Agentes especiales ;)

29 de octubre de 2012

Misión no. 14 Él su romeo y ella su julieta


Abriste los ojos de plato al ver que los ojos de bill miraban directo a tus bubis (pechos, senos)

Tu: ¡¡pervertido!! –gritaste asustada-

Le metiste tremenda cachetada que hizo a Bill ver estrellitas girando sobre su cabeza

Bill: ¿Qué te pasa mujer?! –Sobandose- era mentira ¡DIOS! –Adolorido-
Tu: ¡pues eso te pasa por decir incoherencias! –gritaste avergonzada-
Bill: aucchh!... mi cachetito, me dolio –sonbandose-
Tom: ya basta de niñerías, tranquilizense –serio-

Tu y bill miraron a Tom, tu seguías cubriéndote tu cuerpo por la simple reacción aunque Bill no pudiese ver a través de tu ropa. Él sobaba su cara de tremendo golpe que le metiste pero Tom se veía algo mas serio miraba hacia la ventana como si algo malo pudiese pasar o si sospechara de algo.


Capitulo 14


Ya después de ese raro e algo incomodo momento. Cada uno tomo su rumbo, tu al ver que ya estaba anocheciendo decidiste ir preparando la cena

Tu: a ver, veamos ¿Qué tenemos por aquí? 

Comenzaste a ver los ingredientes que tenias para poder preparar una cena rica y nutriente, como tu mente se encontraba algo vacia debido a la amnesia que te quedo después de tu secuestro, pues la ejercitabas intentando memorizar recetas además de ponerla a trabajar ya que no solo porque no tenias recuerdos de nada, tus neuronas se quedarían de flojas sin trabajar. El cocinar era como un respiro y distracción relajante además sentías que ayudabas a los chicos no siendo una carga demasiado molesta.

Comenzaste a picar, moler, freir, revolver muchos ingredientes ya que querías hacer albóndigas con chipotle y arroz era algo picosito pero lo podrían soportar después de todo, eran hombres fuertes y frios ¿no?
Te esmerabas mucho en lo que hacías y esperabas que lo apreciaran.

Mientras tanto tu cocinabas Tom se encontraba en una oficina de la casa donde estaría seguro de que nadie escucharía la conversación que mantenía con su jefe David informándole de todo lo sucedido en tu estadía de protección al testigo.

David: asi que aun no hay ataques…-intrigante-
Tom: no, al parecer aun no se han dado cuenta –serio- o quizás la van a dejar en paz…
David: quizás, no podemos estar seguros, hasta pasado algún tiempo…
Tom: aunque…-misterioso-
David: ¿aunque?
Tom: hoy dia recibimos visitas de unos vecinos mujer y hombre, ella no me resulto sospechosa pero su marido actuó de una forma extraña
David: ¿de que manera?
Tom: cuando le dije que yo era el esposo de (tu nombre) su voz y respuesta resultaron algo extrañas como si supiese que no es verdad, además el trato que le dio a su mujer al irse fue bastante extraño…

El comandante David guardo silencio por algunos segundos, Tom miraba hacia el escritorio que se encontraba frente a él mientras escuchaba el sonido de la señal a través del teléfono debido a la llamada de larga distancia esperando respuesta.

David: mantenlos vigilados si están con Barton deberán tener una actitud aun mas extraña  querrán investigar mas de ustedes, intenten ser lo mas convincentes y hacerles creer que todo es verdad.

Tom: claro. ¿A habido alguna señal de los Bartonie?
David: aun no…les seguimos el rastro pero se mueven rápido además…

De pronto la conversación se vio interrumpida ya que tú habías entrado de repente a la habitación 
lo que hizo que Tom se levantara del asiento rápidamente.

Tom: ¿Qué haces aquí? –serio-
Tu: oh perdona yo…
Tom: ¡sal! –grito frio-
Tu: ¡¿disculpa?! –indignada-
Tom: he dicho que salgas de aquí!, por si no recuerdas los modales te dire uno –molesto- antes de entrar a una habitación se debe de tocar la puerta 

Te habías quedado de pie a la puerta mirándolo. Tom no se veía contento con tu presencia ahí, tal parecía que no eras bienvenida a cualquier habitación donde estuviera él.

Tu: lo siento perfección  –molesta- no sabia que estabas aquí porque créeme si lo hubiese sabido no me acerco ni a un metro de distancia de la puerta

Lo habías dicho con un tono de voz  alto y molesto ya que te estresaba que Tom siempre te estuviese queriendo mandar a gritos y no fuera una persona tranquila que hablara pacíficamente contigo, tal parecía que ni en su casa lo pudiesen soportar con tan mal genio. Rapidamente cerraste la puerta de un portazo gritando estresaba y fastidiada por el pasillo, Tom alcanzo a escucharte pero lo único que hizo fue sentarse de nuevo a tomar el teléfono y volver a colocárselo cerca del oído.

Tom: ya 
David: deberías intentar tenerle  más paciencia a la chica
Tom: maldición David ¿tu también empezaras cone so? –Fastididado-
David: ya se que nunca te ha gustado que te digan cosas malas de tu actitud pero no entiendo porque siempre quieres descargar tu furia contra ella
Tom: porque no la soporto, simplemente ¿Qué? ¿Alguien no puede caerme mal además de un asesino o ladron?

David: no, no es eso pero la chica no te ha hecho ningún daño desde que la conociste, además vamos Tom viven en la misma casa bajo el mismo techo y frente a los demás deben fingir amor, ¿no podrías intentar tenerlo un poquitín mas de paciencia? 
Tom: no –seguro-
David: bueno, en fin lo dejare a tu consideración tu sabes lo que haces aunque recuerda del odio al amor solo hay un paso –sonrie-
Tom: ¡¿Qué rayos dices?! Nunca me fijaría en esa chiquilla fastidiosa! 
David: tómalo como quieras pero por lo pronto debes de cuidar a esa “chiquilla fastidiosa” es tu responsabilidad y punto

Entonces termina la llamada dejando a Tom con las palabras en la boca, sabia que David tenia razón pero algunas veces su poca tolerancia le hacia olvidar obligaciones.
Contigo, bajabas las escaleras aun algo molesta pero sabias y debías acostumbrarte a que Tom era y seguiría siendo un ogro mal humorado, entonces viste a Bill en la sala tenia la Tv prendida mientras que en la mesa de centro se encontraban varias partes de su arma ya que se encontraba limpiándola.

Tu: hola bill
Bill: hola pequeña

Te sentaste en el sillón de junto dando un gran suspiro de cansancio y frustración  Bill te miro y sabia porque lo hacías

Bill: ¿de nuevo pelearon?
Tu: -lo miras- sí, ¿Cómo adivinaste?
Bill: no tuve que hacerlo hasta acá abajo se escuchaban los gritos y el portazo que diste
Tu: aish! Es que tu hermano es un histérico! –frustrada- te lo juro pero solo conmigo a todos trata bien menos a mi ¿Qué es lo que le hice para que me odie?

Bill: mmm…pues quizás no debería decirlo pero…-guardo silencio de indecisión-
Tu: ¿Pero que? ¿Pero que? –curiosa-
Bill: pues, mira. Antes de que tu aparecieras en nuestras vidas Tom no tenia a nadie con quien estar; es decir una relación y todos decíamos que debía intentar formar familia y alejarse un poco de las armas y la maldad
Tu: ¿y?
Bill: bueno pues que Tom lo había hecho, encontró a una chica llamada Paulina ellos…ellos…-no encontraba la palabra para decirlo- bueno ellos se complementaban y se volvieron novios
Tu: sigo sin entender que hice yo
Bill: es que creo que mi hermano ya se había hecho a la idea y realidad de empezar una familia con ella pero luego apareces tú y arruinas todo
Tu: ¡¿yo?¡ -confundida-

Bill: sí, Tom termino con Paulina después de enterarse que debía venir a Alemania a cuidarte y hacerse pasar por tu pareja y digamos que él no estaba 100% seguro de hacerlo y el tomar esa decisión si le causo gran molestia
Tu: pero yo no lo obligue a que viniera, bien pudo haber sido cualquier otro agente
Bill: lo se, pero a David se le metió la idea en la cabeza y si él dice algo pues tenemos que hacerlo
Tu: entonces debería odiar a David y no a mi ¿no?
Bill: supongo –encogió sus hombros- pero es Tom y nunca sabrás como responderá

Fue entonces cuando comprendí que en realidad yo nunca podría llevarme bien con Tom eramos como agua y aceite nunca nos hallaríamos juntos. De eso estaba segura.
Luego de esa platica con Bill nos encontrábamos cenando todos juntos, bueno en realidad nosotros sí lo hacíamos, mientras que Tom. 

Él se encontraba hundido en sus pensamientos de quien sabe que. Yo lo miraba con algo de recelo en mis ojos pensando en lo que él podría estar pensando.

Tu: {de seguro piensa en su noviecita esa –molesta- claro ella es la santa y yo soy el demonio que vino a separar a los perfectos amantes, ella su Julieta y él su romeo pf! Que tonterías no puedo creer que me culpe por algo que ni yo sabia. Es un idiota}

No podía evitar masticar mi comida algo rabiosa de todo lo que estaba pasando pero luego la voz de Gustav me saco de mis pensamientos.

Gustav: vaya (tu nombre) esto te quedo delicioso, nunca lo había probado
Tu: ¿enserio? – Sonreíste- gracias que bien que les gustara
Bill: por supuesto que sí yo pediré segunda ronda –sonriendo con algo de salsa en su lado izquierdo del labio-
Tu: por supuesto aun queda más 

Me sentía feliz de que los chicos me ayudaran con esto de la buena vibra me alegraban mucho sus palabras alentadoras sobre mi toque en la cocina, mientras Tom seguía sin probar bocado.

Bill: vaya Tom tienes que probarlo (tu nombre) cocina delicioso
Tom: ¿a si? Que bien –indiferente miraba su celular-

Maldito! Lo hacia a propósito  Se los juro. Tal parecía que su trabajo era cuidarme pero al mismo tiempo hacer un infierno mi vida. No dejaba de ver ese celular, no se que era lo que lo entretenía tanto pero me enfurecía.

Gustav:-deberías probarlo, se ve que se esforzó
Tom: Gustav si quisiera morir fácilmente me dispararía en vez de esperar que algún veneno o malestar estomacal me maten lentamente

Y esa fue la gota que rebaso el vaso, vaya que Tom si se estaba pasando de la raya y a mi ya me estaba fregando la mad…mandarina en gajos! 

Tu: pues mire princesita si no le gusta mi comida no es mi problema si te quieres morir de anoréxico mejor para mi! –Furiosa- asi no tendría que soportar su estúpida existencia
Tom: óyeme!  A mi no me hablas de esa manera –molesto.
Tu: yo hablo como se me da la gana a personas como tu que no sepan valorar los esfuerzos  de los demás queriéndolos volver unos amargados como ellos!

La situación se había puesto tensa ya que los dos se habían levantado de sus asientos y se gritaban por sobre la mesa, igual de fuertes, igual de retadores e igual de furiosos.

Tom: uy! La princesita esta enojada solo porque no le dicen lo perfecta que es su comida 
Tu: no!, no es eso. Por mi puedes decir lo que quieras pero no te voy a estar permitiendo que solo la agarres contra mí, ni que tampoco me estes humillando cada vez que se te da la gana! –gritaste-
Tom: pues vete acostumbrando porque asi soy yo y vamos a estar un largo rato soportando nuestras indiferentes actitudes
Tu: PUES EN ESE CASO PREFIERON INGNORARTE! 

Aventaste la servilleta a la mesa caminando hacia las escaleras.

Tom: COMO QUIERAS FIJATE!
Tu: por una vez en tu jodida vida di algo que verdaderamente valga la pena! ESTUPIDO!
Tom: LOCA!

Se gritaron por ultima vez ya que tu habías subido a las habitaciones muy molesta mientras que 
Tom se sento de nuevo frustrado de todo.

Bill: hay Tom….-descepcionado-
Tom: ¡¿Qué?! –respondo enojado-
Bill: olvidalo, estas de un humor

Y mejor él y gustav se fueron de ahí dejando a Tom solo. En realidad el agente Tom había estado algo bipolar estos días, ni el mismo se entendía pero sabia cual era el problema de todo, él sabia muy bien que cada vez que te veía un rencor interno despertaba. Te tenia resentimiento, pensaba que eras un chica muy creida y orgullosa que nunca aceptaba que se equivocaba además te culpaba de todo.

Tomo su celular de nuevo quedándose solo en el comedor, comenzó a distraerse de nuevo en el, sentía como la furia le hervía por dentro pero intentaba controlarse.
Habian pasado 1 mes desde mi estadia en Alemania con los chicos, era divertido no puedo negarlo pero cada dia era un martirio al mismo tiempo. Siempre que Tom y yo nos encontrábamos era una pelea que terminaba en gritos oyéndose por toda la casa, cada cosa que hacia uno le molestaba al otro. Osea si Tom hacia algo a mi me molestaba y si yo hacia algo a el también le daba enojo. Entonces era una historia sin fin.

Miraba por la ventana viendo como la gente iba y venia, algunos niños jugaban en sus patios, corrian por la calle felices, todos menos yo. Me sentía como un ave encerrada en su jaula por su seguridad ¿pero que clase de vida seria esta si no la estoy disfrutando? Es lo mismo a estar en coma como hace tiempo atrás, el tiempo no perdona y conmigo no será la excepcion, si pierdo mi juventud y fortaleza además de belleza ya nunca volverá.

Pero no podía hacer nada, los chicos nunca me dejaran salir ellos dicen que no debo porque podrían seguirme hasta aquí, pero es algo injusto ya que ellos salen cuando quieren y yo debo esperarlos todos los días. 

Hace unas semanas atrás Tom ha estado muy raro empezó a ignorarme como si yo no existiera ni viviera en esta casa, reparo su auto y cada vez que puede sale en el volviendo hasta tarde. Bill no le pregunta nada, Gustav tampoco y obviamente yo no lo haré.

De pronto escuchas que la puerta se abre, Bill venia bajando las escaleras en ese mismo momento y los dos se dirigen a ver, de pronto ven que era Tom pero no el mismo de hace unos meses, este era diferente.

Bill: vaya Tom ¿Qué te paso?

Yo lo mire sorprendida pero no dije nada

Tom: solo hice algo diferente conmigo –normal-
Bill: pero vaya, pareces…-no encontraba las palabras-
Tu: un cholo malandro –indiferente-

Y era algo así aunque debo aceptar que se veía sexy muy diferente al Tom de antes, su cabello ya no estaba suelto ni era tan rubio ahora lo traía negro y su cabello estaba trenzado y en su frente una banda negra se dejaba apreciar, sus ropas no eran tan anchas pero aun guardaban aquel estilo rapero que encantaba al ojo femenino, el “chico malo” mejor dicho.

Tom me ignoro y yo solo me cruce de brazos para irme de ahí como si no me importara aunque quisiera quedarme ahí viéndolo todo el día apreciando su belleza.

Tu: oh por dios debo de reaccionar, reacciona (tu nombre) ¡reacciona! –y me di una cachetada- auch! Creo que el pellizco era mejor manera…-te sobaste la mejilla-

Me fui a mi habitación y ahí me encerré hasta que anocheciera, no tenia nada que hacer así que no había problema. 
De pronto empece a soñar, soñaba algo vivido no veía a ningún personaje ni nada. Era como si yo estuviera presente, eran mis ojos los que veían no los de nadie mas.

Era raro, algunas cosas se veían borrosas, los rostros de las personas eran irreconocibles por mas que lo intentara no lograba identificarlos pero tal parecía que yo no les temía es mas, estaba cómoda con ellos.

~~~~~~~

-vamos (tu nombre) es hora de irnos
Tu: wii! Con los abuelos – sonreías-
-no, con los abuelos no
Tu: pero ¿Por qué? Yo los quiero ver no quiero ir a ese estúpido Miami
-¡señorita! No digas groserías
Tu: pero yo quiero a mis abuelos –querías llorar-
-no, entiéndelo ya los veras en año nuevo pero esta navidad será en Miami
Te colocaste el cinturón del lugar donde estabas sentada, no identificabas si era un auto o avión pro podías sentir el enojo ardiendo dentro de ti además de la tristeza por no poder ver a tus abuelos

~~~~~~~~~


Abriste tus ojos reincorporándose a la habitación, miraste que todo estaba en oscuridad y solo algunas luces de la calle entraban por tu ventana, respiraste algo agitada como si aquel enojo hubiese sido muy real.Solo miraste las sabanas pensando.

Tu: {¿Qué fue eso?...seria quizás un pequeño y vago recuerdo…pero no pude ver el rostro de nadie o tan siquiera algo que me dijera alguna pista…}

Suspiraste algo frustrada y cuando estabas por recostarte de nuevo, escuchaste un ruido como de la puerta del garaje abriéndose, te paraste rápidamente de la cama corriendo al balcón para ver quien era.

Sigilosa miraste y pudiste ver el auto de Tom saliendo de la casa.

Tu: {vaya ¿A dónde ira?....}

Seguiste mirando hasta que el auto salió a la calle, ya de ahí pudiste ver bien que era Tom el que conducía y no era un robo. Fue extraño ya que iba solo, se le veía tranquilo.

Tu: {mmm…¿Qué se traerá entre manos? Ese Tom no es de mucho fiar
(confianza)...}

Cuando ya se había ido te paraste normal en el balcón mirando la calle pensando, luego volviste a entrar a tu recamara, te sentaste en la cama cobijándote un poco las piernas miraste el reloj y marcaba la una de la mañana, eso era muy tarde para salir a resolver un asunto policíaco

Tu: no entiendo -empezaste a imaginar-…y si Tom esta con los que me secuestraron y planea devolverme –te asustaste- no, no lo creo además los chicos no se lo permitirían –pasaste saliva preocupada- ¡cierto! Ellos deben saber de las salidas de Tom aun mas Bill por ser su hermano, aunque si le pregunto me vere como una chismosa –mordiste tu labio- ay no se que hacer

Te recostaste mirando al techo frustrada, luego de varios parpadeos el sueño comenzó a vencerte y caíste redondita de nuevo en el mundo de los sueños.

Al día siguiente cuando te levantaste…

3 de octubre de 2012

Misión no.13 Extrañas visitas


Todos miraron como Tom solo lo decía por decir, bajaste tu mirada hacia tu plato y solo seguiste comiendo mientras bill y gustav solo negaron con sus cabezas.

Ya después terminan y los chicos lavan los trastes sucios, mientras subes a tu habitación y te colocas una pijama, sales un momento al balcón y miras las estrellas de la fresca noche.

Tu: vaya…sola en el mundo…me pregunto si tendre hermanas o hermanos…cómo será mi recamara, ¿Qué bandas me gustaran?, ¿tendre un perro llamado pancho?...-das una risita y suspiras desesperada- ay no lo se, ¡no lo se!, lo único que tengo ahora son 3 policias y una estancia por no se cuanto tiempo en Alemania, vaya vida la mia –desesperanzada- 

Después cepillas un poco tu cabello y te recuestas para dormir.


Capitulo 13


El sol entraba por tu ventana, intentabas ignorarlo cubriéndote con tu colcha, no tenias muchas ganas de levantarte. Aun y si por tí fuera pasarías todo el resto del día en la cama pero habías ruidos que no te dejaban, primeramente era el de un estéreo a casi todo volumen con música punk rock donde la batería y guitarra eléctrica hacían vibrar los vidrios, luego fue el sonido de pesas y maquinas de ejercicio y cuando esos ruidos cesaron escuchaste el ruido de un destornillador, un taladro, un auto encendiendo y apagando y cosas de ese tipo.

Tu: ¡¡genial! –sarcasmo- Si no es la música, son los aparatos de deporte y si no es eso, es la gente de la calle arreglando sus autos y bien al final no dejan que uno duerma tranquilo –malhumorada-

Te levantaste algo desganada arrastrando tus piernas al baño donde te diste una ducha despertadora, al salir te colocaste algo sencillo un pantalón rojo de mezclilla, blusa de tirantes gruesos  holgada y bajo de esta una negra pegada al cuerpo que no dejase que se viera tu brasier ya que la otra era bastante delgada y con rasgadas de decoración, unos converse negros y tu cabello suelto sin maquillaje ya que no lo necesitabas, eras bonita por naturaleza.

Bajaste normal y sencilla al llegar a la cocina te serviste algo de cereal, te sentaste y antes de probarlo viste que Tom entro por la puerta de la cochera que daba hacia la cocina limpiándose las manos tal parecía que él era el que estaba reparando un auto.

Tu: buenos días – sonreíste-

Pero él solo te miro de reojo y saco una botella de agua para después irse de ahí como siempre frio e ignorándote

Tu: ay si buenos días (tu nombre) ¿Cómo amaneciste?, muy bien Tom gracias por preguntar, un poco jodida por tu maldita actitud de mamón! Engreído pero bien ¬¬

Te respondías molesta haciendo un monologo, luego entra Bill y te ve hablando sola

Bill: amm...(tu nombre) ¿con quien hablas? –confundido-
Tu: con mi amigo imaginario –mirando tu plato-
Bill: si claro, hagamos como que nunca pregunte y nunca vi nada –asustado-
Tu: pf! tranquilo Bill los golpes no me hicieron perder ningún tornillo pero tu hermano si que logra ser siempre el ganador de los mas serios y fríos –enojada.-
Bill: ¿Tom? Ay sí, el siempre es así querida, no le gusta mucho socializar, ni las fiestas o esas cosas, para él las armas, bombas y maleantes es lo único en la vida.

Decía mientras se sentaba frente a ti en la mesa, bebía algo de café negro para despertar bien.

Tu: ¿es enserio? Y no tiene novia, ¿esposa u algo?
Bill: tenía…pero luego apareciste tu y Tom tuvo que dejarla para cumplir con la misión de cuidarte
Tu: ¿entonces me odia por echar su vida a perder?
Bill: no. No creo... quizás sí, las mas seguro es que asi sea pero no se
Tu: no ayudas Bill ¬¬ -murmuraste entre dientes enojada-
Bill: jaja solo ignóralo pequeña esta en sus días – sonríe.

Después solo veo como Bill sale del lugar algo sonriente, la verdad es que contando las veces que él me ha sonreído son unas 30 mientras que Tom solo 2 me ha dado y es solo para molestarme,  en fin son mis niñeros y no puedo hacer mas.

Después de que terminaras sales al jardín y respiras algo del fresco y mañanero aire, luego te dio curiosidad lo que hacia Tom y como buena samaritana fuiste a hablar con él tan siquiera para que su relación no fuera tan tediosa y tensa.

Saliste a la cochera y no lo viste te parecía extraño ya que estabas segura que estaba aquí, de pronto sientes que algo rosa tu pierna instantáneamente la levantas cerrando tus ojos con tus brazos en tu pecho dando un fuerte grito.

Tu: AHHH!!! –Cerraste los ojos-

Y luego oyes un PUM!

Xxx: auch! Rayos ¡(tu nombre)! ¡No grites mujer! –Molesto sobándose la frente-
Tu: ¿Tom?, lo siento – mordiendo nerviosa tu labio-
Tom: ¿lo siento? Solo eso puedes decir después de que hicieras que me golpeara con el auto en la frente todo por tu grito de niña
Tu: ¡aish! ¡Perdón! ¡¿si?! ¡No te había visto! –molesta-
Tom: ¡ag! como sea ¿Qué quieres?

Limpiándose las manos ya que las traía algo negras por el auto.

Tu: nada solo venia a ver que hacías
Tom: bueno ya viste, ya puedes irte –frio-
Te dio la espalda mientras buscaba algo en la caja de herramientas.
Tu: ok, ya basta –harta- estoy cansada de tu actitud fría hacia mi, si tienes un problema conmigo solo dímelo a la cara ¡¿quieres?! –Molesta- y no me trates de la patada como si fuera un perro ¬¬
Tom: mira niña no sabes de lo que hablas 

Avanzando hacia el auto mientras lo seguía revisando.

Tu: ¡claro que lo se! Desde que nos conocimos has sido un pesado conmigo y en verdad no te entiendo
Tom: porque no hay nada que entender

Se deslizo debajo del auto con esa tabla para mecánicos, solo podías ver sus piernas debajo de este.

Tu: ¡claro que si! Tú me odias por alguna razón y no lo entiendo

Se desliza de nuevo para verte

Tom: es que tu si que eres testaruda –fastidiado- no te odio a ti, odio al mundo entero, no me interesa ser tu amigo, ni conocido, ¡¿entendiste?! O tu dañado cerebro no lo entiende

Golpe bajo hacia ti

Tom: solo vete mujer y deja de molestar, después que esto termine no nos volveremos a cruzar las caras

Se volvió a deslizar debajo del auto, tu lo miraste algo triste querías llorar por sus palabras pero no lo hiciste no le darías ese gusto por mas frió y malo que sea contigo.

Tu: ¡ojala y el auto te aplaste!

Caminaste saliendo de ahí muy enojada por su trato hacia ti, no sin antes darle tremendo empujón a la puerta para que se azotara y Tom al asustarse se golpeara de nuevo la frente con el auto.

Tu: ¡asih!! ¡Es un estúpido! No lo soporto, yo solo intentaba ser buena –molesta- quería llevarme la fiesta en paz pero como él es un grosero que no soporta que los demás seamos felices…

Caminaste hacia la sala de estar donde cruzaste tus brazos intentando calmar esa furia que te recorría por dentro al ser maltratada por él. 
Te encontrabas frustrada, molesta y algo fastidiada con la ctitud del agente Tom, te  resultaba mas fácil razonar con un enfermo mental que con él, tan siquiera el enfermo no te gritaría que eres un estorbo o te correría de donde estuvieran.

En fin con esa actitud por parte de él,  estabas descubriendo características de tus sentimientos, ahora ya sabias que en tu pasado habías sido una persona con mucho orgullo, la cual no soportaba que la humillaran o la hicieran sentir menos que los demás.

De pronto escuchas que alguien llamaba a la puerta, te pareció extraño ya que no conocían a nadie del vecindario y tampoco nadie sabia quienes eran o por qué estaban ahí, te levantaste dudosa de atender al llamado pero la persona de afuera seguía insistiendo tocando el timbre y puerta repetidas veces.

Caminaste indecisa y algo extrañada, te detienes un momento. Luego escuchas que alguien te hablaba.

Bill: ps!...ps! (tu nombre) –susurro-

Lo miraste que se encontraba desde las escaleras un poco escondido con su arma en mano por si el caso lo ameritaba

Bill: se cautelosa –susurro de nuevo-

Asentiste con la cabeza para después volver a ver quien era, los ruidos habían cesado pero por debajo de la puerta se veía la sombra de alguien moviéndose, entonces giraste la perilla y lentamente abriste, la luz del sol te lastimo un poco la mirada, entrecerraste tus ojos y con una mueca de algo de incomodidad intentaste mirar a la persona.

Tu: hola, ¿se le ofrece algo?

Preguntaste amablemente al notar a la persona que llamaba

Xxx: hola –voz dulce- me llamo Lucia –sonrie- y soy su nueva vecina de aquí al lado.

Decía aquella mujer que tenia un aspecto de esposa perfecta como si hubiese sido hecha a la antigüita, un vestido de cuadros rojos y blancos el cual no era provocativo no claro que no, era algo largo y le cubría bien, ella estaba perfectamente maquillada al igual que su peinado estaba bien arreglado, sonreía ampliamente demostrando sus perfectos y blancos dientes. Solo la veías examinándola con la mirada algo extrañada por la dulce y servicial voz.

Tu: mucho gusto

No sabias que decir solo la mirabas, era algo nuevo para ti todo esto; entonces tu vecina tomo la iniciativa

Lucia: ¿sera que puedo pasar?
Tu: oh! –reaccionando- sí, claro –sonries-

Te hiciste hacia a un lado apuntando un poco con la mano para dejar que tu vecina Lucia pasara, de todas formas se veía amable no creías que pudiera pasar algo malo

Lucia: vaya, bonita casa

Admiraba cada rincón de la entrada principal

Tu: si claro

Miraste las escaleras donde habías visto anteriormente a Bill, pero él ya no se encontraba ahí
Las dos estaban frente a las lujosas escaleras, Lucia gira aun manteniendo esa gran sonrisa de perfección que asustaba un poco.

Lucia: mira cocine un pay, para darles la bienvenida al vecindario

Miras y en efecto lo que traía en las manos era un pay al cual no le habías prestado mucha atención anteriormente.

Tu: gracias que amable de tu parte
Lucia: sí lo se –sonrie-

Al oir a Lucia decir esas palabras con tanto ego te extrañaste un poco pero preferiste ignorarlo, tomaste el pastel en tus manos y proseguiste a caminar hacia la cocina, Lucia te siguió aun admirando la decoración del lugar.

Ya en la cocina colocaste el pastel en la barra central donde había sillas grandes para sentarte y desayunar, Lucia jaló una silla y se sentó mientras aun seguía sonriéndote.
Te parecía demasiado aterrarte la forma en la que mantenía esa sonrisa como si el mundo fuese rosa y la vida sabor dulce, pero pensaste que era por estar en un nuevo país quizás asi eran las costumbres de aquí.

Lucia: y dime ¿vives aquí sola?

Te encontrabas buscando algo distraída un cuchillo para cortar el pay y cuando Lucia te pregunto, 
la miraste mientras introducías el filo de este en el pan.

Tu: no, vivo con…

Pero no terminaste su frase ya que las dos escucharon como el sonido de la puerta que llevaba al garaje se hizo presente. Siguieron con la mirada aquel ruido, pudieron notar al agente Tom. Lo miraste normal ya que aun te encontrabas algo resentida con él, pero Lucia fue algo mas diferente a la imagen que aun tenia Tom venia algo sudado. No un sudor que te da asco, no. Eran pequeñas gotitas sexys que recorrían su hermoso rostro, traia una playera blanca pero sin mangas era por decirlo asi de tirantes, de esas que utilizan algunos hombres debajo de sus camisas, esta le quedaba muy bien ya que era delgada y dejaba ver que el agente Tom tenia un buen cuerpo, ademas de deseable para cualquier mujer

Lucia: {¿y ese bombón ¿Quién es?} – Sonríe ganadora-

Tom entra sin notarlas dirigiéndose directamente al refri donde tomó otra botella con agua se giro abriéndola para después beberla. Tu ya lo habías dejado de ver ya que lo odiabas y no te interesaba lo que él hiciera, pero en cambio Lucia no podía quitarle el ojo de encima.

Tu: Tom, tenemos visitas. Ella es Lucia la vecina de aquí al lado
Lucia: mucho gusto –sonrio-

Ella se levanto rápidamente estirando la mano para estrecharla con la de él, Tom dejo de beber el agua y te miro, luego a Lucia que sonreía felizmente como si lo conociera de años.

Lucia: me llamo Lucia y soy su vecina de aquí al lado por si algo se ofrece

El tono en el que ella lo había dicho, a Tom le pareció muy extraño casi como coqueteo

Tom: si…gracias –extrañado-
Lucia: me imagino que deben ser hermanos muy unidos para vivir aquí solos ustedes dos –sonrie interesada-
Tú y Tom: no somos hermanos 

Se miraron al decirlo iguales

Lucia: ¿a no? –Confundida- ¿entonces?
Tu: estamos casados –simple y sin importancia-

En ese momento a Lucia se le hicieron ojos de plato no podía creerlo te miraba luego miraba a Tom y no lo creía era algo como que imposible o difícil de digerir

Lucia: me están tomando el pelo ¿verdad? –Incrédula-
Tom: no, claro que no 

Comienza a caminar hacia tí

Tom: llevamos 1 año juntos ¿vedad amor?

Y te pega una nalgada, lo que hizo que te pusieras roja de la cara y miraras sorprendida hacia la nada, no sabias la razón por la que Tom lo había hecho pero fue muy extraño además de que invadió demasiado tu privacidad, tomaste el cuchillo mas fuerte y miraste asesinamente a Tom

Tu: sí –apretando tu mandíbula- somos marido y mujer – sonríes con Lucia- ¿Por qué no lo crees?
Lucia: porque no se, no parecieran…compatibles o que se pudiesen haber fijado entre ustedes
Tom: si fue extraño –te dio una mirada intrigante recordando toda su forma tan extraña de conocerse- tanto como si algo o alguien nos hubiese obligado a estar juntos ¿verdad amor?
Tu: -suspiras intentando soportar tu frustración hacia él por los tono sospechosos de voz con los que te hablaba- sí cariño –sonrisa falsa-
Lucia: {wao! No me lo esperaba que él estuviese ya ocupado – decepcionada- pero bueno –suspira-}

De pronto escuchan que alguien toca a la puerta, Tom sale de la cocina y va a ver. Tu y Lucia se quedaron en silencio oyendo las voces de Tom y la persona quien hablaba

Xxx: ¿se encuentra aquí Lucia?
Tom: si aquí se encuentra
Xxx: ¿ podría llamarla por favor?
Tom: claro

Tom entra a la cocina y las mira luego le dice a Lucia que alguien la buscaba. Ella se levanta y camina hacia la entrada tu caminas detrás de ella con Tom contigo

Lucia: ¿tu que haces aquí?

Mirando a la persona que había llegado
Xxx: vine por ti querida – sonríe-
Lucia: no necesitaba tu compañía – fría-
Xxx: querida vamos, ya has conocido a los nuevos vecinos no les des mas molestias

Ese hombre había recalcado la palabra “molestias” como si no lo dijera por la simple visita parecía que había algo oculto en esa palabra, tu miraste a Tom que los miraba algo sospechoso como si sospechara algo

Lucia: aish! Esta bien Ernesto vamos –molesta- bueno nos vemos después vecina bienvenidos al vecindario – sonríe contigo y luego mira a Tom que solo le quito la mirada de encima al ver que Ernesto lo veía como vigilándolo-
Tu: si claro gracias –sonries- ustedes son ¿esposos? –Miraste a Ernesto-
Ernesto: creo que debió notarlo por nuestras actitudes ¿no?
Tu: algo
Ernesto: pues sí, llevamos 5 años juntos, viviendo aquí –serio-
Tu: mm…vaya –pensando-bueno él es mi esposo Tom por si algo se les ofrece

Ernesto miro  a Tom algo sorprendido por la noticia

Ernesto: vaya con que esposos –razonando-
Tom: si ¿por? –molesto-
Ernesto: no, nada –sonrie raramente.-

Después de esa incomoda y extraña visita tu y Tom miran por la ventana como Lucia y Ernesto se retiraban de ahí, él la jalo del brazo algo brusco diciéndole algo con un tono de enojo, luego ven que ella se suelta de su agarre para caminar mas rápido y le respondía también molesta, luego ellos desaparecen de su vista, se giran algo pensantes pero una voz lo hizo salir de sus pensamientos.

Bill: vaya que raros son –comento de repente-

Te sobresaltaste un poco al escuchar y sentir de pronto la presencia de Bill detrás de ti cuando hacia unos segundos el no estaba y tu no lo viste llegar

Tu: AAH! BILL! ¿A que horas llegaste? –sorprendida-
Bill: hace unos segundos –encogiéndose de hombros-
Tu: ni te sentí –extrañada-
Bill: asi es mi amiga (tu nombre) hay muchas cosas que no sabes de mi –mirada intrigante-

Se te acerca y te mira con ojos de intriga y terror, tu solo lo mirabas extrañada por su rara actitud, acerco su rostro a ti que alejabas el tuyo.

Bill: yo soy como las sombras me puedo esconder donde sea y aparecer de repente, fue por el entrenamiento militar que recibimos además…-intriga- puedo ver a través de tu ropa –carita perver-

Abriste los ojos de plato al ver que los ojos de Bill miraban directo a tus bubis (pechos, senos)

Tu: ¡¡pervertido!! –gritaste asustada-

Le metiste tremenda cachetada que hizo a Bill ver estrellitas girando sobre su cabeza

Bill: ¿Qué te pasa mujer?! – Sobándose- era mentira ¡DIOS! –Adolorido-
Tu: ¡pues eso te pasa por decir incoherencias! –gritaste avergonzada-
Bill: aucchh!... mi cachetito, me dolió –sobandose-
Tom: ya basta de niñerías, tranquilícense –serio-

Tu y bill miraron a Tom, tu seguías cubriéndote tu cuerpo por la simple reacción aunque Bill no pudiese ver a través de tu ropa. Él sobaba su cara de tremendo golpe que le metiste pero Tom se veía algo mas serio miraba hacia la ventana como si algo malo pudiese pasar o si sospechara de algo.

Guns!, guns!