Agentes especiales ;)

25 de diciembre de 2012

Misión no.20 "Un solo paso que dí"


Temblabas del miedo, caminaste hacia atrás mirándolo como estaba que ardía en furia, tenias mucho miedo pero de pronto viste una botella sobre una mesa, corriste hacia ella pero Ernesto te tomo de la cintura. Entonces giraste con la botella en mano y lo golpeaste en la cabeza

Ernesto:¡AUCH, PERRA!

El cayó al piso y tu corriste a la puerta, la golpeaste rogándole a Tom que te salvara. Los segundos corrían y él seguía intentando abrir la puerta. De pronto Ernesto te toma de nuevo golpeándote contra un estante, te había dolido el golpe pero aun asi lo miraste de nuevo como se acercaba para besarte,ese hombre estaba loco y lleno de furia.

Y eso no era para nada bueno. 

Entonces la puerta dio de sí, y Tom al entrar se encontró con la peor escena. Al verte forcejear contra Ernesto corrió en tu auxilio tomándolo de los hombros y empujándolo al piso.

Tom: ¡suéltala imbécil!

Estaba furioso y asqueado de lo que habían intentado hacerte. Ernesto lo miro desde el piso sonriendo

Ernesto: vaya que eres rápido, creí que mi esposa te entretendría mas

Tom solo lo miro fulminante con la mirada, mientras utilizaba su cuerpo de escudo en tu ayuda quien temblabas lloriqueando aterrada por el miedo de los recuerdos y sucesos.


Capitulo 20


Tom: aléjate de ella –gruño-
Ernesto: ¿y si no que? ¿Eh? ¿Me golpearas? Marica de mierda

Tom no soporto mas el rencor que le tenía y fue tras él tomándolo de la camisa metiéndole tremendo golpe en la cara que hizo a Ernesto caer de nuevo pero esta vez fuera de la cabaña.

Tom: ¡vamos imbécil! atreverte a golpearme. ¡Eres un cobarde que se aprovecha de las mujeres! –furioso.
Ernesto: jajaja solo estas furioso de que yo haya sido mas hombre con tu esposa que tu
Tom: no te atrevas a mencionarla 

Ernesto se arrastraba alejándose de Tom tan solo utilizaba las palabras para defenderse porque el muy cobarde sabia que no podía contra Tom y su furia por defenderte. La gente de la fiesta se dio cuenta de lo que estaba sucediendo y se encontraban muy confundidos por la pelea.

Ernesto: anda atrévete a golpearme frente a todos –riendo-
Tom: con mucho gusto

De nuevo lo puso de pie y le dio otro golpe a puño cerrado en la misma mejilla. De la boca de Ernesto la sangre comenzó a caer. Todos se sorprendieron de la escena.

Ernesto: ¿es todo lo que tienes?

Escupió sangre.

Ernesto: ahora va la mía

Intento golpear a Tom sorpresivamente, pero este le tomó la muñeca en una reacción rápida que tenia debido a su entrenamiento. Con su otra mano golpeo varias veces a Ernesto en el estomago mientras lo hacia retorcerse del dolor. Algunas mujeres gritaron de la escena pero nadie los detenia, tan solo miraban asombrados.

Lucia: ¿Qué esta pasando aquí? –molesta.

Ella llego al jardín y cual fue su reacción al ver a Tom y Ernesto pelando, uno de ellos. (el segundo) desangrándose del rostro.

Tom: esto es por (tu nombre) maldito idiota –furioso-

Lo golpeo de nuevo tirándolo al suelo, comenzó a golpearlo en las costillas fuertemente. De pronto algunos señores del lugar corrieron a detener  a Tom quien estaba cegado por la furia y el rencor. Lo tomaron de los brazos alejándolo.

Tom: ¡déjenme! Lo voy a matara, es un maldito cobarde ¡maldito pervertido!

Lucia corrió con Ernesto tomándolo para ayudarle a levantarse.

Lucia: ¿de que hablas?
Tom: ¡hablo de que este maldito intento violar a (tu nombre)!

Todos dieron un eco expresivo, mientras veian a Ernesto toser y a Tom rojo por el enojo y la furia.

Ernesto: ella me sedujo, ¿que puedo decir? Es una zorra como todas

Otra patada al hígado de Tom.

Tom: CÁLLATE MAL NACIDO DE MIERDA! ¡ELLA NO ES UNA PROSTITUTA COMO TU ESPOSA! ¡NO TE ATREVAS A DECIR SU DULCE NOMBRE EN TU SUCIA BOCA!

Todos miraban atónitos la escena, como Ernesto sonreía descaradamente mientras Tom intentaba zafarse del agarre de los demás

Tom: DÉJENME, LE ENSEÑARE A RESPETAR A LAS MUJERES! SE LO MERECE! HIJO DE PUTA! 
Lucia: ya basta! Están en mi casa! Y no quiero este tipo de escándalos!

Nadie, sabia que hacer ni que decir, estaban todos muy confundidos. Tom respiraba muy apenas algo cansado por los golpes y el enojo, que no lo dejaban tranquilo. De pronto todos se quedaron en silencio al verte salir con tus ropas rasgadas llorando. Tom miraba furioso a Ernesto pero tan pronto te vio, el enojo se transformo en preocupación.

Tom: ..(tu nombre)…-susurro-

Tú llorabas a cantaros con tu ropa y peinados desechos. Tenias vergüenza de que te vieran asi pero debías ayudar a Tom y hacer que Ernesto pagara.
Entonces aquellos hombres soltaron a Tom que lo primero que hizo fue correr hacia ti para abrazarte. Lloraste en su hombro muy dolida

Tom: tranquila, tranquila, tu puedes, respira. Por favor respira…-preocupado-

Tu llanto y sollozos eran el único sonido en el lugar. Entonces todos uno a uno miraron con enojo a 
Ernesto al ver que todo era cierto.

Tu: Tom…-lloraste- quiero irme a  casa…
Tom: sh, tranquila. Esta bien 

En eso Rita llega corriendo con ustedes.

Rita: Tom ya han llamado a la policía, esta en camino. Pero (tu nombre) debe estar aquí para justificar.

Entonces volviste a esconder tu rostro en el pecho de Tom quien te protegía con sus brazos

Tom: esta bien, gracias

Ella se alejo preocupada por ti y aterrada por lo que había sucedido. Todos se quedaron ahí hasta que la policía llego y esposo a Ernesto, pidieron tu declaración pero tu no parabas de llorar, aunque con tan solo verte las palabras sobraban.

Una vez que Ernesto fue subido a la patrulla y llevado a al estación. Tom te llevo a casa en brazos mientras seguías llorando.

Al llegar, Bill y Gustav se sorprendieron mucho, corrieron en tu auxilio. Tom te llevo a tu recamara mientras Bill te preparaba la bañera. Te recostó en la cama pero tu te aferraste a su cuerpo

Tu: no me dejes…
Tom: esta bien –susurro cerca de ti-

Tan pronto la bañera estuvo lista corriste al baño, te quitaste toda tu ropa rápidamente y la tiraste a la basura. Entraste a la tina, abrazándote a ti misma mientras seguías llorando fuertemente. Golpeaste tus rodillas maldiciendo al mundo.
Tom podía oir tus sollozos a través de la puerta, él sabia que era su culpa por haberte dejado sola. Quería romperle toda la cara  a Ernesto con tal de vengarte. Le dolía oírte gritar desesperada. En eso entra Gustav y Bill a tu habitación.

Bill: Tom debemos ir a la estación de policía.
Gustav: debemos ver el papeleo de la denuncia
Tom: esta bien, vamos- se levanto de su lugar-
Bill: no, quédate (tu nombre) te necesita. Gustav y yo nos encargaremos –lo miro como diciendo algo con la mirada-
Tom: esta bien –resignado- asegúrate que se le quedo bien grabado el nunca volver a tocarla
Bill: por supuesto –sonrio-

Ambos salieron del lugar mientras Tom sentía esa presión en el pecho al ver que no salias del baño, ya tu llanto no se oia. 

Me había hundido en lo mas profundo de la bañera, aguante la respiración lo mas que pude. Me sentía sucia pero a la vez quería desaparecer de este mundo, todos los malos recuerdos regresaban a mí como una maldita película de terror. Los golpes, las palabras hirientes, las balas atravesado mi cuerpo. Todo estaba ahí, el dolor y el trauma habían regresado y yo no podía sacármelos del cuepo. No podía.

Tom: (tu nombre) ¿ya vas a salir?

Escuche la voz de Tom después de unos toques en la puerta, pero tan solo me concentre en el techo. Cerré mis ojos unos momentos y después de hundirme por ultima vez salí.
Me cubri con la toalla y me mire al espejo, mi rostro ya estaba limpio. El maquillaje había desaparecido, seque mi cuerpo y me coloque una pijama que estaba colgando en el porta-toallas. Era un pantalón lila y una blusa blanca holgada, seque mi cabello y salí. 
Mire un rostro de Tom diferente al normal, este se veía algo serio pero preocupado con un gran miedo en sus ojos. 

Abrió levemente sus labios para pronunciar palabras pero yo solo pase de largo lentamente. Subí a 
mi cama y me senté con las piernas cruzadas mirando mis dedos de las manos retorcerse entre sí.
Era un sliencio total en la habitación, él me miraba desde su mismo lugar algo confundido y atormentado.

De pronto mis labios comenzaron a pronunciar palabras, las cuales sorprendieron a Tom después de haber estado tan callada.

Tu: sabes…recordé cosas…no fueron muy gratas de recordar, pero lo hice…

No lo mire, tan solo quería hablar. De pronto él se giro mas hacia mí y camino a mi cama, se quedo unos segundos parado a la orilla de ella mirándome. Como vio que no dije nada, se sento levemente frente a mí mirando hacia la pared.

Tu: fueron aterradoras…tanto que me hicieron hundirme en ellas y entrar en shock…
Tom: lo lamento

Me sorprendi por dentro de sus palabras pero no exprese ningún sentimiento, tan solo me encogi de hombros.

Tu: son cosas que pasan
Tom: pero si hubiera estado ahí yo…
Tu: el “Hubiera” no existe Tom, las cosas pasan ya sean malas o buenas. Pero son parte del pasado y no vale la pena recordarlas

Levantaste tu rostro hacia él, quien te miro y admiro la tranquilidad que presentabas como si nada malo hubiese pasado. Se pregunto si en realidad creías en tus palabras o en verdad por dentro estabas derrumbándote, pero querías fingir y creer en algo que no era tan malo. Era muy difícil saber en esos momentos, eras como una caja con un código indescifrable

Me sentí muy extraña, fue algo nuevo y nunca lo ví venir. El estar entre sus brazos fue una sensación agradable y cautivante. Mis ojos se abrieron de par en par al sentirme protegida en su cuerpo, pero luego de unos segundos oculte mi rostro en su hombro y me deje llevar por su calor. Llore de nuevo con él tomándome fuertemente per esta vez me alegraba sentir esas lagrimas corriendo en mi rostro, eran por muchas cosas quizás había soñado ya hace algún tiempo este momento o me parecía un sueño. Pero aunque asi lo fuera lo aprovecharía a como diera lugar.

Después de un largo rato yacías dormida en las suaves sabanas de tu cama. Tom te cubrió como un padre a su hija (aunque no fuese así) te miro dormir algo mas tranquila. Vaya que se había equivocado contigo, eras una chica muy fuerte y valiente, tanto que enamorabas por tu fortaleza. 
Después salió de ahí de nuevo con los problemas en su cabeza, te pensaba y se sentía mal consigo mismo. 

Bajo un momento a  la sala esperando noticias de cómo había sido todo. Llego la noche y con ella Bill y Gustav quienes vestían de negro completamente. Bill en un estilo mas punk y Gustav en algo mas deportivo pero rudo.

Tom: ¿Cómo estuvo?
Bill: Bien ya no causara problemas –serio-
Tom: eso espero

Después de eso, cada uno se fue a sus asuntos. No querían seguir hablando de ese horrible tema, por lo pronto solo esperarían a que despertaras y ver como estabas.
Habían pasado dos tranquilos y serios días. Después de toda aquella mala experiencia los chicos habían cuidado mucho de ti, incluyendo a Tom. 

Te había parecido la cosa mas extraña del mundo el verlo tan atento contigo, pero cada que lo hacia lo disfrutabas al máximo.

Un dia pensabas seriamente en tu habitación.

Tu:  {bien esto es muy extraño, el ver a Tom tan atento conmigo me hace sentir…de alguna manera…especial. Hemos ya pasado varios meses juntos casi estamos por terminar medio año, del cual aun no recuerdo nada de mi pasado y eso me abruma, enserio. Pero viéndolo por el lado amable, puedo estar a su lado –sonreíste con una gran brillo en tus ojos- nunca creí que esto me pudiese pasar a mí…es decir, él y yo eramos como agua y aceite no podían acercarnos ni a medio metro porque ya estábamos como perros de pelea, pero después de lo que paso….él se comporto muy diferente conmigo, como todo un caballero. Aun asi antes de eso yo ya me había dado cuenta del nacer de este sentimiento de atracción hacia él, es decir verlo hacia que mi corazón latiera rápido, pensé que era por el enojo y rabia que me daba verlo pero luego de unos días yo sentía que el tan siquiera cruzar palabras con él me hacia feliz. Me enamore sin querer, bien dice el dicho que del amor al odio solo hay un paso y creo que yo lo he dado…¿pero él?}

Habías decidido después de tu gran reflexión filosófica contigo misma bajar al primer piso de la casa y averiguar como habían marchado las cosas sin ti.

Cuando llegaste a la cocina, ahí se encontraba Bill leyendo un periódico muy concentrado.

Tu: hola, buenos días –sonreiste-

Él levanto la mirada algo distraído pero al verte sonrio también

Bill: oye! –feliz- que bueno que bajaras
Tu: sip, ya me siento mejor. Gracias a ustedes
Bill: no hay de que, debíamos de cuidarte esa es nuestra misión
Tu: síiii…pero han hecho mas que eso, son como mis angeles guardianes –reiste soñadora-
Bill: algo así, aunque la cara de angel perfecto es desde mi nacimiento –te guiña un ojo-
Tu:-te sonrojaste sonriendo- claro que sí amiguito –sarcasmo xD-

Después de eso comenzaste a desayunar, en eso entran Tom y Gustav desde la cochera.

Gustav: hey! Bella durmiente, buenos días
Tu: hola Gus! –sonries-
Gustav: que bueno que estés de tu ya conocido buen humor
Tu: sí ya he recobrado energías, le acabo de decir a Bill que fue gracias a ustedes chicos
Gustav: no hay de que pequeñuela, ademas ha sido Tom quien mas se la ha pasado como madre en vela

Todos rieron y voltearon a ver a Tom que tan solo se mantuvo serio ante las palabras.

Tom: claro que no, todos nos preocupamos por ti. Siempre nos das molestias así que no hay nada nuevo –se encoge de hombros-

Podias notar el leve tono en sus mejillas donde se encontraba algo sonrojado, así que sabias que lo que decía era solo para no dejar su papel de chico rudo y fuerte.

Tu: aun así Tom…yo…-bajaste tu mirada tímida  yo quería agradecerte por sacarme de ese lugar, puesto que…-nerviosa.

Bill y Gustav sintiendo que era momento de salir de ahí para darles espacio, ustedes solo siguieron en su platica sin darse cuenta de su partida.
Tomas valor y lo miras a los ojos, estabas con tu rostro ardiendo de pena pero aun asi lo miraste.

Tu: que pudo terminar en algo peor y en verdad, en serio te lo agradezco mucho. Sé que nuestra relación no ha sido la de mejores amigos pero en realidad te…{quiero, quiero y mucho!}  te aprecio…-nerviosa-
Tom: amm…sí bueno es lo que cualquiera hubiera hecho 
Tu: supongo 

La situación estaba algo tensa he incomoda pero ninguno sabia que hacer para romper ese hielo, tu tallabas tus manos entre sí tímidamente mientras él tomaba su nuca algo nervioso. Mientras detrás e la puerta….

Gustav: ¿crees que le diga?
Bill: no, aun no es tiempo. Ella esta indecisa y él no se ha dado cuenta
Gustav: pf! Que par de incomprendidos
Billl: ni me lo digas, pero de que esto esta dando frutos, lo esta –sonrie-

Ambos se encontraban escondidos esperando su plática de enamorados
Entonces sentiste una mano en tu cabeza como a un pequeña niña, la movió tallando tu cabello y lo miraste sorprendida.

Tom: ya molestias, deja de estar así, no porque te haya cuidado quiere decir que te tratare mejor. 
Seguiremos siendo enemigos tenlo por seguro – sonrió amablemente-
Tu: -sonreíste al verlo tan seguro y feliz- claro que sí atolondrado, nadie dijo que te trataría amablemente

Tom: me lo suponía –sonrie- no creo que ni recuerdes como serlo –te enseña la lengua-
Tu: oye grosero! Claro que sí –gritaste indignada- solo que con bichos como tu no es necesario utilizarlos
Tom: claaaro! – irónico-
Tu: aish! Tom eres un tonto!

Tom: y tu una debilucha!
Tu: ¡¡¡tonto!!!
Tom: ¡¡¡debilucha!!!

Y ahí comenzaban de nuevo sus peleas, pero así eran y no cambiarian. Era la única manera en que conocias a Tom y él te conocía a ti, ademas asi podían hablarse sin sentir miedo de que decirle al otro.

Billl: bueno supongo que aun no están listos –serio-
Gustav: son unos inmaduros ¬.¬ ambos






!!Happy merry christmas!!



Hola, feliz navidad. Mis mejores deseos desde México ;)
espero estén bien y con buena salud. Gracias por leer la fic y por acompañarme
en este tiempo, las quiero mucho chicas
espero se la estén pasando bien con sus familias y amigos
Muchas gracias por todo, suerte pequeñas! es un mes mágico C:
Se me cuidan mucho, Bye! :)



20 de diciembre de 2012

Misión no.19 Traumas


De pronto a su plática llega Lucia, interrumpiéndolos.

Lucia: oh por favor no dejen de hablar yo solo venia a pedirte prestado a tu esposo (tu nombre)
Tu: ¿Tom? –extrañada-
Lucia: ay si es que no alcanzo algo de la alacena y Ernesto esta ocupado, es algo pequeño ahorita te lo regreso –sonrie-
Tu: pues, si el quiere

Ambas miraron a Tom y él solo se encogió de hombros en realidad no estaba muy interesado en el tema. Dejo una cerveza que traia en mano sobre la mesa y siguió a Lucia hasta la cocina. Los miraste irse y algo dentro de ti ardía…¿celos?


Capitulo 19


Pero no podías armar una escena, ni tampoco reclamarle. Lo único que quedaba era esperar.

Los mire irse muy tranquilos, aunque de alguna manera algo me inquietaba. No tanto por Tom puesto que lo conozco, pero Lucia…ella me causaba algo de incertidumbre en su actitud. Solo 
esperaba que él supiera comportarse ante cualquier situación.

Mientras en la cocina de Lucia.

Lucia: sí, es que no la alcanzo. Por lo general es Ernesto quien la baja pero no quería molestarlo. Ya sabes cuando esta con sus amigos no quiere ser interrumpido

Tom miraba a Lucia, parecía tranquilo como si supiera que podía manejara cualquier situación. Ella caminaba hacia las alacenas hablando y hablando. Quizás eso exasperaba un poco a Tom ya que él sabia que era lo que en verdad ella quería.

Lucia: oh sí, mira ahí están justo aquí arriba

De pronto ella le apunto la sima de una alacena que estaba en lo alto, al hacerlo hizo que su ceñido vestido se subiese mostrando mas de sus piernas y apretando zonas que quizás por si solas ya son llamativas.

Lucia: ¿puedes verlas? 

Lo dijo en tono coqueto girando sutilmente su cadera y rostro, Tom sonrio. Sabía lo que sucedería.

Regresando contigo.

Ya llevaba largo rato esperando ¿Qué rayos le pasaba a Tom? Él había sido el “señor seguridad” que me dijo “no te alejes de mí” (imitando su voz en un tono bobo) ¿y ahora? ¿Dónde estaba? 
Me había alejado un poco de la gente, no me gustaba platicar sola con ellos, me sentía algo expuesta. Camine alejándome un poco, cerca de unos arbustos con una copa de vino en mano. Miraba el gran jardín que tenían Lucia y Ernesto, vaya que sí tenían dinero para manterlo.

-¿apreciando la vista?

Di un leve respingo cuando escuche su voz, me asusto el saber que estaba aquí conmigo.

Tu: Ernesto, sí. Tienen un gran jardín aquí, eh
Ernesto: sí, es verdad. Lucia siempre hace que el jardinero venga muy seguido a darle retoques, para lo que me cobra debe hacer un buen trabajo
Tu: {sí claro, “trabajo al jardín” me imagino que no solo le cobra por “trabajarle” el de su casa}

Sentía que de alguna forma Lucia era el tipo de esposa a la cual se le ve demasiada interesada en el jardinero, el lechero o el carnicero. Pero había algo en Ernesto que me hacia pensar que él ya sabia todo eso y al parecer no le importaba lo que hiciese su esposa.

Tu: sí me imagino – irónica
Enesto: ¿y Tom?
Tu: le ayuda a tu esposa con algo en la cocina

Una sonrisa algo retorcida se aprecio en sus labios y eso me hacia pensar en decir un gran: oh, oh.

Mientras en la cocina.

Lucia: ¡oh Tom! Que delicioso...
Tom: es lo que querías – besándola-

Ambos yacían en la cocina recargados en el refri mientras el la tomaba de las piernas besándola en el cuello. Lo que tanto Lucia había buscado lo estaba consiguiendo y pues para Tom no era algo tan molesto, llevaba tiempo sin estar con alguna mujer. Después de Mimi sus asuntos personales habían estado algo desocupados. Y utilizar a la regalada de Lucia no le causaría demasiado trabajo en coquetos o platicas poco interesantes.

Comenzó a besarla cada vez mas bajo mientras que sus manos se paseaban por las piernas de ella que se retorcía completamente excitada por él.

Lucia: lo sabia…desde que te ví. Sabía que eras un hombre interesante

Tom se detiene  y la mira.

Tom: cariño no sabes lo interesante que puedo llegar a ser 

Un leve guiño de aquellos ojos seductores fue suficiente para que ella sintiera su interior retorcerse del gusto.

Mientras ellos seguían en su asunto de satisfacer necesidades tú te encontrabas buscando alguna manera de no ser grosera y poder irte del lugar. Te sentías demasiado incomoda con las miradas y coquetos de Ernesto.

Tu: ¿sabes que? – Sonreíste falsa- creo que Tom ya se tardo, debería ir a buscarlo

Intentaste caminar pero Ernesto se coloco en tu camino. Te sorprendiste y lo miraste algo confundida mientras él sonreía.

Ernesto: oh no te preocupes por él mi esposa debe estarlo atendiendo muy bien. ¿Qué tal si tu y yo tomamos algo?
Tu: es que ya bebí una copa de vino, gracias mejor después 

Intentaste volver a caminar pero el de nuevo se interpuso

Ernesto: insisto vecina solo será una copa de la mejor champagne
Tu: {aish! Que tipo mas odioso, pero el tarado de Tom no aparece. De seguro esta muy contentito ayudándole a la vecina}
Ernesto: vamos, es solo una copa. Estoy seguro que Tom nos acompañara en unos segundos
Tu: bueno, solo una. –indecisa-
Ernesto: bien vamos

Él coloco una de sus manos detrás de tu espalda para darte un leve empujon a caminar. De pronto te detuviste confundida.

Tu: espera ¿A dónde vamos?
Ernesto: -sornie- por la botella de champagne linda. La tengo en mi bodega, es muy cara y cualquiera podría ponerle un ojo encima.

El de nuevo me empujo levemente para que lo siguiera, camine algo indecisa de seguirlo. Pero estábamos en una reunión ¿no? Había mucha gente y él no se atrevería a intentar algo con todos ellos aquí ¿verdad?

Comenzaste a caminar algo indecisa con Ernesto, en realidad no estabas muy segura de si seguir con su idea de una bebida pero tampoco veías a Tom, asi que quizás si el no te veía seria mas probable que te buscara ¿no?

Lucia: oh Tom, tu si eres un hombre! –elogio seductora-

Ellos estaban mas que emocionados por seguir con su asunto. Cuando Tom bajo a Lucia para poder subir su vestido, mientras lo propiciaba algunos besos en el cuello alcanzo a ver por una ventana como te alejabas con Ernesto hacia un lugar algo alejado de la gente. Le pareció muy extraño ya que parecía que él casi te llevaba  a rastras.
Pero tan pronto sintió a Lucia gemir en su oído su visión se nublo de cualquier cosa.

Ernesto: bien es aquí, pasa –sonrie-
Tu: ¿Qué es este lugar?
Ernesto: mi bodega de vino, ya te lo había dicho linda

Puaj! Odiaba que me dijera “linda” y el tono en que lo estaba poniendo ya no me parecía algo tan apropiado. Entre y mire unos segundos el lugar, el cual solo tenia una venta que se encontraba cubierta por algunas cajas. Entonces mi cuerpo comenzó a temblar debido al miedo y preocupación  de que ya no podía oir las voces de la gente en la fiesta.

Tu: sabes creo que mejor regresamos a a la fiesta con los demás

Me gire a verlo, pero él tenia cerrada la puerta y se encontraba recargado en ella.

Ernesto: ya estamos aquí (tu nombre) no hay que desperdiciar una buena bebida, solo la tomare y regresaremos

Avanzo hacia un estante de vinos mientras tú lo miraste sonreír  Pero fue una sonrisa escalofriante de las cuales te demuestran que había gato encerrado o quizás ratón y tú lo eras, mientras que él era el felino en busca de comida fácil.

Pase saliva asustada, lo seguí con la mirada algo vigilante, mientras me daba la espalda viendo vinos, me acerque lentamente a la puerta. Intente girar la perilla pero esta estaba cerrada.

Ernesto: es cierto, no te lo había dicho pero esa puerta algunas veces se atora
Tu: ¡deja de decir eso y abreme ahora, Ernesto! –asustada-
Ernesto: vaya (tu nombre) luces asutada –“dulce”- no deberías

Se acerco a tu lado y acaricio tu mejilla

Ernesto: tu querido Tom no esta aquí para protegerte, pero no te preocupes yo me puedo encargar de ti 


Sentí una horrible sensación  al verlo recorrer con su mirada todo mi cuerpo, mis piernas temblaron y un gran pánico estaba  comenzando a crecer dentro de mí. ¡Maldito Tom! ¡¿Dónde rayos estaba?!

En la cocina Tom quizás se encontraba cegado por el deseo y la atracción pero comenzó a recordarte y que a pesar de tener un humor de los mil demonios, podías llegar a ser demasiado frágil ante los golpes de la vida. Te recordó la primera vez que te vio ensangrentada y como llego a pensar que morirás en la misma bodega. 
Fue entonces que logro controlarse y se detuvo, separándose de Lucia.

Lucia: ¿Qué? ¿Por qué te detienes? Vamos yo se que tu quieres

Se acerco a él tratando de abrir su camisa deseosa de ver el cuerpo que se ocultaba tras esa ropa.

Tom:-rie- lo siento querida  pero eras tú la que querías –burlista- yo solo te utilizaba. Ya sabes para sacear levemente mis necesidades de hombre.

Ella lo miro sorprendida de sus palabras, ningún hombre la había tratado así. Ellos siempre regresaban por mas de ella. ¿como se atrevía a decirle esas cosas? Se decía Lucia así misma.

Lucia: ¿Qué? –shockeada-
Tom: ya sabes –sonríe- tú solo eres el aperitivo, para controlar un poco las ganas antes de que llegue el platillo principal. No te sientas, el papel de poca cosa te queda bien. –sincero-

 A Lucia le hervía la sangre ¡era un maldito! Nadie absolutamente nadie la despreciaba y trataba así nunca.

Lucia: lárgate de mi casa ahora mismo
Tom: me lo imagine, en fin –se encoge de hombros- primero mi esposa

Tom camino hacia el jardín sonriendo feliz de haber hecho lo que ella se merecía. Desde un principio él había notado sus intenciones, otra cosa es que las haya pasado por alto. Pero tampoco le agradaban las mujeres que no eran fieles a sus maridos o a si mismas.
Ahora solo le faltaba encontrarte ¿pero a donde habías ido? Él comenzó a preguntar por ti sintiendo la leve sensación de preocupación dentro de sí.

Mientras contigo…

Tu: ¡ SUÉLTAME! Maldito asqueroso, déjame!

Me encontraba forcejeando con Ernesto, era un maldito puerco. Después de haber tomado la botella de vino, yo había intentado abrir la puerta forcejeando desesperada por salir. Pero el me había tomado llevándome con él. Intente zafarme de su agarre pero era fuerte. Le pise un pie para intentar correr pero me tomo del cabello tirándome al suelo. Se sentó sobre mí dejándome inmovilizada mientras yo me retorcía en un intento de tirarlo.

Ernesto: vamos preciosura no te resistas, hace mucho que quería hacerte esto
Tu: ¡¿Qué?! Eres un asqueroso pervertido ¡AUXILIO! ¡ALGUIEN AYÚDEME!

Comencé a gritar pero él solo rio

Ernesto: nadie te oirá aquí, todos están muy ocupados en la fiesta
Tu: Tom lo hará, el vendrá  buscarme

Le decía llena de rabia mientras sus manos sujetaban mis muñecas contra el piso.

Ernesto: ¿de verdad lo crees? Jajaja él debe estar muy ocupado follándose a mi esposa
Tu: ¿Qué? –confundida-

Ernesto: por favor, ella es una piruja me engaña con cualquiera. Pero ¿sabes que? No me importa, asi yo puedo tener a cualquier otra mujer que quiera, como a ti –sonrie

Tu: no quiero, suéltame! Yo no quiero estar contigo, ¡un maldito asqueroso!

Forcejee de nuevo e busca de mi libertad, pero él se inclino hacia mí. Su aliento chocaba contra mi mejilla mientras mis ojos permanecían cerrados del miedo.

Ernesto: aunque no quieras, esto será por las buenas o las malas
Tu: ¡NO! ¡ DÉJAME! ¡ DÉJAME!

Grite al sentirlo besarme el cuello, sus manos viajaron por mi cuerpo. Mis sandalias sonaron contra al piso porque pataleaba. Vaya que este hombre sí pesaba, no podía derrumbarlo y Tom que no aparecía  Estaba empezando a creer que nunca llegaría.

Sentía nauseas del tan solo saber lo que ese hombre me estaba haciendo, mis manos cubriendo la parte de mis pechos cuando él quiso bajar mi vestido, me resistí lo mas que pude pero él me jalaba para que las quitara. Sin embargo no retrocedí en mi decisión.

Ernesto: vamos maldita!
Tu: ¡NO! –grite furiosa-

Un golpe me fue propiciado en el rostro, me había dolido mucho la mejilla. Oh que alguien me detuviera, que tan pronto me salvara de esto ¡le cortaría las bolas!
Escuche un fuerte rompiendo, era mi vestido que había sido dividido en dos por la parte superior. Me sorprendí al ver mi ropa interior expuesta, grite asustada ahora sí que me haría aquí del uno por el miedo.

Tom estaba comenzado a desespere ¡¿donde rayos estabas?!

Tom: maldición (tu nombre) ¿adonde fuiste con ese imbécil?

Miraba el jardín preocupado, de pronto noto una pequeña cabaña. Corrió lo más rápido que pudo hacia ella. Cuando llego intento abrir la puerta pero estaba cerrada, intento ver por la ventana, pero nada.

Tom: ¡(tu nombre)! ¿Estas aquí?

Grito cerca de la puerta pero no escucho respuesta, ni un solo sonido.
Había escuchado la voz de Tom. ¡Vaya por fin aparecía!  Él follándose a la resbalosa y yo aquí siendo violada. Había resistido lo mas posible,  a pesar de todo mi orgullo y defectos en cuanto a sentimientos, me habían mantenido valiente, pero si Tom se iba de aquí no me salvaría de este estúpido.

En cuanto Ernesto escucho a Tom me cubrió la boca para que no hablara, lo mire furiosa 
intentando rasguñar su rostro, pero él solo sonrio.

Ernesto: cállate, no seas una estúpida. No te preocupes después de esto ya no me servirás  seras como una rata que no vale la pena…

Entonces dentro de mí un terror del pasado regreso. Mi secuestro.
Recordé aquellos horribles hombres y sus palabras: “solo eres una rata” “una basura que a nadie le sirve” “tu cuerpo terminara en un rió o en carne de hamburguesa” 
Una rata que no vale la pena…una rata que no vale la pena…una rata que no vale la pena….
Las lágrimas comenzaron a fluir rápidamente a través de mis ojos, mi corazón palpitó mas fuerte asustado, comencé a temblar de nuevo, no podía detenerme. Estaba entrando en shock de nuevo, como aquella vez, como en el pasado. 

Ernesto se sorprendió de mi cambio de actitud, ahora parecía alguien completamente diferente, su mano se vio húmeda debido a mis lagrimas que salían sin cesar como grandes rios a través de mi rostro, mi maquillaje se iba con ella y yo parecía estar muriéndome. Y en verdad lo estaba.
Él aprovecho apara besuquearme, no podía defenderme estaba indefensa. Me sentía de nuevo en manos de aquellos hombres del pasado, les tenia mucho miedo.
Un miedo tan grande que me paralizaba  Podía sentirlo tocarme y besarme pero yo solo me veía atada  a una silla siendo golpeada y un arma que me atravesaba el alma. Llore aun mas fuerte no podía parar, quería irme, quería huir pero los monstruos del pasado me atormentaban.

Tom no había oído ruido asi que pensó que tú no estabas ahí, camino algo lento alejándose del lugar pensando que quizás habías regresado a casa después de él haberse tardado tanto.

Entonces en una distracción de Ernesto por su lujuria de hombre, aprovechaste para empujarlo de encima de tuyo. Te levantaste rápido y gritaste en auxilio.

Tu: ¡TOM! ¡ESTOY AQUÍ! ¡ESTOY AQUÍ! ¡¡¡ AYÚDAME!!!

Grite con todas mis fuerzas tomando mi vestido que caía de mi cuerpo al estar roto.
Tom al escucharte corrió rápidamente hacia el lugar de nuevo, intento abrir la puerta pero no podía,

Tom: ábreme (tu nombre) ¿Qué pasa? –desesperado-

Te giraste a ver a Ernesto que estaba por abalanzarse sobre ti

Tu: ¡ ALÉJATE DE MÍ! –gritaste aterrada.

Tom al escucharte decir eso, supo que no estabas sola. Comenzó a golpear la puerta para derribarla.

Ernesto: solo debías ser buena y dejarte tomar ¡estúpida! ¿era tan difícil?

Temblabas del miedo, caminaste hacia atrás mirándolo como estaba que ardía en furia, tenias mucho miedo pero de pronto viste una botella sobre una mesa, corriste hacia ella pero Ernesto te tomo de la cintura. Entonces giraste con la botella en mano y lo golpeaste en la cabeza

Ernesto:¡AUCH, PERRA!

El cayó al piso y tu corriste a la puerta, la golpeaste rogándole a Tom que te salvara. Los segundos corrían y él seguía intentando abrir la puerta. De pronto Ernesto te toma de nuevo golpeándote contra un estante, te había dolido el golpe pero aun asi lo miraste de nuevo como se acercaba para besarte,ese hombre estaba loco y lleno de furia.
Y eso no era para nada bueno. 

Entonces la puerta dio de sí, y Tom al entrar se encontró con la peor escena. Al verte forcejear contra Ernesto corrió en tu auxilio tomándolo de los hombros y empujándolo al piso.

Tom: ¡suéltala imbécil!

Estaba furioso y asqueado de lo que habían intentado hacerte. Ernesto lo miro desde el piso sonriendo

Ernesto: vaya que eres rápido, crei que mi esposa te entretendría mas

Tom solo lo miro fulminante con la mirada, mientras utilizaba su cuerpo de escudo en tu ayuda quien temblabas lloriqueando aterrada por el miedo de los recuerdos y sucesos.

17 de diciembre de 2012

Mision no.18 Celos, malditos celos


Debajo de tu blusón llevabas un short negro pero que era corto.
Entonces Tom habló.

Tom: sube al auto

Y se giro sin decir nada mas, te sonreíste muy feliz dando un pequeño brinco y caminaste hacia donde te había dicho. Esta vez los dos vivirían una grandiosa aventura llena de adrenalina y excitación, juntos.


Capitulo 18


Era momento de la carrera, había otros 4 autos mas aparte del de Tom, él miraba concentrado hacia el frente apretando el volante  Tú mirabas curiosa por la venta los rostros de los demás corredores, todos parecían estar igual de concentrados.

Tom: ¿esta segura de esto? Mira que mami no estará para consolarte cuando llores.
Tu: pues no la necesito ahorita, es mas ni la recuerdo y ten por seguro que el miedo también se me olvido.

Lo dijiste muy ruda, a lo que Tom dio una pequeña sonrisa sin mirarte. Abrochaste tu cinturón de seguridad y te tomaste de la puerta levemente por si al caso lo ocupabas. Frente a ustedes Rick se encontraba, acomodado para quedar entre dos autos y no estorbar al inicio, miraron como tenia una pañoleta roja en su mano en cuanto el la bajara la carrera seria comenzada.

Tu pulso comenzó a acelerarse cada vez que esperabas ver su mano bajar, apretaste tus dientes entre si, y esperaste. De pronto el pedazo de tela cayó y solo pudiste sentir la presión del acelerador pegándote al asiento  sin embargo resististe y miraste concentrada el camino. Todos los carros iban separados por centímetros. Veías como Tom cambiaba de velocidad dependiendo del momento en que necesitara alguna específicamente. Guardaste silencio y te dignaste a observar.

Habían logrado colocarse en el segundo lugar pero un auto que venia detrás de ustedes golpeo su parachoques trasero, sus cabezas rebotaron un poco a lo que Tom dijo una maldición. El auto que venia detrás logro colocarse a su lado y en una calle de un solo carril los empujo a ustedes, a lo que Tom tuvo que frenar rápidamente si no querían terminar estrellados contra una pared.

Tom: ¡MALDITA SEA! –furioso-

Metió cambio de velocidad, reversa y de nuevo otro cambio y arranco de nuevo, lo que mas le molesto fue que ahora iban en ultimo lugar. Te había parecido una jugarreta sucia ese golpe pero pues eran carreras callejeras y no había reglas. Miraron como otro auto no tuvo tanta suerte y termino incrustado en un poste. Por suerte nadie resulto herido. Otro término con una llanta ponchada luego de ser aventado a una salida de autoservicio la cual tenía púas para que nadie entrara por ahí.

Quedaban solo 3 autos incluyéndolos, los primeros dos se seguían golpeando por sacar al otro del camino mientras que ustedes intentaban alcanzarlos. De pronto hablaste.

Tu: da vuela en ese callejón!
Tom: ¡¿Qué?! –extrañado-
Tu: ¡tu solo sa la vuelta ahí! –le apuntaste-

Tom resongo pero a pesar de todo te hizo caso.

Tom: nos perderemos, no se ni porque te hize caso
Tu: cállate, solo sigue hasta que salgas de nuevo a la calle
Tom siguió y era cierto volvió a salir en una calle solitaria.
Tom: ¿ahora?
Tu: debes entrar ahí

Le apuntaste un edificio en construcción

Tom:¿estas loca? –sorprendido-
Tu: un poco – sonríes mirando al frente-

Dudo algunos segundos pero no podía darse tampoco la gran hora de pensarlo asi que lo hizo, le dijiste que fuera rápido porque debían pasar muchos topes, y en efecto fue un camino muy alocado. En una de esas vieron una rampa de tierra que pasaban a un lado del esqueleto de la construcción. Tom pensó en detenerse pero todo cambio cuando le dijiste que acelerara, cambio velocidad y subió a 150 lo cual ya era rápido, pero no había marcha atrás. El auto volo por sobre los cielos de nuevo pero volvieron a caer del otro lado sanos y salvos. Ambos dieron un gran grito de felicidad mientras reian de lo divertido que había sido.

Tu: ¡sí! –gritaste-

Salieron del otro lado de la avenida, los dos autos pasaron frente a ustedes y rápidamente los siguieron de cerca. Estaban en segundo lugar junto a un auto amarillo, el mismo que hace unos metros atrás los había golpeado de lateral.

Tu miraste el auto y te diste cuenta que venia de nuevo con la misma intención.

Tu: ¡TOM NOS VA A GOLPEAR! –gritaste-

Al mismo tiempo dio un frenazo y solo pudieron ver al auto pasar por frente a ustedes golpeando de costado una toma de agua para bomberos. Aceleraron de nuevo y alcanzaron al primer lugar, 
iban mano a mano con ellos muy presionados ya que la llegada se veía muy cerca.

Tom: es ahora o nunca –sonríe- agárrate fuerte –te miro-

Asentiste y te tomaste de la puerta y el asiento, entonces él presiono un botón verde y el nitro se dejo sentir. El auto avanzo aun mas rápido y ambos dieron una pequeña sonrisa.

Las luces se vieron cercanas y para cuando menos lo notaron el auto ya se había detenido y todos corrian a felicitarlos por su victoria, estabas que no te la creias esa sobre-adrenalina te había hecho sentir cosas que nunca habías sentido.

Emoción, miedo y excitación de la buena, te sentías alguien diferente. Alguien mas libre.
Salieron del auto para ser felicitados a Tom, Rick le entrego el dinero del premio. Ambos sonrieron, tu recibiste una chaqueta de cuero negra y en la espalda el bordado del signo de la banda a la cual todos pertenecían especializada en este tipo de peleas, te la había dado la novia de Rick para hacer valer la participación femenina en este tipo de carreras.

Era algo normal tu regalo pero sin embargo te sentías especial, sentías que pertenecías a algo y que tenías la aprobación de muchos. Miraste tu chaqueta y luego miraste  a Tom que te veía sonreír  entonces sonreíste con él y de un gran salto, brincaste a sus brazos dándole un gran abrazo el cual al principio le sorprendió, pero después te tomo de las piernas para que no cayeras mientras se abrazaban.

Unas horas mas tarde regresaban a la casa, eran las 5:30 de la mañana y tu yacías dormida recargada en la puerta del auto, Tom te miro y solo siguió conduciendo. Al llegar  a casa te tomo en sus brazos y subió contigo a tu habitación donde te recostó en tu cama, coloco tu chaqueta en una silla cercana y te cobijo. Te miro por algunos segundos y después salió de ahí para darse un baño y dormir.

Desayunabas algo de cereal con leche mientras mirabas la cerámica del desayunador en la cocina, estabas algo adormilada ya que la noche anterior había sido agotadora. Sin embargo recordabas aquella sensación de la adrenalina recorriendo por todo tu cuerpo, incluso en lugares donde ni siquiera la luz del día había tocado. Lugares muy íntimos lo que causo que tus mejillas se sonrojaran debido a los pensamientos que pasaron por tu mente. De pronto escuchas que alguien entra a la cocina, despiertas de tu trance y ves que Tom venia también algo adormilado para desayunar.

Tu: buenos días – sonríes-

Pensabas que las cosas después de ayer serian diferentes, es decir arreglar las cosas entre ustedes 
como personas civilizadas, en realidad esperabas llevar la fiesta en paz. Tom te miro de reojo y saco algo de leche del refri, después coloco agua a hervir. Empezaste a pensar que nada cambiaría entre ustedes solo por una simple carrera, pero luego el se recargo en el desayunador contigo y te miro.

Tom: ¿Cómo supiste lo del atajo?

Te encogiste de hombros

Tu: simple. Cuando iba en camino le pregunte al taxista si sabia de rutas alternas o atajos y me dijo algunos –probaste cereal-
Tom: fuiste muy inteligente ¿lo sabias? –sonrie-

En ese mismo instante la sangre se te subió a la cara. Tom ¡¿ sonriéndote?! Vaya el mundo se acabaría pronto.

Tu: a…a…gracias –sonries-
Tom: y buenos días, para ti también

Se quita de la mesa y va donde el agua hirviendo ya que estaba lista, la toma y se prepara un buen café para alejar el sueño restante.

Querías seguir hablando con él, pero en eso entra Bill y los mira. Estabas comiendo aun cereal y detrás de ti recargado en la barra donde estaba la estufa se encontraba Tom, bebiendo de su café.

Billl: vaya ustedes dos juntos ¿y sin gritarse? –desconcertado-

Ambos se encogieron de hombros

Bill: miren que han amanecido muy extraños –sorprendido-
Tom: simple cortesía

Y camina dejándolos solos, miraste a Tom todo el camino sonriendo para ti misma al saber que ya podían hablar entre ustedes sin pelear.

Después de terminar el desayuno rápidamente dejaste el plato en el lavabo y corriendo como niña pequeña, tomaste velocidad a tu recamara. Al entrar cerraste la puerta y corriste dentro del armario, cerraste las puertas y ahí dentro te sentaste en el suelo y gritaste de emoción.

Tu: AAAAA!!!! Oh por dios! Oh por dios! ¡me sonrió! –Hiperventilando-

Estabas que te retorcías de la felicidad como un gusanito, reias y sonreías feliz mientras recordabas lo bueno que te había pasado.

Tu: uf! Es tan lindo cuando sonríe –suspiras-

De pronto te das cuenta que estabas encerrada en tu armario hablando sola. Cosa que no hacia ninguna persona razonable pero necesitabas privacidad y un lugar para poder gritar donde nadie te escuchara. Luego de que se te pasara la alegría abriste las puertas arreglaste tu cabello y te tranquilizaste.

Tu: es cierto, el convivio

Unas horas después yacía arreglándome, puesto que les había dicho a los chicos sobre la comida a la cual nos habían invitado por la junta de  vecinos. Me parecía algo incomodo ir a la casa de Ernesto y Lucia, pero iria con Tom asi que no abría problema. Bill y Gustav habían decidido quedarse para crear una tipo “noche de chicos” aunque no noto la diferencia puesto que son unos solterones y siempre estaban solos en casa.

De pronto tocan a tu puerta, era Tom

Tom: (tu nombre) ¿ya estas lista?
Tu: un momento, ya bajo –dijiste tranquila-

Después de tu respuesta, Tom baja las escaleras, tranquilo y listo para salir.
Él no había tardado tanto buscando un atuendo, puesto que todo se le veía bien. Al final se había decidido por un estilo formal pero no tanto para llegar a un punto demasiado serio.


Había terminado el último retoque mi cabello, yacía en una coleta baja y algo suelta. Mi cabello caía en una hermosa cascada rojiza sobre uno de mis hombros y mi flequillo coqueto del lado contrario. Delineé muy delicadamente mis ojos y mis mejillas color melón ayudaban, labial durazno y listo. Llevaba un vestido algo formal pero bonito, lo acompañe con unas sandalias de piso para hacerlo mas casual. Un collar de perlas blancas, y listo.



Baje las escaleras tranquilamente y al bajar el ultimo escalón levante mi mirada y por una fracción de segundos nuestras miradas quedaron conectadas. No pude resistirme de verlo esperando ahí por mí. Como lucia tan radiante y espectacular a la vez con esa postura tan seria pero provocativa. Supongo que mis mejillas en eso momento ya no eran tan claras, se habían tornado en un color rojo manzana debido solo a él.
Pero luego otra voz me saca del trance.

Bill: vaya (tu nombre) –sorprendido- te ves hermosa –te miro de pies a cabeza-
Tu: gracias Bill –sonrojada-
Bill: bien, quiero que la cuides Tom y nada de manita suelta con ella, ¿ok? –mirada amenazante-
Tom: claro David 2 –jugando-
Bill: es enserio, nada de llegar tarde tórtolos. Le estaré contando el tiempo

Decía mientras ustedes avanzaban hacia la puerta oyéndolo como la típica madre preocupada.

Tu: adiós Bill
Tom: no nos esperes despierta mamá

Sonríe al ya estar a punto de cerrar la puerta, Bill le levanta el dedo de en medio en forma grosera y Tom solo rie antes de desaparecer de la casa.

Ya afuera, me sentía bastante intimidad por él. Pero no dije nada, esperaba que él empezara la platica.

Tom: recuerda que debes ser lo mas convincente en lo que digas sobre nuestro matrimonio
Tu: sí

Llevabas la mirada baja, solo podía oírlo hablándote pero no querías mirarlo. No por el momento.
Tom: no quiero que te alejes de mí, no conocemos muy bien aun a todas las personas de aquí. Espero que no haya nadie involucrado de lo que venimos huyendo, pero aun asi…

Él guardo silencio pensativo, se veía algo inquieto con respecto a esta cena pero por lo pronto solo debían actuar.

Al llegar a casa de Lucia, Tom toco el timbre mientras esperábamos me di un arreglo rápido de cabello, mire algo timida a Tom. Se veía muy bien, mire su mano indecisa de tomarla a o no, quizás a él no le gustaba eso y no quería hacerlo enojar, menos ahora que nos estábamos llevando tan bien.

Movi de nuevo mi mirada hacia la puerta algo triste de no saber que hacer pero unos segundos,  instantes antes de que la puerta se abriera, él tomo mi mano rápidamente entrelazando nuestros dedos. Sonreí pero en realidad no se si era por su tacto contra mi piel o por estar emocionada de acudir a algo nuevo y diferente a mi vida habitual.

Lucia: o vaya los Trümper están aquí, que gusto verlos – sonríe mirándolos- pero pasen sean bienvenidos

Ambos entraron, obviamente tu primero. Cuando ya estaban dentro Lucia los condujo hasta el patio trasero donde estaba ya alguna gente platicando.

Lucia: espero se sientan comodos y bien recibidos, en un momento vuelvo con ustedes. Si quieren vayan y conozcan, no se preocupen todos son buenas personas.
Tu: si, gracias

Aun tomabas de la mano a Tom quien miraba tranquilo hacia las personas que reian afuera. Cuando avanzaron caminaste primero que Tom adelantándote un poco. Cuando él iba a avanzar siente como levemente le toman el brazo, voltea y ve a Lucia sonriéndole.

Lucia: lo que sea que se te ofrezca puedes pedírmelo a mí, cariño. –Coqueta-

Y ahí fue donde Tom se dio cuenta de la clase de mujer que era. Sabía tratar con ellas y estaría feliz de seguirle el juego. Aunque claro Lucia no sabia que tan experto era Tom en ello.
Segundos después de que estuvieras afuera mirando alguien choco contigo.

-oh lo siento en verdad, no te ví…-mirándote- oye a ti te conozco pero no se de donde…-pensando dudosa- ¿eres nueva en el vecindario?
Tu: algo así, bueno en realidad me mude hace unos meses ya, pero no salgo mucho
-ah! Cierto ya se quien eres. Eres de la casa 1319 ¿verdad?
Tu: sí –sonries-
-un gusto, mi nombre es Rita y soy su vecina del otro lado de la calle
Tu: ¿la casa de enfrente?
Rita: oh no, mmm…a dos casas de esa –sonrie-

Se dieron la mano en forma de cortesía mientras sonreían.

Tu: un gusto para mí también Rita, mi nombre es (tu nombre)
Rita: oh, no eres de aquí ¿verdad?
Tu: jeje no, venimos de…-de pronto te sentiste algo confundido en que decirle respecto a ustedes, temías cometer un error- bueno mi madre era de aquí pero se mudo a los estados unidos donde se caso con mi padre y pues hace poco murió y me heredo la casa donde vivo. Bueno a mí y a mi hermano –sonries-
Rita: ¡¿tienes un hermano?! –sorprendida-

Asientes sonriéndole

Rita: ¿me lo puedes presentar? –emocionada- bueno y a un amigo de él también, es que mi mejor amiga y yo siempre salimos juntas –feliz-
Tu: { oh vaya creo que les he conseguido cita a los chicos, bueno Bill y Gustav se distraerán y creo que esta bien}  claro, de hecho un amigo de también se esta quedando con nosotros, si quieres puedo comentarles tu invitación y después te digo que dijeron –sonries-
Rita: oh vaya muchas gracias (tu nombre) este lugar puede llegar a ser algo aburrido, son mas viejitos y gente de familia. Chicos guapos y fiesteros nos faltan. ¿tu vas a fiestas?
Tu: pues la verdad no mucho
Rita: ¿Por qué? Digo eres joven y bella. Enserio, no soy lesbiana pero se admitir cuando veo a una chica muy sexy y créeme que tu lo eres –te guiña el ojo de forma de broma-
Tu: -sonrojada- jajaja muchas gracias, es que en realidad…

Pero de pronto se ven interrumpidas, por esa voz.

Tom: te dije que no te alejaras de mí

Te giras a verlo ya que se encontraba detrás de ti, notaste como la mirada de Rita se vean perpleja ante el hombre que se les presentaba. Su boca estaba abierta, sorprendida y shockeada.

Tu: oh lo siento, solo me adelante un poco. No crei que te tardaras. Mira pero conocí a alguien –sonries- Rita él es Tom
Rita: ¿tu hermano? –sonriendo emocionada-
Tu: jajaja no
Rita: buuu…que desilusión -broma-
Tu: -ries- no, él es mi esposo
Rita: ¡¿tu que?! –sorprendida-
Tu: am… sí –sonrojada sonriendo-

En verdad me sentía muy bien cada vez que la gente se enteraba que Tom era mi esposo, me hacían sentir la envidia de todos. Aunque me intrigaba que se sorprendieran por ello, ¿acaso yo era muy fea para él?

Tom: mucho gusto –sonrie extendiéndole la mano para saludarla-
Rita: el mio también –sonríe aceptando el saludo- oh vaya (tu nombre) si él es tu esposo no puedo esperar  para ver a tu hermano –rie-
Tu: jajaja sí, estoy segura que te agradaran.
Rita: espero. Bueno ire con mi amiga debe estar desesperada porque regrese, fue un gusto conocerlos y bienvenidos, espero verlos pronto –agradable-
Tú y Tom: gracias. –Sonrien-

Cuando Rita desaparece entre la gente, te giras hacia Tom mirándolo tranquila

Tu: ¿y que has visto?
Tom: por ahora nada raro, todo parece a…una típica cena de vecinos. –desinteresado-
Tu: porque eso es lo que es, daa –sonries- deberías intentar relajarte mas ¿no crees?

Subiste tus manos a través de su cuello para arreglarle la camisa, pudiste darte cuenta como Tom se coloco algo rigido por tu contacto cercano.

Tom: supongo

Luego de un rato ustedes ya se encontraban hablando con alguna gente, otras parejas para intentar dar la mejor imagen. En todo momento habías estado algo cariñosa con Tom y él contigo. Quizás él lo hacia porque asi debía, pero tu aprovechabas para serlo porque en verdad querías estar asi con él. Aunque solo tu pudieras saberlo y tuvieras que guardarte tus pensamientos. Habías notado varias veces la mirada de Lucia sobre Tom como si lo vigilara, te dio una leve molestia pero no quisiste tomarle importancia ya que tú también tenias a un acosador.

Ernesto no había dejado de mirarte ni un segundo y eso te molestaba mucho, porque era un tanto obvio ademas de que él estaba casado y tu también. No le habías dado ningún motivo para que pensara ptra cosa entre ustedes mas que simples vecinos, pero tal parecía que él buscaba algo mas de ti, lo supiste desde que varias días atrás lo había visto mirándote cada vez que salias a la piscina o a dar una simple vuelta a la cuadra. Era algo acosador y te hacia sentir demasiado incomoda.

De pronto a su plática llega Lucia, interrumpiéndolos.

Lucia: oh por favor no dejen de hablar yo solo venia a pedirte prestado a tu esposo (tu nombre)
Tu: ¿Tom? –extrañada-
Lucia: ay si es que no alcanzo algo de la alacena y Ernesto esta ocupado, es algo pequeño ahorita te lo regreso – sonríe-
Tu: pues, si el quiere

Ambas miraron a Tom y él solo se encogió de hombros en realidad no estaba muy interesado en el tema. Dejo una cerveza que traía en mano sobre la mesa y siguió a Lucia hasta la cocina. Los miraste irse y algo dentro de ti ardía…¿celos?


¡Hello! 

¿Como les ha ido pequeñas?
espero que estén bien y les agradezco su espera
me encanta que comenten, amo cada uno de sus comentarios
pero si son anónimos les pido que pongan su nombre al final, plis C;
no me gusta hablar con fantasmas xD 
Lamento la tardanza, pero cosas pasan, cosas suceden .___. 
y a veces uno se queda sin inspiración
pero en fin, ya regrese y espero les siga gustando la fic
entiendo que esten desesperadas por ver accion entre Tom y (tn) 
pero no coman ansias, ya pronto se dará el amor *.* xP
aunque creo que a las escenas de 1313 osea reden :D les bajare de tono
¿ustedes que opinan? 
bueno nos vemos despues bellas damas, se cuidan bastante y hasta la proxima!
Ciao! C:

Guns!, guns!