
Despues de esconderte bajo las sabanas y llorar el cansacion te venció y te quedaste profundamente dormida con lágrimas en tu rostro y un gran hueco en el pecho.

A la mañana siguiente despertaste con unas horribles ojeras y ojos inchados.

Tu: genial –sarcasmo-

Fuiste a darte un baño, intentado refrescar tu rostro y que no se notara el que habías llorado toda la noche. Querías estar todo el dia encerrada en tu recamara para no ver el rostro de Tom pero debías ser valiente y salir. Ademas no podias pasarte toda la vida ahí, un dia ellos se cansarían y terminarían derrumbando tu puerta.

Caminaste y te colocaste un shorto blando veraniego y una blusa azul marino con flores pequeñas de estampado, tenia cuello en V abotonado a una altura considerable. Te la habías fajado y puesto un cinturón delgado color cafesito. Cabello suelto y unos converse azul marino también.
Bien, no estaba preparada para verlo pero debía. Anoche había pensado muchas cosas pero quería sentirme más segura de lo que haría. Baje y ahí estaba  Bill preparando el desayuno

Tu: buenos días –desganada-
Bill: buenos días ¿quieres desyaunar?
Tu: sí

Me quede en el desayunador viendo como Bill cocinaba esperaba su interrogatorio pero nada sucedió. Desayunamos como un dia normal y corriente. Cuando termine le agradeci la comida.

Tu: bill ¿puedo salir un rato?
Bill: claro ¿A dónde vas?
Tu: a la playa necesito pensar
Bill: ¿tienes dinero para el taxi?
Tu: sí claro no te preocupes –sonreiste levemente-
Bill: bien, con cuidado
Tu: si

Sali de la casa y camine a través del jardín delantero hasta llegar a la calle. Tome un taxi y le pedi que me llevara al muelle. Ya de ahí camine como la noche anterior hasta aquel lugar que me vio llorar. Se veian tan diferente de día, los puesto estaban abriendo y alguna gente salía a correr, a pasear a su perro o simplemente caminar.

Me sente tomando mis piernas frente a mí y mire como el sol salía para un nuevo dia. Me había traido aquel sentimiento roto en mi interior de nuevo. Escondi mi rostro y llore de nuevo.
Mientras en la casa. Tom se había levantando fue a tu habitación pero se dio cuenta que no estabas. Entonces bajo corriendo para ver si estabas desayunando.

Al entrar a la cocina vio como Bill terminaba de limpiar lo que había utilizado para el desayuno.

Bill: buenos días –tranquilo.
Tom: ¿Dónde esta (tu nombre)? –apurado.
Bill: salió –tranquilo siguió limpiando-
Tom: ¡¿Qué?! ¡¿Cómo que salio?! ¿A dónde? ¿con permiso de quien?
Bill: no se y con el mío –serio-
Tom: ¿la dejaste salir sin preguntarle a donde iba?
Bill: -lo miro por un segundo- sí –y después siguió lipiando-
Tom: ¡ag! ¡rayos!

Tom golpeo levemente la pared, molesto de no poder encontrarte. Bill había mentido por ti pero sabia que lo que sea que hubieses ocurrido necesitabas pensar.

Volviendo contigo.

Limpie mi rostro de las lagrimas y mire de nuevo el mar, tan tranquilo y fuerte a la vez. Estaba tan sumida en mis pensamientos que no escuche los gritos de alguien diciéndome

-¡CUIDADO!

Fue entonces que voltee y todo fue diferente. Sentí la arena caer sobre mí junto con algo pesado. Fue una experiencia que nunca olvidare….

Tu: ¡auch!


Hey! girls! disculpen la tardanza
he estado algo corta de inspiracion :/
y de tiempo, puesto que me voy a mudar 
debo de acompañar a mi mamá a ver opciones de casas
y pues se me va el tiempo
espero les guste la fic.
Sé que estan que mueren porque (tu nombre) y Tom sean algo
pero esta vez quise cambiarle un poquito
y que sea algo diferente su romance
esperen y veran ;) prometo que sera bueno :D
las quiero mucho chicas, espero poder 
recuperar esa chispita de fuego :)
bye! se me cuidan mucho y no sufran, si algo las lastima
 rian y lloren al mismo tiempo al final la risa gana 
cuando se dan cuenta de lo raro que actuaron
y se sienten mejor, bueno al menos eso me funciona Cx

10 de enero de 2013

Mision no. 22 "Señor. pingüi"


Retrocedí dos metros, asustada de su seguridad en sus palabras.

Tu: ¡brujo! ¡Brujo! ¡Eso es lo que eres! –ojos de plato-
Bill: se necesita ser ciego para no ver las señales que das
Tu: ¿Cuáles señales? Pf! –desinteresada-
Bill: bien empecemos. Lo miras cada que pasa, muerdes tus labios cuando el sonríe, mientras come lo observas, en el camino siempre intentas ir junto con él, suspiras laaargamente cada vez que no esta y solo sonries una vez que llego, ademas…
Tu: SHT! SHT! Shhhhhh!!!!! –le cubriste la boca asustada- Ya bien calla. Ya me di cuenta que en todo estas –entrecerraste tus ojos-
Bill: bien –sonrie- por eso lo hag, ademas él también necesita que lo saquen de su mundito
Tu: ¿y planeas que yo lo haga? –Enarcaste una ceja-
Bill: ya lo estas haciendo –sonrie picaro-

Después de eso el sisañoso. Digo Bill, camino alejándose  de mí dejandome con la gran incogita de que quería decir con sus palabras. “ya lo estas haciendo” ¿Qué querra decir con eso?


Capitulo 22


Por fin había llegado el dia especial. Hoy iría con Tom a la feria, seria como una cita que realmente no es una cita pero yo deseo que sea una cita. ¿es algo complicado el amor? ¿no?
En fin, habia estado muy emocionada toda la semana, pero al ver a Tom…para él era como algo normal, aunque aun asi esperaba poder pasármela bien con él. No se, conocernos mas, reir y relajarnos despues del entrenamiento.

Me encontraba en mi habitación esperando mientras recortaba una revista de moda, vaya de un dia para otro un interés en mí por sobre el diseño de modas había crecido, era raro. Pero al final tome la decisión de saciarlo y me parecía algo realmente entretenido.

Cuando viste que ya casi era hora de irte arreglando fuiste a darte un baño. Colocaste varias lociones suaves para que tu piel estuviera perfecta para tan esperada ocasión. Cuando saliste buscaste algo que ponerte, miraste la ropa que tenias en tu armario y comparaste. Al final te habías decidido por un vestido muy bonito y casual ademas de juvenil. 

Recogiste tu cabello en un tipo cebolla con algo de caireles suaves cayendo, era algo relajado tu estilo, maquillaste levemente y con un poco de perfume ademas de calzado.
Baje alegre de tener una cita imaginaria en mi mente con Tom. Estaba muy nerviosa casi nunca pasábamos tanto tiempo juntos o bueno no al menos en este tipo de salidas, tenia miedo de cómo debía ser con él. Ya no quería parecerle una molestia, me dolía pensar el que él me siguiera viendo como un estorbo cuando yo ya no lo veía como el ogro o policía mas horrible del mundo. Si no que ahora era lo único que podía sentir…era mi mundo…

Baje y vi a Bill en la cocina.

Tu: hola ojos en la obscuridad –sonreiste-
Bill: hola Dori –te sonríe mordiendo una galleta- ¿lista para hoy?
Tu: espero –nerviosa- ¿crees que me veo bien?

Él te miro de arriba abajo

Bill: para ser tan molesta y gruñona, sí. –te guiña un ojo-
Tu: -pucheros de enojo- ja-ja que gracioso 
Él solo rie
Tu: ¿y tom?
Bill: mm...revisando algunas cosas del auto, ya sabes que es como su hijo.
Tu: sí, lo quiere mucho. Pero en fin, hombres son hombres –suspiraste rendida-
Bill: oye! –Dolido- yo soy hombre pero no de autos
Tu: pero sí que tienes un gran E-G-O que viene siendo casi lo mismo –sonries-
Bill: cierto –convencido-

En fí, me gire rumbo hacia el garaje y ahí estaba Tom revisando el motor de auto. Vestia unos pantalones algo flojos de mezclilla negra y una playera con el estampado de la bandera de Estados Unidos con un toque de desgaste en el color, pero así era el diseño.

Tu: estoy lista –sonreí-
Tom: bien 

Limpio tranquilo sus manos sin verte.
Después de eso él bajo la tapa del motor y te miro que lo veias. Él no sabia como explicarlo pero cada vez que estabas presente, sus ojos deseaban ver que era lo que vestias, siempre que podía miraba tu estilo de vestir, muchas veces parecías un chica tierna y dulce pero en otras utilizabas ropa que hacia destacar cada curva que tenias aunque debía admitir que la que mas le gustaba era la de tus labios cuando sonreías coqueta. Bueno, bueno lo aceptaba también miraba la curva de tu trasero y eso cuando tenia oportunidad de no ser descubierto.

Tu: ¿todo bien? –confundida-
Tom: eh, sí, sí sube

Te miro abrir la puerta pero antes de eso miraste a Bill quien los veía desde la puerta de la cocina. Entraste al auto y Bill chiflo levemente, Tom lo miro y se pudo dar cuenta de lo que su hermano le decía con la mirada. Él solo giro los ojos consiente de que era siempre lo que le decía. Después entro al auto y lo prendió. 

Ya te habías colocado el cinturón de seguridad, estabas que tus maripositas revoloteaban por todo tu cuerpo nerviosa y ansiosa.
En el camino nada fue diferente a lo normal, estábamos en silencio mientras miraba el sol entrar por la ventana. La verdad me encantaba vivir en un lugar de Alemania que tuviera playa, mas nunca habíamos ido y no se por qué.
Caminábamos por el muelle cercano al mar, había varias tiendas concurridas que vendían una gran variedad de cosas, me encontraba fascinada con todas ellas.

Tu: ¡mira! –Apunte- ¡ven!

Tome la mano de Tom para llevarlo a un puesto donde vendían joyería hecha con figuras del mar. Él se veía serio y yo demasiado feliz pero aun asi fue conmigo.
Mire cada uno de los collares pero hubo uno que capto por completo mi atención.

Tu: que bonito –ilusionada-

Tome en mis manos un sencillo y delicado collar el cual era solo de chaquira tornasol pero que en el centro tenía la figura de un caballito de mar en color verde jade. Al instante me enamore de el.

Tu: es hermoso –tus ojos brillaron- ¿Qué te parece?

Me gire con el collar en mano hacia Tom, quien miraba tranquilo todo.

Tom: es bonito –normal-
Tu: ¿solo eso? Vamos Tom –sonries- es mas que eso, es perfecto *o*
Tom: si tanto te gusta ¿Por qué no lo compras? –serio-
Tu: m…no se…

Mire un espejo que tenia el dueño del lugar, me coloque el collar y me mire. Se veía hermoso o yo asi quería verlo. De pronto la voz de alguien me saco de mi burbuja de ilusión.

-se le ve muy bien señorita –sonrio-
Tu: ¿usted cree?
-por supuesto contrasta con su rojizo cabello 
Tu: ¡waaa! –Sonries aun mas feliz- ¿Cuánto cuesta?
-$xxx cantidad –imaginen una- 
Tu: {fuck! No traigo tanto dinero conmigo, no debí haber gastado en esas revistas que me gustaron -.-‘} au…no me alcanza –desilusionada-
-oh vaya, lo lamento no puedo hacerle mas descuento del que ya esta
Tu: pf!...ni modo, asi es la ley de la vida 

Estaba a punto de quitarme el collar cuando escuche la voz de Tom.

Tom: aquí esta el dinero
Tu: pero Tom –Sorprendida- no es necesario que lo hagas –sonrojada-

Tom y el vendedor te miraron.

Tom: no importa tomalo como un regalo de cumpleaños

Le dio el dinero al hombre 

-gracias por su compra –sonrie y se va-
Tu: pero no sabemos cuando lo sea –confundida-
Tom: entonces el dia que lo descubramos ya no tendré que regalarte nada 

Y se fue de ahí el muy burlista con mi cara de sorpresa. Pensé que diría otra cosa pero el muy….malvado solo lo hacia para desacerse de obligaciones. Bueno al menos tenia a mi collar conmigo y nunca me lo quitaría, ahora significaba lo doble de cuando lo vi.
Seguimos caminando hasta llegar a la feria y vaya que sí era grande, la mire ilusionada. Había puestos donde hacían algodón de azúcar, donde se disparaba a patos de madera y ganabas premios, juegos mecánicos  etc. Muchas cosas que tardaría demasiado en describir, como estaba comenzando a atardecer algunas luces de los juegos estaban siendo encendidas y hacia todo mejor.

Tom: ¿te quedaras por siempre ahí enlelada viendo todo?
Tu: ¿eh?. No, no, ya voy

Camine al ver que Tom ya me estaba dejando atrás, para él parecía todo tan normal mientras que para mí todo era fantástico. Mire que el lugar estaba lleno de gente en familia pero sobre todo por parejas, las cuales reian y se divertían tomados de la mano sonriendo. Que envidia me daban. Mire a Tom que desde hace rato se le veía perdido en sus pensamiento, me intrigaba que era lo que siempre lo agobiaba 

Oh, que daría por entrar en su mente y ayudarle a olvidar todo lo malo.
Seguimos caminando admirando todo, cuando de pronto me detuve a mirar un puesto donde tenías que dispararle a varios cuervitos de madera que aparecían de repente en diferentes lugares. Pero lo que mas capto mi atención fue un pingüinito de peluche el cual tenía un listón azul atado en su cuello, era algo grande asi que debía costar muchos puntos.

-¡venga señorita! ¡rete a su suerte! 

La voz del encargado me saco de mis pensamientos.

Tu: ¿yo? –confundida-
Vendedor: por supuesto –sonrie- ¿le ha gustado alguno de los premios?

Me acerque algo tentada por aquel hombre. Tom quien no se había dado cuenta de mi detener, siguió caminando.

Tu: sí, aquel pingüino ¿Cuántos puntos debo tener?
Vendedor: no es mucho – sonríe- solo debe derribar 5 cuervos
Tu: ¡¿cinco?! –asustada-

Aquel hombre asintió sonriendo muy confiado, al final termine aceptando. Maldito vendedores y su capacidad de convencerte é.é
Tome  el arma en mis manos, antes le había dado un billete al hombre, cada una tenia seias disparos, esperaba atinarle a alguno.

El juego comenzó y yo coloque mi algo mala puntería esperando el primer cuervo. El primero apareció y ¡BANG! Se escucho. Pero había fallado.

Vendedor: lastima, pero tiene mas tiros

Mire al vendedor algo seria pero intentando concentrarme, después espere por el otro cuervo y ¡BANG! Pero de nuevo el disparo solo paso rosandolo y no alcance a doblarlo.
El vendedor como siempre me dio esperanzas las cuales no me ayudaban mucho -.-‘

Luego de un rato los disparos se me habían terminado y solo había logrado dos. Bueno al menos no era una perdedora por completo.

Vendedor: gracias por jugar, mayor suerte a la próxima
Tu: sí –desanimada.

Mire al pequeño señor Tomi. Sí el nombre era genial pero ¡oigan! Estaba enamorada y no pensaba bien las cosas, a todas nos sucede. 

Tu: -suspire- vaya…
Tom: ¿realmente lo quieres?

Di un pequeño salto cuando escuche la voz de Tom detrás de mí. Me gire a mirarlo y rayos! ¡¿Cuánto llevaba ahí?! Fuck! Había visto lo perdedora que era con las armas T_T me podía sentir caer en un abismo de vergüenza.

Tu: pues…sí…-timida-

Él miro al señor Tomi y luego a mí

Tom: no estabas sosteniendo bien el arma
Tu: {¿Qué? ¿ah? ¿enserio?...}
Tom: déjame enseñarte como se hace

Tom avanzo hacia el vendedor y le dio un billete, te miro de nuevo para que te acercaras. Le hiciste caso algo tímida y admiraste. Tom coloco el arma cerca de su rostro para ver a través del agujero de puntería. Se veía muy concentrado, mordió levemente su labio y espero como si nadie mas existiera. De pronto el primer cuervo apareció chillando, Tom movió el arma hacia su dirección y ¡BANG! Justo en el pico. Listo ya iba uno ahora faltaban 4 mas. El sonido de los petardos se escucho 4 veces más, pero en una por desgracia el cuervo no se alcanzo a doblar asi que debía intentar otro de nuevo. Tom respiro suavemente relajándose y ¡BANG! 

El sonido del arma me había sorprendido ni siquiera me había dado cuenta cuando el cuervo apareció, pero así fue. Una musiquita de victoria apareció y Tom bajo el arma sonriendo.

Vendedor: tenemos un ganador –grito- ¿Qué premio desea?
Tom: ese –apunto al señor Tomi-

El vendedor le dio su premio a Tom y luego él me miro, quien estaba aun sorprendida de su grandiosa puntería.

Tu: {vaya fue tan fácil para él, de seguro debe haber estado en muchas balaceras}
Tom: toma 
Tu: ¡aaaa! Señor pingüi {obvio no diría su verdadero nombre frente a él} –tome el peluche y lo abraze fuertemente, sí que era un gran regalo- Gracias Tom 

Le sonreí pero solo se mantuvo serio mirándome, no le tome importancia ya que me sentía demasiado complacida con su regalo.
Seguimos viajando a través de la feria, no me sentía nerviosa a su lado en lugar de eso me mostraba carismática, tierna y divertida. Tom a veces me miraba y sonreía tal parecía que estaba logran entrar en su pequeña capa de seriedad.

Después de habernos tomado una foto graciosa donde yo aparecía en con el cuerpo de un hombre musculoso y Tom con el cuerpo de una mujer en vickini comenzamos a reir como dos locos al vernos tan gracioso detrás del cartón dibujado. Pero había sido una buena foto en un local del lugar. 

Siguieron disfrutando de su estadía en toda la feria algunas veces Tom sonreía con tus ocurrencias y otras se veía serio mientras te miraba intentar algun juego. Cada vez que corrías le tomabas de la mano pero después de un momento a otro no lo habías soltado, a él le pareció extraño pero no dijo nada. Lo hacías porque en realidad dentro de ti te sentías feliz al ir tomada de su mano como si fueses su novia, querías que el mundo se enterara que querías a ese hombre y que no solo los demás podían ir felices en pareja. 

Después de haber caminado mucho por la feria y haber probado el montón de chucherías se te había antojado subir a la rueda de la fortuna la cual era muy grande que asustaba.

Tu: vamos Tom, será divertido
Tom: pero…no me gustan mucho las alturas
Tu: tonterías, tu puedes ven.

Lo jale de su brazo conmigo hasta la fila para subir. Llevaba al señor Tomi  colgando debajo de mi brazo y en otra mano llevaba un algodón de azúcar al igual que Tom.
Cuando llego nuestro turno de subir, subí yo primero y luego él sentándose a mi lado, el señor encargado coloco la baranda de seguridad y el juego comenzó a moverse. Sonreí emocionada mientras Tom miraba la distancia a la cual estábamos del suelo.

Tu: wii! ¿ves que no es tan malo?
Tom: claro…-no muy convencido-
Tu: no sea asi, mira podemos ver todo desde aquí arria

Como ya había anochecido las luces de todo el lugar creaban una hermosa y romantica escena. El viento soplaba la brisa marina y te hacia sentir mejor.
Mire a todos lados lo hermoso del lugar, algunos lugares arriba una pareja se besaba, los mire ilusionada y con algo de envidia a que ellos si pudieran hacerlo. Debajo de nosotros otra pareja se recostaba en el hombro del otro mientras tomaban sus manos viendo el paisaje. Por un segundo vi la mano de Tom tomarse del barandal y tuve la necesidad de cruzar mis dedos con los suyos, pero no, no podía, luego la quito.

Me gire sonrojada de lo que pensaba en esos momentos mientras que el miraba la ciudad, mordí levemente mi algodón de azúcar pero justo en ese momento la rueda se detuvo con un brusco movimiento lo que hizo que él se asustara y se tomara del barandal rápidamente  Me sentía desfallecer al sentir su manos sobre la mía tomándose fuertemente. Mis mejillas ardieron pero por dentro me sentía feliz, mire a Tom y él veía nuestras manos y que yo no había hecho esfuerzo de quitarla. De pronto él me miro y nuestras profundas miradas se encontraron. Un brillo de deseo y felicidad se veía en mis ojos mientras en los de él se veía miedo y confusión. Quite el algodón de mi boca mientras miraba su dulces labios, quería besarlo desde hace mucho me tentaban a hacerlo.

Tu: …Tom….-susurre nerviosa-….yo…

Remoje mis labios lentamente mientras que lo miraba pasar saliva nervioso, pero no dejo de mirarme.

Tu: …tu…tu…me gustas….-lo mire a los ojos algo sonrojada-…

Tenia un mirada de miedo pero a la vez de sorpresa, pero lo hecho, hecho estaba y ya me sentía mejor de haber sacado ese secreto de mi interior. Cerré lentamente mis ojos buscando sus labios, un retorcijon de mi estomago tan fuerte que me hacia hervir del rostro, quería realmente quería sentir sus besos. Yo quería ser especial para alguien que me quisiera como lo había hecho con Paulina, Mimy o Lucia…¿Qué tenían ellas para hacerlo caer que yo no tuviera?...

Abri levemente mis ojos y lo mire aun en su lugar mirándome acercarme. De pronto ¡Tic! Sucedió, había logrado colocar mi piel en su piel. Nuestros labios se unían y yo me sentía estremecer. El tan solo se mantuvo en su lugar sorprendido por mi acción, pero yo presione mis labios sobre los suyos sin hacer nada mas. Estaba algo rígido pero después se relajo y cerro sus labios en los míos, lentamente cerro sus ojos y yo tome su mejilla con una mano libre. Abrí lentamente mis labios y lo bese apretándolos sobre los suyos. Él hizo lo mismo y me beso, abríamos nuestros bocas lentamente mientras movíamos nuestros rostros para besarnos mejor. Como toda pareja lo hace. 

De pronto abrí tímida mi boca, sentí su lengua queriéndose introducir en mi, era algo lenta y tímidaQuizás temía que yo lo rechazara pero no fue así  Deje que mi boca fuera la suya y su lengua jugara con la mía. ¡por fin! Lo sentía conmigo, me estaba dando algo especial, ahora ya no seria la chica que solo sueña con su amor si no que lo cumplía.
Acaricie su rostro tímida de hacer algo mal, pero por dentro, en mi interior estaba hecho una confusión aunque me sentía feliz por estarme besando con él. ¡Oh dios! Besaba tan delicioso y varonil, al fina sentía lo que tanto les había envidiado a ellas…él por fin era mío también…

Pero de pronto todo tu cuento de hadas se vio interrumpido cuando Tom retrocedió de tu boca, alejándote levemente. Estabas aun hipnotizada por él pero después el frió y la realidad regresaron.

Tom: No –asustado-
Tu: ¿Qué? –confundida-
Tom: No (tu nombre) yo no puedo gustarte –serio y directo-
Tu: ¿por…por que no Tom? Yo pensé que…que…-asustada-
Tom: No, esto esta mal. Tú no me gustas 

Y ahí fue cuando sentí que algo dentro de mí se rompía  Como un vidrio interior cayendo pedazo a pedazo. Las lágrimas se acumularon en mi sorprendido y estático rostro mientras lo miraba arrepentirse de lo ocurrido.

Era asi como se sentía que te rompiera el corazón. Solo un horrible dolor, lleno de vergüenza y sin salida, sin cura….

Guns!, guns!